¿Para quién compuso Beethoven Para Elisa? El misterio de la pieza más famosa
Nadie sabe con certeza quién era la Elisa de Beethoven. Las tres candidatas, cómo apareció la obra 40 años después de su muerte y por qué suena en todas partes.
Nadie lo sabe con certeza. Para Elisa (en alemán, Für Elise), la bagatela para piano en la menor WoO 59 de Beethoven, se publicó por primera vez en 1867, cuarenta años después de su muerte, a partir de una transcripción de Ludwig Nohl, y el manuscrito con la dedicatoria se ha perdido. Los investigadores han propuesto tres mujeres: Therese Malfatti, Elisabeth Röckel y Elise Barensfeld. Cada teoría tiene algo de razón y ninguna tiene pruebas definitivas, y por eso una pieza tan pequeña tiene una historia tan grande.
¿Cómo apareció la obra?
Nohl publicó la música dentro de un libro titulado Neue Briefe Beethovens («Nuevas cartas de Beethoven»), impreso en Stuttgart. Según él, el manuscrito autógrafo que copió decía: «Für Elise am 27 April zur Erinnerung von L. v. Bthvn», es decir, «Para Elisa, el 27 de abril, como recuerdo, de L. v. Beethoven», y se suele añadir el año 1810. Ese manuscrito desapareció, así que nadie puede comprobar cómo lo leyó.
La autoría de la forma final también se discute. El pianista y musicólogo Luca Chiantore sostiene en su libro Beethoven al piano (Barcelona, 2010) que hay pruebas suficientes para afirmar que Beethoven no fue quien dio la forma definitiva a la obra, y que Nohl se basó en realidad en los esbozos del manuscrito 116 de la Beethoven-Haus. Además, Beethoven volvió a la pieza en 1822 e hizo una versión revisada con un acompañamiento muy distinto; al parecer quería incluirla en una serie de bagatelas.
Candidata 1: Therese Malfatti
Según una antigua teoría de Max Unger, el nombre popular de la pieza se debe a una confusión de Nohl al transcribir el manuscrito: por la mala letra de la dedicatoria, donde parecía decir «Elise» habría que leer «Therese». La obra sería entonces «Para Teresa». Therese Malfatti era una joven alumna de Beethoven a la que él se declaró en 1810, pero ella se casó en 1816 con un noble y funcionario austriaco, Wilhelm von Droßdik. La teoría es tentadora porque la letra de Beethoven era famosa por lo difícil de leer, y porque el manuscrito parece haber salido de los papeles de Therese.
Candidata 2: Elisabeth Röckel
En un estudio de 2010, Klaus Martin Kopitz sugirió que la pieza fue compuesta para la soprano alemana Elisabeth Röckel, hermana de Joseph August Röckel. Un pastor la llamaba «Elisa» y era amiga de Beethoven desde 1808. En abril de 1810, el mismo mes de la dedicatoria, ella consiguió un puesto en el teatro de Bamberg, y en 1813 se casó con el compositor Johann Nepomuk Hummel, amigo de Beethoven. En 2015 Kopitz publicó más datos: Elisabeth era amiga íntima de la cantante Anna Milder-Hauptmann, la primera que interpretó el papel principal de Fidelio, y en una carta Milder-Hauptmann la llama «Elisa».
Candidata 3: Elise Barensfeld
En 2014, la musicóloga canadiense Rita Steblin propuso a Juliane Katharine Elisabet Barensfeld, que usaba «Elise» como variante de su nombre. Nacida en Ratisbona, fue tratada como niña prodigio, dio conciertos con Johann Nepomuk Mälzel, amigo de Beethoven, y estudió en Viena con Antonio Salieri. Según Steblin, Beethoven habría dedicado la pieza a la niña, de 13 años, como un favor a Therese Malfatti, que vivía enfrente; la propia Steblin admite que su hipótesis tiene puntos dudosos.
¿Un nombre escondido en las notas?
Hay una idea curiosa que une el nombre con la música. El investigador alemán Johannes Quack observó que las letras de «Elise» pueden leerse como las primeras notas de la pieza: en alemán, el mi bemol se llama «Es» y suena como la letra S, de modo que E–(L)–(I)–S–E da mi–mi bemol–mi, que en el piano suena igual que el comienzo escrito, mi–re sostenido–mi. Es ingenioso, aunque no nos dice de qué Elisa se trata.
¿Cómo es la música?
Es un rondó breve en la menor, en compás de 3/8, con forma A–B–A–C–A: el tema famoso vuelve una y otra vez entre dos episodios distintos. Lleva la indicación Poco moto, «con un poco de movimiento», que no aparece en ninguna otra obra de Beethoven. Empieza con un balanceo sin acompañamiento entre mi y re sostenido, uno de los comienzos más reconocibles de la música clásica. Muchos estudiantes solo conocen esa primera parte y se sorprenden al llegar a los episodios centrales, que son más difíciles.
¿Por qué suena en todas partes?
Su dificultad es intermedia, aparece en juguetes infantiles y a principios de los años 2000 se convirtió en uno de los tonos de móvil más comunes. En Taiwán es una de las dos melodías que tocan los camiones de la basura para avisar a los vecinos, y en Sri Lanka anuncia los mototaxis que venden pan. Sus primeros ocho compases se pueden repetir en bucle sin fin, lo que la hace perfecta para cajas de música. Un pequeño regalo privado, quizá para una mujer cuyo nombre nunca sabremos, terminó siendo una de las piezas más tocadas del mundo.
Aprende español con Para Elisa
| Expresión | Significado | Ejemplo |
|---|---|---|
| sonar a algo | parecer familiar | Esa melodía me suena. |
| seguir siendo un misterio | no estar aún resuelto | La identidad de Elisa sigue siendo un misterio. |
| tener mala letra | escribir de forma poco clara | Beethoven tenía mala letra. |
| pegarse (una canción) | quedarse en la memoria | La melodía se pega enseguida. |
| dar que hablar | provocar comentarios | La dedicatoria sigue dando que hablar. |
Practica: Escribe tres frases sobre una canción que «se te pega», usando «sonar a algo» y «dar que hablar».