Paganini y el pacto con el diablo: ¿leyenda o verdad sobre el violinista de Génova?
El pacto de Paganini con el diablo fue un rumor, pero le costó años sin tumba. La historia real del virtuoso genovés y sus 24 Caprichos.
No, Niccolò Paganini (1782–1840) no hizo ningún pacto con el diablo: fue un rumor. Pero el rumor era tan fuerte que, cuando murió, la Iglesia le negó la sepultura católica en Génova, en parte por su supuesta relación con el diablo, de la que tanto se hablaba. La explicación real de su forma de tocar es menos sobrenatural y más interesante: años de formación intensa, unos dedos extraordinariamente largos, instinto de espectáculo y una música escrita para llevar el violín al límite. Fue, en la práctica, la primera gran estrella internacional del violín.
Un niño de Génova con una mandolina
Paganini nació el 27 de octubre de 1782 en Génova, entonces capital de la República de Génova, y era el tercero de seis hermanos. Su padre, Antonio, era un comerciante de suministros navales sin mucho éxito que también trabajaba como músico y vendía mandolinas.
Niccolò empezó con la mandolina a los cinco años y pasó al violín hacia los siete. Consiguió varias becas y pronto superó a sus profesores locales. En Parma lo fueron enviando de maestro en maestro: Alessandro Rolla lo mandó con Ferdinando Paer, y Paer con Gasparo Ghiretti. Parecía que ni los profesionales sabían qué hacer con aquel chico.
Además, se convirtió en un excelente guitarrista y llamaba a la guitarra su "compañera constante" en las giras.
Violinista de corte, jugador y músico libre
En 1801, con 18 años, fue nombrado primer violín de la República de Lucca, aunque gran parte de sus ingresos venía de trabajos por libre. En 1805 Lucca pasó a manos de Elisa Bonaparte, hermana de Napoleón, y Paganini entró en su corte, donde daba clases de violín a su marido, Felice Baciocchi. A finales de 1809 se marchó para volver a trabajar por su cuenta.
Su vida privada era tan inquieta como su música: los biógrafos lo describen como jugador y mujeriego. Esos hábitos, sumados a su presencia dramática en el escenario, alimentaron la fama oscura que lo acompañaría siempre.
El violín llamado "El Cañón"
Una de las mejores historias de Paganini tiene que ver con su instrumento. Siendo adolescente, en Livorno, pidió prestado para un concierto un violín de Giuseppe Guarneri a un rico comerciante llamado Livron. Livron quedó tan impresionado que se negó a recuperarlo.
Ese violín pasó a llamarse Il Cannone, "El Cañón", por la potencia de su sonido. Paganini coleccionó muchos instrumentos valiosos: al morir tenía 11 Stradivarius, entre otros.
Los 24 Caprichos: un manual de lo imposible
Su obra más influyente son los 24 Caprichos para violín solo. Los escribió por grupos entre 1802 y 1817, y Ricordi los publicó en 1820 como su op. 1. En lugar de dedicarlos a un mecenas, los dedicó "alli artisti", a los artistas.
Cada capricho se centra en una dificultad técnica distinta: dobles cuerdas, golpe de arco ricochet, trinos, saltos rápidos entre cuerdas y posiciones y, en el n.º 24, pizzicato con la mano izquierda y pasajes en octavas y décimas. El n.º 13 incluso tiene el apodo de "La risa del diablo". Sus dedos, excepcionalmente largos, le permitían abarcar tres octavas sobre las cuatro cuerdas con un solo palmo.
De La Scala a toda Europa
El gran salto llegó con un concierto en La Scala de Milán en 1813. En 1827 el papa León XII le concedió la Orden de la Espuela de Oro. Al año siguiente comenzó en Viena, en agosto de 1828, una gran gira que recorrió ciudades alemanas, polacas y bohemias hasta febrero de 1831, y después llegó a París y Gran Bretaña.
En París, en 1833, conoció a Hector Berlioz y le encargó una obra para viola, Harold en Italie. No quedó satisfecho con el resultado, y la obra se estrenó un año después con otro violista. En septiembre de 1834 puso fin a su carrera de concertista.
Enfermedad, un casino arruinado y un largo camino hasta la tumba
Detrás del brillo, su salud era frágil. En 1822 ya le habían diagnosticado sífilis, y el tratamiento con mercurio y opio le causó graves efectos físicos y psicológicos. Algunos autores modernos han sugerido que padecía síndrome de Marfan o de Ehlers-Danlos, lo que explicaría su flexibilidad, pero no hay pruebas médicas definitivas.
En 1836 invirtió en un casino en París que fracasó casi de inmediato y lo dejó arruinado; tuvo que subastar objetos personales, incluidos instrumentos, para recuperar pérdidas. En mayo de 1840, en Niza, rechazó la extremaunción porque creía que era prematura, y murió el 27 de mayo de una hemorragia interna antes de que llegara un sacerdote.
Ahí el rumor del diablo hizo su daño real. La Iglesia le negó la sepultura en Génova, y hicieron falta cuatro años y una apelación al papa solo para trasladar el cuerpo allí. Finalmente fue enterrado en Parma en 1876 y trasladado a un nuevo cementerio de Parma en 1896.
Un tema que todos los compositores quisieron
La música de Paganini siguió viva gracias a otros compositores. Franz Liszt convirtió cinco caprichos y La Campanella en sus Grandes estudios de Paganini, y Robert Schumann escribió dos series de estudios sobre los caprichos. Sobre todo, el tema del Capricho n.º 24 inspiró las Variaciones sobre un tema de Paganini de Brahms y la Rapsodia sobre un tema de Paganini de Rajmáninov, de 1934. Dos siglos después, el "violinista del diablo" sigue siendo la vara con la que se mide a cualquier virtuoso.
Aprende con Paganini: expresiones en español sobre talento y fama
| Expresión | Significado | Ejemplo |
|---|---|---|
| llevar algo al límite | usar algo hasta donde se puede | Paganini llevó el violín al límite. |
| tener fama de | ser conocido por algo | Tenía fama de jugador. |
| se dice que... | la gente lo cuenta, pero quizá no sea cierto | Se dice que hizo un pacto con el diablo. |
| robar el protagonismo | atraer toda la atención | Donde tocaba, robaba el protagonismo. |
| poner el listón alto | crear un nivel muy exigente | Sus caprichos pusieron el listón muy alto. |
Practica: Escribe tres frases en español sobre una persona famosa y un rumor sobre ella. Empieza una con "Se dice que..." y explica si te lo crees.