¿Por qué se llama Claro de luna la sonata de Beethoven? Historia y significado
Beethoven nunca la llamó Claro de luna. De dónde salió el sobrenombre, a quién la dedicó y por qué sus tres movimientos rompen con la sonata clásica.
La sonata se llama Claro de luna por un poeta, no por Beethoven. El título que eligió el compositor fue Quasi una fantasia, «casi una fantasía», y el sobrenombre se hizo popular después de su muerte, a raíz de una comparación del poeta y crítico alemán Ludwig Rellstab, que asoció el primer movimiento con la luz de la luna sobre un lago. Hacia finales de la década de 1830 el nombre Mondscheinsonate ya aparecía en publicaciones alemanas y Moonlight Sonata en las inglesas, y a finales del siglo XIX era conocido en todo el mundo.
Datos básicos
Es la Sonata para piano n.º 14 en do sostenido menor, Op. 27 n.º 2, escrita por Ludwig van Beethoven en 1801 y publicada en 1802, con dedicatoria a la condesa Giulietta Guicciardi. Es una de las obras más famosas del autor, junto con el primer movimiento de la Quinta Sinfonía, la bagatela Para Elisa y la Novena Sinfonía.
La composición se desarrolló durante el verano de 1801 en Hungría, en una propiedad de la familia del conde Brunswick, cuyas hijas Therese y Josephine habían sido alumnas de Beethoven y luego buenas amigas suyas. No hay pruebas de que alguien le encargara la obra.
La dedicatoria a Giulietta
La «damigella» de la dedicatoria era su alumna Giulietta Guicciardi, una condesa de 17 años de la que se decía que Beethoven estaba enamorado. Él le daba clases sin cobrar y se mostraba muy exigente como profesor; con el tiempo, la relación entre profesor y alumna se convirtió en un afecto más cálido. Beethoven rondaba entonces los treinta años.
De dónde salió el «claro de luna»
Durante mucho tiempo se repitió que Rellstab había comparado el primer movimiento con la luz de la luna sobre el lago de Lucerna, en Suiza. Esa versión procede del musicólogo Wilhelm von Lenz, que en 1852 escribió que Rellstab comparaba la obra con una barca que recorre de noche los rincones del lago.
Una investigación de 2007 de la musicóloga Sarah Waltz precisó el origen: el comentario de Rellstab aparece en un relato titulado Theodor, publicado en 1824, que describe un lago en penumbra bajo el brillo de la luna, olas que golpean una orilla oscura y cisnes fantasmales; no menciona el lago de Lucerna, que parece un añadido del propio Lenz. Rellstab conoció a Beethoven en 1825, así que es posible que el compositor supiera de la comparación, aunque el sobrenombre quizá se extendiera más tarde.
¿Gustó el nombre?
No a todos. Algunos críticos lo llamaron «absurdo» o engañoso para un movimiento que suena casi como una marcha fúnebre. El pianista Edwin Fischer creía que el primer movimiento se inspiraba en la escena del Don Giovanni de Mozart que sigue a la muerte del Comendador, y escribió que en él no hay ningún claro de luna romántico, sino un canto fúnebre solemne. Otros lo defendieron: si el público no hubiera sentido la luna en esa música, la frase de Rellstab se habría olvidado hace mucho.
¿Por qué «quasi una fantasia»?
Las dos sonatas del opus 27, la n.º 13 y la n.º 14, llevan el título Quasi una fantasia; el término alude a que se alejan de la forma de la sonata clásica de Mozart y Haydn. Una sonata clásica solía empezar con un movimiento rápido; esta empieza lenta y guarda la música rápida y tormentosa para el final, de modo que el peso de la obra recae en el último movimiento.
Los tres movimientos
Primer movimiento (Adagio sostenuto). Es el famoso. La mano derecha mantiene un flujo constante de tresillos mientras suena una melodía triste, y todo el movimiento se toca muy suave: lo más fuerte que llega a sonar es piano. Fue tan popular en vida de Beethoven que acabó molestándole, y le dijo a su alumno Czerny que sin duda había escrito cosas mejores.
Segundo movimiento (Allegretto). Un minueto breve y sereno en re bemol mayor, el más corto de los tres. Se dice que Franz Liszt lo describió como «una flor entre dos abismos».
Tercer movimiento (Presto agitato). El final tormentoso es el de mayor peso y el más difícil técnicamente, lleno de arpegios rápidos y acentos fuertes. Charles Rosen escribió que, doscientos años después, su ferocidad sigue asombrando. Quien solo conoce el primer movimiento suele sorprenderse de lo violento que es el final.
Beethoven la llamó sonata casi fantasía; Rellstab vio la luna sobre un lago; Fischer oyó un canto fúnebre. Todos escuchaban las mismas notas, y quizá esa sea la mejor prueba de todo lo que cabe en esta música.
Aprende con Claro de luna: expresiones en español
| Expresión | Significado | Ejemplo |
|---|---|---|
| tocar la fibra sensible | emocionar | Esa melodía me tocó la fibra sensible. |
| la calma que precede a la tormenta | tranquilidad antes de un problema | El segundo movimiento es la calma que precede a la tormenta. |
| ponerse de moda | hacerse popular | El sobrenombre se puso de moda. |
| resistir el paso del tiempo | seguir vigente mucho tiempo | La buena música resiste el paso del tiempo. |
| estar en boca de todos | ser muy conocido | La sonata estaba en boca de todos. |
Practica: Escribe tres frases sobre una canción que te emociona, usando «tocar la fibra sensible» y «resistir el paso del tiempo».