Astilleros, una capital nueva y un impuesto a las barbas: así transformó Pedro el Grande a Rusia

Pedro el Grande (1672–1725) trabajó en astilleros holandeses, fundó San Petersburgo, gravó las barbas y convirtió Rusia en imperio. Sus reformas y su precio.

Pedro el Grande reformó casi todos los aspectos de la vida rusa: reorganizó el ejército y creó una armada, fundó nuevos órganos de gobierno como el Senado Gobernante, los colegios y la Tabla de Rangos, cambió el calendario y la escritura, abrió escuelas, impulsó la industria, levantó San Petersburgo como nueva capital e incluso cobró un impuesto a los hombres que no querían afeitarse la barba. Fue zar de toda Rusia desde 1682 y, de 1721 hasta su muerte en 1725, su primer emperador; se le atribuye sobre todo la modernización del país y su rápida conversión en una gran potencia europea. Sus métodos, sin embargo, fueron a menudo brutales, y los rusos todavía discuten cuánto costó su revolución.

Un zar niño en una corte peligrosa

Pedro nació el 9 de junio de 1672, hijo del zar Alejo. Cuando su medio hermano Fiódor III murió sin hijos en 1682, dos ramas de la familia se disputaron el trono. Los nobles eligieron primero a Pedro, que tenía diez años, pero una revuelta de los streltsí, la élite de mosqueteros rusos, encabezada por su media hermana Sofía, impuso un arreglo: Pedro y su medio hermano Iván V serían zares a la vez, y Sofía gobernaría como regente. Durante el levantamiento fueron asesinados varios parientes y amigos de Pedro, y él mismo presenció parte de la violencia.

Apartado del poder, el joven Pedro se dedicó a aficiones que marcarían su reinado. A los dieciséis años encontró un viejo bote inglés en una finca, lo hizo restaurar y aprendió a navegar; estudió aritmética, geometría y fortificación, y organizaba batallas simuladas con un "ejército de juguete" de muchachos. Visitaba a menudo el barrio alemán de Moscú, donde vivían los extranjeros, y aprendió de carpinteros holandeses y otros expertos. En 1689 derrocó a Sofía y la encerró en un convento, y tras la muerte de su madre en 1694 y de Iván en 1696 gobernó en solitario. Además, era altísimo para su época, y sus contemporáneos lo comparaban con Goliat.

El zar que trabajó de carpintero naval

En marzo de 1697 Pedro emprendió un viaje de dieciocho meses por Europa occidental con una gran delegación, la llamada Gran Embajada; fue el primer zar en salir de Rusia en más de cien años. Viajaba con nombre falso, pero como era mucho más alto que todos, no engañaba a nadie. En Ámsterdam pasó cuatro meses aprendiendo en un astillero de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales y ayudó a construir un barco empezado especialmente para él; en Inglaterra visitó astilleros, la Real Casa de la Moneda y el Observatorio de Greenwich. Por el camino contrató a muchos trabajadores cualificados, desde constructores de barcos hasta ingenieros de fortalezas, para llevarlos a Rusia.

El viaje terminó de golpe en 1698 con la noticia de otra rebelión de los streltsí. Ya había sido sofocada, pero Pedro castigó a los rebeldes con enorme crueldad: unos 1.182 fueron torturados y ejecutados, sus cuerpos se exhibieron como advertencia y el cuerpo de los streltsí fue disuelto. Esa mezcla de curiosidad por Occidente y dureza en casa recorre todo su reinado.

Barbas, ropa y calendarios

Pedro volvió convencido de que, en varios aspectos, las costumbres europeas eran mejores que las tradiciones rusas. Ordenó a sus cortesanos y funcionarios vestir a la europea en lugar de largos caftanes y cortarse la barba, lo que indignó a los nobles y a los viejos creyentes, para quienes la barba tenía un sentido religioso. En 1698 creó un impuesto a las barbas: quien quisiera conservarla debía pagar, y la policía podía afeitar a la fuerza y en público a quien se negara.

La cantidad dependía de la posición social. Los cortesanos, militares y funcionarios pagaban 60 rublos al año, los comerciantes ricos 100 rublos, los moscovitas corrientes 30 rublos, y los campesinos una pequeña moneda cada vez que entraban en una ciudad. Quienes pagaban llevaban una "ficha de barba", una moneda de cobre o plata con una nariz, una boca y una barba; una versión posterior decía que "la barba es una carga superflua". Como fuente de dinero fue un fracaso, porque relativamente pocos se negaban a afeitarse y al Estado le costaba cobrarlo, pero no se abolió formalmente hasta que Catalina la Grande lo derogó en 1772.

También cambió el calendario. En 1699 trasladó el Año Nuevo del 1 de septiembre al 1 de enero y ordenó contar los años desde el nacimiento de Cristo y no desde la supuesta creación del mundo, de modo que al año 7207 del viejo calendario le siguió el 1700. Sustituyó los numerales cirílicos por los arábigos, introdujo una "escritura civil" simplificada para la imprenta y en 1703 lanzó el primer periódico ruso.

Guerra con Suecia y una ventana a Occidente

Pedro quería que Rusia fuera una potencia marítima, pero su único gran puerto era Arcángel, en el mar Blanco, y Suecia dominaba el Báltico. Por eso entró en guerra con Suecia en la Gran Guerra del Norte. Empezó con un desastre en Narva en 1700, cuando el joven rey sueco Carlos XII atacó en medio de una ventisca y derrotó a los rusos. Pedro aprovechó que Carlos combatía en Polonia para reconstruir su ejército, y en 1709 logró una victoria decisiva en Poltava, en Ucrania, frente a uno de los ejércitos considerados mejores del mundo.

Antes incluso de Poltava, el 29 de junio de 1703, Pedro fundó San Petersburgo en una isla de la desembocadura del río Nevá. Para construirla deprisa prohibió levantar edificios de piedra en el resto de Rusia, de modo que todos los canteros trabajaran en la nueva ciudad. El escritor italiano Francesco Algarotti la llamó después "la ventana a Occidente", y en 1712 Pedro trasladó allí la capital desde Moscú; siguió siéndolo hasta 1918. Cuando por fin llegó la paz con Suecia, Rusia había ganado buena parte de la costa oriental del Báltico, y en 1721 Pedro fue proclamado emperador de toda Rusia.

Una nueva maquinaria de Estado

Pedro también reconstruyó el propio gobierno. En 1711 creó el Senado Gobernante para supervisar la justicia, las finanzas y la administración; desde 1718 sustituyó las viejas oficinas por colegios para asuntos como exteriores, guerra o marina; y en 1722 introdujo la Tabla de Rangos. Fue un cambio enorme: el rango de un noble ya no dependería del nacimiento, sino del mérito y del servicio al soberano, y el sistema duró hasta la caída de la monarquía en 1917. También impuso la enseñanza básica de matemáticas a los hijos de nobles y funcionarios, y en 1724 se fundó la Academia de Ciencias de Rusia.

Un legado dividido

Pedro murió el 8 de febrero de 1725, a los 52 años, tras una larga enfermedad de la vejiga. Su figura siempre ha dividido opiniones. Para los viejos creyentes era el Anticristo por el cambio de calendario y el impuesto por cabeza, mientras que sus partidarios lo comparaban con Moisés y Salomón. Algunos historiadores lo ven como el fundador de la grandeza rusa; otros, como Yevgueni Anísimov, lo llaman creador de un sistema de mando y "verdadero antepasado de Stalin". En algo coinciden ambas visiones: después de Pedro, Rusia era una gran potencia europea y ya no había marcha atrás.

Aprende con Pedro el Grande: expresiones en español

Expresión Significado Ejemplo
abrir una ventana al mundo ofrecer una forma de conocer otros lugares Aprender idiomas abre una ventana al mundo.
poner manos a la obra empezar a trabajar en algo Pedro puso manos a la obra en el astillero.
pasar página dejar atrás el pasado y empezar de nuevo Rusia pasó página en 1700.
con mano de hierro de manera muy dura y estricta Gobernó con mano de hierro.
romper con la tradición dejar de seguir las costumbres antiguas Afeitarse la barba fue romper con la tradición.

Practica: Escribe tres frases sobre un gran cambio en tu vida usando "poner manos a la obra" y "pasar página".

이 인물로 언어 배우기

Explorar por tema