¿Fue Cao Cao un villano? El caudillo chino detrás del mito de los Tres Reinos
Cao Cao (c. 155–220) unificó el norte de China, escribió poesía célebre y preparó el reino de Wei. Su fama de villano debe mucho a una novela.
Cao Cao no fue ni un héroe puro ni un villano de opereta: históricamente fue el caudillo que reunificó el norte de China en el caos del final de la dinastía Han, un poeta de talento y el hombre que dejó preparado el poder con el que su hijo fundó el reino de Wei. Su fama de tirano traicionero procede sobre todo de la novela del siglo XIV Romance de los Tres Reinos y de la ópera china, donde aparece con el rostro pintado de blanco, el color de la traición.
Un origen poco aristocrático
Cao Cao nació hacia el año 155 en el condado de Qiao, en la actual Bozhou (provincia de Anhui), y su nombre de cortesía era Mengde. Su padre, Cao Song, era hijo adoptivo del poderoso eunuco de palacio Cao Teng y llegó a comprar un alto cargo bajo el emperador Ling. En una sociedad que valoraba los linajes antiguos, no era la mejor carta de presentación.
El crítico Xu Shao hizo de él un retrato que ha llegado en dos versiones. Una lo llama villano en tiempos de paz y héroe en tiempos de caos; la otra, recogida por el historiador Sun Sheng, dice que sería "un ministro capaz en un mundo ordenado y un héroe astuto en un mundo revuelto". Ambas apuntan a lo mismo: un talento hecho a la medida de una época rota.
Ascenso en medio del caos
En 184 combatió como comandante de caballería contra los rebeldes de los Turbantes Amarillos, y en 190 se unió a la coalición contra el tirano Dong Zhuo, aunque perdió su primera batalla en Xingyang.
Su gran jugada política llegó en 196, cuando acogió al débil emperador Xian y trasladó la corte a Xuchang. Desde entonces podía dar órdenes en nombre del emperador. Al mismo tiempo adoptó el sistema tuntian de colonias agrícolas, que asentaba a soldados y civiles en tierras de cultivo para que el ejército se alimentara a sí mismo. Una reforma poco vistosa, pero decisiva.
Guandu y los Acantilados Rojos
En el año 200 derrotó a Yuan Shao, el caudillo más fuerte del norte, en la batalla de Guandu, gracias a un ataque contra su depósito de víveres en Wuchao. Guandu es menos famosa que los Acantilados Rojos, pero lo convirtió en dueño del norte de China.
En 208 fue nombrado canciller imperial y avanzó hacia el sur, donde fue derrotado en los Acantilados Rojos por la alianza de Sun Quan y Liu Bei. Las versiones populares hablan de fuego y astucias, pero el relato histórico subraya también una epidemia que mató a muchos de sus soldados antes de la retirada.
Duque, rey, pero nunca emperador
Venció a Ma Chao y Han Sui en el paso de Tong en 211, fue nombrado duque de Wei en 213 y rey de Wei en 216, aunque perdió Hanzhong frente a Liu Bei en 219. Nunca se proclamó emperador. Murió en Luoyang el 15 de marzo de 220; ese mismo año su hijo Cao Pi aceptó la abdicación del emperador Xian, fundó el reino de Wei y honró a su padre como emperador Wu.
En su testamento pidió ser enterrado sin oro ni jade y ordenó a los funcionarios de la frontera que no abandonaran sus puestos porque el país seguía inestable. También publicó un edicto para buscar talento que anteponía la capacidad a la virtud convencional.
El caudillo poeta
La novela casi no muestra al escritor. Cao Cao y sus hijos Cao Pi y Cao Zhi son conocidos como los "Tres Cao", y su círculo creó el estilo poético Jian'an, que influyó en los poetas de la dinastía Tang. Su poema "Contemplando el mar azul" se cita como uno de los primeros poemas de paisaje, y además comentó El arte de la guerra de Sun Tzu.
Cómo se fabricó el villano
La anécdota más oscura es la de Lü Boshe. Huyendo disfrazado, Cao Cao se refugió en casa de un viejo conocido, oyó afilar cuchillos, creyó que iban a apresarlo y mató a la familia. Al descubrir su error habría dicho: "Prefiero traicionar yo a que me traicionen a mí".
Hay que leer estas historias con cuidado. Algunas fuentes antiguas eran hostiles, como el anónimo Cao Man zhuan, considerado propaganda del reino rival de Wu, mientras que el Libro de Wei le era favorable por haberse escrito bajo su propia dinastía. La novela, por su parte, convirtió a Liu Bei y al reino de Shu Han en el centro moral del relato y pintó a Cao Cao con tintes negativos.
Una rehabilitación moderna
En el siglo XX su imagen mejoró: Mao Zedong admiraba su talento literario y su papel en la unificación, y el escritor Lu Xun lo llamó muy capaz y "al menos un héroe". Aun así, el viejo villano sobrevive en el idioma: el refrán chino "hablando de Cao Cao, aparece Cao Cao" equivale a nuestro "hablando del rey de Roma".
Aprende con Cao Cao: expresiones en español
| Expresión | Significado | Ejemplo |
|---|---|---|
| hablando del rey de Roma | aparece la persona de quien se habla | Hablando del rey de Roma, ahí viene Cao Cao. |
| tener mala fama | ser mal considerado | Cao Cao tiene mala fama por la novela. |
| un arma de doble filo | algo con efectos buenos y malos | Su dureza era un arma de doble filo. |
| a río revuelto, ganancia de pescadores | el desorden beneficia a los astutos | En el caos Han, a río revuelto, ganancia de pescadores. |
| no es tan fiero el león como lo pintan | alguien no es tan malo como dicen | Con Cao Cao, no es tan fiero el león como lo pintan. |
Practica: escribe tres frases en español defendiendo o criticando a Cao Cao. Usa "tener mala fama" y "no es tan fiero el león como lo pintan".