Magallanes, Lapulapu y Elcano: la primera vuelta al mundo y el capitán que no llegó a terminarla

Magallanes (c.1480–1521) dirigió la primera vuelta al mundo, pero murió en Mactán ante los guerreros de Lapulapu; Elcano trajo la nao Victoria en 1522.

Fernando de Magallanes no completó él mismo la vuelta al mundo: fue Juan Sebastián Elcano. El explorador portugués (c. 1480–1521) planeó y dirigió la expedición española de 1519–1522 que logró la primera circunnavegación de la Tierra, pero murió en Filipinas, en la batalla de Mactán, en abril de 1521, y fue el navegante español Elcano quien devolvió a España el único barco superviviente en 1522. Hay un matiz curioso: años antes, al servicio de Portugal, Magallanes ya había navegado hacia el este hasta el archipiélago malayo, así que, al volver a esa zona desde el oeste, estuvo muy cerca de rodear el planeta en vida. La historia tiene tres protagonistas, Magallanes, Elcano y Lapulapu, el jefe de Mactán que lo derrotó, y cada país la recuerda a su manera.

Un marino portugués en Asia

Magallanes nació en el norte de Portugal, probablemente hacia 1480, en una familia de la pequeña nobleza, y creció como paje en la corte. En 1505, con unos veinticinco años, se alistó en una gran flota enviada a la India portuguesa, donde pasó ocho años y combatió en varias batallas. En 1511 participó en la conquista portuguesa de Malaca, en la actual Malasia. Su amigo Francisco Serrão siguió hasta las Molucas, las famosas islas de las Especias, y sus cartas sobre aquellas islas influyeron después en los planes de Magallanes.

De vuelta en Portugal, las cosas se torcieron. Fue herido en una pierna en Marruecos y quedó cojo para siempre, sufrió acusaciones de comercio ilegal que resultaron falsas y vio que el rey ya no le ofrecía trabajo. Sobre todo, el rey Manuel I rechazaba una y otra vez su idea de llegar a las islas de las Especias navegando hacia el oeste, rodeando América, en lugar de hacia el este, rodeando África.

Cambio de bandera: el plan español

En 1517 Magallanes se marchó a España. En Sevilla se casó, tuvo dos hijos y presentó su plan al joven rey Carlos I, que lo aceptó. La política pesaba mucho. Por el Tratado de Tordesillas de 1494, España y Portugal se habían repartido el mundo, y Portugal controlaba la ruta oriental hacia Asia por África. Magallanes defendía que una ruta occidental podía llegar a las Especias y que esas islas quizá caían en la mitad española del mundo. El rey portugués lo tomó como una ofensa e intentó estorbar el viaje; incluso envió una flota tras él, aunque no logró atraparlo.

La flota que zarpó de España el 20 de septiembre de 1519 tenía cinco naves y unos 270 hombres de muchos orígenes; cerca del sesenta por ciento eran españoles, y el resto, portugueses, italianos, franceses, griegos y otros.

Tormentas, motines y un estrecho

Las naves cruzaron el Atlántico hasta Brasil y bajaron por la costa de Sudamérica buscando un paso a través del continente. Al llegar el invierno esperaron cinco meses en un puerto de la Patagonia, donde varios capitanes españoles se amotinaron; Magallanes recuperó el control por muy poco, uno de los cabecillas murió y otros fueron castigados. Una nave se perdió en una tormenta.

En octubre de 1520 encontraron por fin el canal estrecho y sinuoso que hoy se llama estrecho de Magallanes. Mientras lo exploraban, otra nave, la San Antonio, desertó y volvió a España. A finales de noviembre las tres naves restantes salieron al gran océano, que Magallanes rebautizó como Mar Pacífico. Un nombre esperanzador después de tantas tormentas y del motín.

La travesía más larga

Como la geografía del mundo se conocía solo en parte, Magallanes esperaba un viaje corto hasta Asia, quizá de apenas tres o cuatro días. La travesía duró en realidad tres meses y veinte días. Se acabaron la comida y el agua, y murieron unos treinta hombres, la mayoría de escorbuto. En marzo de 1521 la flota, agotada, llegó a Guam, donde un malentendido sobre unos objetos, que los chamorros quizá vieron como intercambio y la tripulación como robo, terminó con los hombres de Magallanes matando a varios isleños y quemando casas.

Llegada a Filipinas

Pocos días después alcanzaron las islas que hoy llamamos Filipinas. En Limasawa conocieron a gobernantes locales que lucían muchas joyas de oro, y el 31 de marzo la tripulación celebró la primera misa en Filipinas. En Cebú, Magallanes se reunió con el rajá Humabon, que esperaba que los visitantes pagaran un tributo comercial como cualquier mercader. Magallanes se negó, alegando que servían al rey más poderoso del mundo. Humabon y su esposa se bautizaron, Magallanes regaló a la reina una imagen del Niño Jesús, el Santo Niño, y ambos líderes sellaron su alianza con un pacto de sangre.

Entonces Humabon señaló a un enemigo: Lapulapu, jefe de la pequeña isla vecina de Mactán. Mientras otros líderes aceptaban la nueva religión y la alianza, Lapulapu se negó a someterse y a pagar tributo.

La batalla de Mactán

Antes del amanecer del 27 de abril de 1521, Magallanes navegó hasta Mactán con un pequeño grupo de españoles y guerreros de Cebú. Los arrecifes de coral impedían a las naves llegar a la playa, así que Magallanes y unos cuarenta y nueve hombres con armadura avanzaron por el agua, mientras ordenaba a los guerreros cebuanos quedarse en sus barcas, quizá para que vieran en acción las armas europeas. Según el cronista Antonio Pigafetta, se enfrentaron a unos 1.500 guerreros con espadas, escudos, arcos y lanzas. Los españoles incendiaron algunas casas para asustarlos, pero eso solo los enfureció. Magallanes fue herido en una pierna, reconocido como capitán y convertido en blanco principal; superados en número y entorpecidos por sus pesadas armaduras, él y varios de sus hombres murieron.

La versión de Lapulapu

Desde el punto de vista filipino, aquello no fue un percance en un viaje europeo, sino un jefe local defendiendo su isla de una fuerza extranjera que exigía obediencia. El historiador William Henry Scott sugiere que Magallanes no entendió la sociedad de las Bisayas: dio por hecho que, si Humabon era rey de Cebú, también mandaba en Mactán, cuando las islas funcionaban más bien como una red flexible de jefaturas independientes, y Lapulapu pudo ser tan poderoso como Humabon o más. Cuando le pidieron someterse, Lapulapu habría respondido que no iba a rendir homenaje a alguien a quien llevaba mucho tiempo mandando.

También es justo reconocer lo poco que sabemos de él. La única fuente temprana indiscutible que lo nombra es el relato de Pigafetta, y ningún europeo que escribió sobre el viaje dice claramente haberlo visto u oído hablar. Aun así, en Filipinas se le recuerda como el primer héroe filipino y símbolo de resistencia a la colonización española: hay un santuario en Mactán, la ciudad de Opon pasó a llamarse Lapu-Lapu, su imagen figura en el sello de la policía y desde 2017 el aniversario de la batalla se celebra como Día de Lapu-Lapu. Su victoria retrasó además la expansión española en las islas hasta la expedición de Legazpi, décadas después.

Elcano trae la Victoria a casa

Tras la batalla, la relación con Cebú se rompió y Humabon se volvió contra sus antiguos aliados, matando a muchos en un banquete. Con muy pocos hombres, la tripulación abandonó una nave y llegó a las Molucas en noviembre de 1521, donde cargó clavo. Solo la Victoria estaba en condiciones para el largo regreso, con Juan Sebastián Elcano como capitán.

Elcano tenía órdenes de volver por donde habían venido, sin salir de la mitad española del mundo. En cambio, decidió seguir hacia el oeste, por el océano Índico, doblar el cabo de Buena Esperanza y subir por la costa africana, y fue esa decisión la que cerró el círculo. La Victoria llegó a España en septiembre de 1522. De los unos 270 hombres que habían partido, solo 18 o 19 regresaron en ella. Carlos I premió a Elcano con un escudo de armas con un globo terráqueo y el lema latino Primus circumdedisti me, fuiste el primero en rodearme.

¿A quién le corresponde la gloria?

Hoy el viaje se considera una de las mayores hazañas marítimas de la historia, y el nombre de Magallanes vive en el estrecho y en las Nubes de Magallanes, dos pequeñas galaxias visibles desde el hemisferio sur. Aun así, Magallanes suele recibir más fama que Elcano, en parte porque fue quien inició la expedición. Portugal tiende a celebrar a su explorador, mientras España subraya el papel de Elcano y la financiación de la Corona; en el quinto centenario, en 2019, ambos países presentaron juntos una candidatura a la UNESCO para honrar la ruta. Para los filipinos, los mismos hechos marcan la primera victoria de un líder local frente al poder europeo. Mirar las tres perspectivas es una buena costumbre siempre que leemos sobre la era de los descubrimientos.

Aprende español con Magallanes

Expresión Significado Ejemplo
dar la vuelta al mundo rodear el planeta La Victoria dio la vuelta al mundo.
plantar cara resistir, enfrentarse Lapulapu plantó cara a los españoles.
contra viento y marea a pesar de todo Elcano volvió contra viento y marea.
llevarse los laureles recibir el mérito Magallanes se lleva los laureles, pero Elcano terminó el viaje.
navegar en aguas desconocidas enfrentarse a algo nuevo Mudarse al extranjero es navegar en aguas desconocidas.

Practica: escribe tres frases en español sobre un viaje largo que hayas hecho usando "contra viento y marea" y "plantar cara".

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