¿Por qué Bach es tan importante en la historia de la música? Vida, obras clave y un olvido de ochenta años
Bach era un organista casi olvidado al morir. Su vida, sus obras clave y cómo Mendelssohn lo devolvió al centro de la música.
Johann Sebastian Bach es tan importante en la música porque llevó la técnica del contrapunto barroco a un nivel de perfección que todavía hoy sirve de modelo para estudiar armonía y composición, y porque dejó obras que recorren casi todos los géneros de su época: más de 200 cantatas sacras y profanas, pasiones, misas, música para órgano, para teclado y para orquesta. Lo curioso es que, al morir en 1750, su música parecía pasada de moda y se le recordaba sobre todo como organista y maestro. Hizo falta que un joven Felix Mendelssohn interpretara la Pasión según san Mateo en 1829 para que el mundo redescubriera al compositor que hoy consideramos uno de los más grandes de la historia.
Un niño de una familia de músicos
Bach nació en Eisenach, en Turingia, en 1685: el 21 de marzo según el calendario antiguo, el 31 de marzo según el actual. Era el menor de los ocho hijos de Johann Ambrosius Bach, músico municipal de la ciudad. En aquella región, el apellido Bach era casi sinónimo de «músico»: tíos, primos y hermanos tocaban, enseñaban y componían.
La infancia, sin embargo, fue dura. Su madre murió en 1694 y su padre en febrero de 1695. Con solo diez años, Johann Sebastian se fue a vivir con su hermano mayor, Johann Christoph, organista en Ohrdruf. Allí siguió aprendiendo música dentro de la familia, que era la manera habitual de formarse en ese oficio.
Formación: de Lüneburg a Arnstadt
Antes del 3 de abril de 1700 ya estudiaba en la escuela de San Miguel de Lüneburg, donde cantaba en el coro y recibía clases de órgano. Poco después empezó su vida profesional: en enero de 1703 fue nombrado músico de la corte de Weimar y, el 14 de agosto de ese mismo año, organista de la Iglesia Nueva de Arnstadt. Tenía dieciocho años.
El viaje a Lübeck: 450 kilómetros para escuchar a un maestro
Uno de los episodios más famosos de su juventud ocurrió entre 1705 y 1706. Bach pidió permiso para ausentarse de Arnstadt y se marchó a Lübeck para escuchar al gran organista Dieterich Buxtehude y estudiar con Johann Adam Reincken. El viaje era de unos 450 kilómetros de ida, y según se cuenta lo hizo a pie. El permiso era corto, pero él se quedó unos cuatro meses sin autorización.
La anécdota dice mucho de su carácter: una mezcla de hambre de aprender y de cierta testarudez frente a sus jefes. Volvió con ideas nuevas para tocar y componer, y también con problemas con las autoridades de la iglesia. No sería la última vez.
Mühlhausen, Weimar y casi un mes encerrado
En julio de 1707 se trasladó a Mühlhausen como organista y, unos cuatro meses después, se casó con su prima segunda Maria Barbara Bach. En 1708 volvió a Weimar, esta vez como organista de la corte, y en 1714 fue ascendido a Konzertmeister.
Cuando en 1717 quiso dejar Weimar para aceptar un puesto mejor, el duque no se lo puso fácil. Bach insistió tanto en que lo dejaran marcharse que estuvo detenido casi un mes, del 6 de noviembre al 2 de diciembre de 1717, antes de ser finalmente despedido. Es difícil imaginar hoy a un compositor tan venerado bajo arresto por pedir su carta de despido, pero así funcionaban las cortes alemanas del siglo XVIII: el músico era un empleado del príncipe.
Köthen: música profana, una pérdida y un nuevo matrimonio
Su nuevo señor fue el príncipe Leopoldo de Anhalt-Köthen, que lo nombró Kapellmeister en 1717. En Köthen, la mayor parte de su trabajo fue música profana, no religiosa. De esta época procede buena parte de su gran música instrumental. Hacia 1720 empezó a desarrollar El clave bien temperado, una colección con un preludio y una fuga en cada una de las 24 tonalidades mayores y menores. Hoy sigue siendo uno de los pilares de la formación de cualquier pianista.
Fue también una etapa de dolor. El 7 de julio de 1720, mientras Bach acompañaba al príncipe en Carlsbad, su esposa Maria Barbara murió de forma repentina. El 3 de diciembre de 1721 se casó con Anna Magdalena Wilcke, una soprano que actuaba en la corte de Köthen.
Leipzig: veintisiete años como cantor de Santo Tomás
En 1723 llegó el puesto que marcaría el resto de su vida: Thomaskantor, cantor de la iglesia de Santo Tomás de Leipzig, un cargo que ocupó durante 27 años, hasta su muerte en 1750. Su trabajo consistía en dirigir la música de las iglesias principales de la ciudad y enseñar en la escuela, y para ello compuso una enorme cantidad de música religiosa.
El 11 de abril de 1727, Viernes Santo, se estrenó la Pasión según san Mateo. En 1741 publicó las Variaciones Goldberg, el último volumen de su Clavier-Übung. Hacia 1742 empezó El arte de la fuga, que siguió escribiendo y revisando casi hasta su muerte. En mayo de 1747 visitó a Federico el Grande en Potsdam y después compuso la Ofrenda musical. La Misa en si menor la terminó poco antes de morir.
Un final amargo y un largo olvido
En marzo y abril de 1750, Bach se sometió a dos operaciones de los ojos a manos de John Taylor, un cirujano itinerante al que muchos consideraban un charlatán. Las operaciones fracasaron. Bach murió en Leipzig el 28 de julio de 1750, a los 65 años, por las complicaciones de aquella cirugía; unos días antes había sufrido además un derrame cerebral.
Tras su muerte, su prestigio cayó. Frente al nuevo estilo galante, más ligero y elegante, su música compleja parecía anticuada, y durante décadas fue recordado sobre todo como organista y profesor. Cuatro de sus hijos siguieron sus pasos y se convirtieron en compositores.
El regreso: de Mendelssohn al espacio exterior
La recuperación fue lenta. A comienzos del siglo XIX, Johann Nikolaus Forkel publicó la primera biografía de Bach, y en 1801 tres editores imprimieron a la vez El clave bien temperado. Pero el gran momento llegó en 1829, cuando Mendelssohn dirigió la Pasión según san Mateo y desencadenó el llamado «renacimiento de Bach». En 1850 se fundó la Bach-Gesellschaft para difundir su obra, y en 1851, un siglo después de su muerte, apareció el primer volumen de la edición completa.
Hoy sus obras se identifican con un número BWV (Bach-Werke-Verzeichnis, catálogo de las obras de Bach). Y su música ha llegado más lejos que la de ningún otro compositor: los discos de oro de las sondas Voyager incluyen tres obras suyas, entre ellas el primer movimiento del Concierto de Brandeburgo n.º 2 y el Preludio y fuga n.º 1 en do mayor de El clave bien temperado.
Lo que Bach enseña a quien aprende idiomas
La fuga, la forma que Bach dominó como nadie, consiste en presentar una idea breve y repetirla en distintas voces, tonalidades y combinaciones. Es exactamente lo que hacemos al aprender un idioma: tomamos una estructura sencilla y la repetimos cambiando el sujeto, el tiempo verbal o el contexto hasta que suena natural. Y su viaje a Lübeck recuerda otra lección: a veces hay que ir a escuchar a los maestros en persona, aunque cueste. Para un estudiante de idiomas, eso significa buscar hablantes nativos y escucharlos de verdad.
Aprende con Bach: expresiones en español
| Expresión | Significado | Ejemplo |
|---|---|---|
| caer en el olvido | dejar de ser recordado | Tras su muerte, su música cayó en el olvido. |
| salir a la luz | darse a conocer | La Pasión volvió a salir a la luz en 1829. |
| a pie | caminando | Se dice que fue a Lübeck a pie. |
| estar pasado de moda | parecer antiguo | Su estilo parecía pasado de moda. |
| dar la vuelta al mundo | hacerse conocido en todas partes | Su música dio la vuelta al mundo (y salió de él). |
| hacer oídos sordos | ignorar lo que se dice | Hizo oídos sordos a sus jefes y alargó el viaje. |
Ejercicio: escribe tres frases sobre una canción o un autor que redescubriste después de años, usando «caer en el olvido», «salir a la luz» y «estar pasado de moda».