¿Quién fue George Westinghouse? El inventor del freno de aire que se enfrentó a Edison
Westinghouse hizo seguros los trenes con su freno de aire y apostó por la corriente alterna frente a Edison. Su vida, la guerra de las corrientes y el Niágara.
George Westinghouse (1846–1914) fue un empresario, ingeniero e inventor estadounidense. Inventó el freno neumático para trenes y fue uno de los grandes pioneros de la industria eléctrica: en la llamada «guerra de las corrientes» defendió la corriente alterna, mientras Thomas Edison apoyaba la corriente continua, y al final ganó la alterna. A lo largo de su carrera recibió 360 patentes y fundó 61 empresas. Si Edison y Tesla son los nombres que todos recuerdan, Westinghouse es el tercer protagonista de esa historia: el hombre que convirtió las ideas de Tesla en una industria real.
Un taller de maquinaria y un adolescente en la guerra
Nació el 6 de octubre de 1846 en Central Bridge, en el estado de Nueva York. Era hijo de George Westinghouse Sr., dueño de un taller mecánico, y el octavo de diez hermanos; sus antepasados venían de Westfalia, en Alemania. Desde joven mostró talento para la maquinaria y para los negocios, y aprendió el oficio en el taller de su padre, que fabricaba maquinaria agrícola.
Durante la guerra de Secesión se alistó siendo adolescente, llegó a cabo en un regimiento de caballería de Nueva York y después sirvió en la Marina como tercer ayudante de máquinas en el cañonero USS Muscoota. Al terminar la guerra se matriculó en el Union College, pero perdió el interés y lo dejó en el primer trimestre. Su verdadera escuela fue el taller: con 19 años obtuvo su primera patente, por una máquina de vapor rotativa, y con 21 inventó un aparato para volver a encarrilar vagones descarrilados.
¿Por qué fue tan importante el freno neumático?
Antes de su invento, un hombre llamado guardafrenos tenía que ir accionando los frenos vagón por vagón. Corría por el techo de los coches en marcha, un trabajo lento y peligroso que limitaba los trenes a unos diez vagones y que cada año dejaba miles de muertos y heridos. Westinghouse había visto las consecuencias de un choque en el que dos maquinistas se vieron venir por la misma vía y aun así no pudieron frenar a tiempo.
En 1869 presentó un sistema de frenos de aire comprimido. Usaba un compresor en la locomotora, un depósito y una válvula especial en cada vagón, y una única tubería a lo largo de todo el tren, de modo que el maquinista podía frenar y soltar todos los vagones a la vez. La clave era que el sistema estaba pensado a prueba de fallos: cualquier rotura o desconexión de la tubería hacía que se frenara el tren entero. Para fabricarlo fundó la Westinghouse Air Brake Company, y los sistemas de frenado actuales, aunque han evolucionado, siguen basándose en sus ideas.
Él mismo lo consideraba su gran obra. En 1904 dijo que, si algún día se decía que con el freno de aire había aportado algo a la civilización y a la seguridad de la vida humana, eso le bastaría.
Del gas natural a la electricidad
En 1884 perforó en busca de gas natural en su propia finca de Pittsburgh, llamada Solitude, y después creó una empresa para llevar gas por tuberías a casas y fábricas; en 1887 ya abastecía a más de 12.000 hogares. Ese interés por la distribución de gas lo llevó al nuevo negocio de la distribución eléctrica a principios de la década de 1880.
El problema de la corriente continua de Edison era su bajo voltaje: una central solo podía dar servicio a clientes situados a una milla de distancia, más o menos. Con transformadores, en cambio, la corriente alterna se podía «elevar» a alto voltaje para transportarla lejos y luego «reducir» para usarla en casa. En 1886 su ingeniero William Stanley instaló en Great Barrington, Massachusetts, el primer sistema de corriente alterna de varios voltajes, que bajaba de 500 a 100 voltios para encender bombillas. Ese mismo año, el 1 de agosto, nació la Westinghouse Electric.
La guerra de las corrientes
El crecimiento fue rapidísimo: a finales de 1887 Westinghouse tenía 68 centrales de corriente alterna, frente a las 121 de corriente continua que Edison había construido en siete años. Edison respondió alimentando el miedo del público a la alta tensión. Llegó a sugerir que se usara un generador Westinghouse en la nueva silla eléctrica de Nueva York, y en 1890 la primera silla eléctrica funcionó, de hecho, con un generador de corriente alterna de Westinghouse. Westinghouse contrató a un gran abogado para defender a William Kemmler, el primer condenado a morir en ella, pero no lo consiguió.
La batalla no se decidió por el miedo, sino por la técnica y el dinero. Westinghouse compró los derechos del motor de inducción de Nikola Tesla y de sus patentes de corriente polifásica, la pieza que le faltaba para tener un sistema completo. En 1892 el financiero J. P. Morgan obligó a la compañía de Edison a pasarse a la corriente alterna y la fusionó con Thomson-Houston para crear General Electric. La corriente alterna se impuso por su menor pérdida de energía y su bajo coste.
Chicago 1893 y las cataratas del Niágara
En 1892 Westinghouse ganó el contrato para iluminar con corriente alterna la Exposición Mundial Colombina de Chicago de 1893, con una oferta mucho más baja que la de General Electric. Ese éxito le abrió la puerta a las cataratas del Niágara: en 1895 su empresa instaló diez generadores de 5.000 caballos de vapor en la central Adams, que siguió funcionando hasta 1961. Llevar a lo lejos la energía de una catarata fue la gran prueba de que la red eléctrica moderna era posible.
¿Qué clase de jefe era?
Fue un empresario poco común. En 1881 se convirtió en el primer empleador industrial de Estados Unidos en dar a sus obreros una semana de cinco días y medio, con el sábado por la tarde libre. Sus trabajadores tenían pensión y seguro, y los ingenieros que inventaban algo en sus empresas conservaban su nombre en la patente; a diferencia de Edison, él no firmaba todas las patentes como coinventor. Sus empleados lo llamaban en privado «el Viejo».
Su final
En 1867 conoció a Marguerite Erskine Walker y se casó con ella poco después; tuvieron un hijo, George Westinghouse III. El pánico financiero de 1907 le quitó el control de su compañía eléctrica. Murió el 12 de marzo de 1914 en Nueva York, a los 67 años, y como veterano de guerra fue enterrado en el Cementerio Nacional de Arlington junto a su esposa, que falleció tres meses después. Curiosamente, en 1911 había recibido la Medalla Edison por su trabajo con la corriente alterna.
Aprende español con George Westinghouse
| Expresión | Significado | Ejemplo |
|---|---|---|
| poner freno a algo | detener o limitar algo | Los bancos pusieron freno a sus gastos. |
| a prueba de fallos | que sigue siendo seguro si algo se rompe | El nuevo freno era a prueba de fallos. |
| apostar por algo | elegirlo y arriesgarse con ello | Westinghouse apostó por la corriente alterna. |
| salirse con la suya | conseguir lo que uno quería | Al final, Westinghouse se salió con la suya. |
| abrir la puerta a algo | hacerlo posible | Chicago le abrió la puerta al Niágara. |
Practica: Escribe tres frases sobre una decisión importante de tu vida usando «apostar por» y «salirse con la suya».