Frederick Douglass: el hombre que aprendió a leer a escondidas y desafió la esclavitud

Frederick Douglass aprendió a leer en secreto siendo esclavo, escapó en 1838 y se convirtió en la gran voz abolicionista negra del siglo XIX.

Frederick Douglass fue un abolicionista, orador, escritor y político estadounidense que nació esclavo en Maryland hacia 1818, huyó en 1838 y llegó a ser el líder más importante del movimiento por los derechos civiles de los afroamericanos en el siglo XIX. Su historia empieza con algo que hoy damos por sentado: aprender a leer. De niño, en Baltimore, recibió sus primeras lecciones del alfabeto hasta que se las prohibieron, y siguió aprendiendo por su cuenta, a escondidas, de niños blancos del barrio y de lo que veía escrito a su alrededor. Aquellas palabras robadas acabarían convirtiéndolo en uno de los mejores oradores de su país.

Nacido en la esclavitud

Su nombre de nacimiento era Frederick Augustus Washington Bailey. Nació en el condado de Talbot, en Maryland, alrededor de febrero de 1818, y como tantas personas esclavizadas nunca supo con certeza la fecha exacta de su nacimiento. Lo separaron de su madre cuando era un bebé, de modo que apenas guardó recuerdos de ella. Siendo niño lo enviaron a Baltimore, a la casa de Hugh y Sophia Auld.

«El saber hace a un niño inservible para ser esclavo»

Sophia Auld empezó a enseñarle las letras. Cuando su marido se enteró, se opuso: pensaba que saber leer haría que un esclavo deseara la libertad. Douglass sacó de esa misma idea la conclusión contraria. Recordaba aquel argumento como la idea de que el conocimiento hace a un niño inservible para la esclavitud, y lo tomó como una pista: si la lectura preocupaba tanto a su amo, merecía la pena conseguirla.

Así que siguió solo. Aprendía palabras de los niños blancos con los que se cruzaba en la calle y de los textos que veía en los lugares donde trabajaba. Hacia los doce años encontró The Columbian Orator, un libro escolar publicado por primera vez en 1797 que reunía discursos, ensayos y diálogos. Más tarde reconoció que aquel libro le ayudó a aclarar y definir sus ideas sobre la libertad y los derechos humanos. Para quien aprende un idioma, el detalle es revelador: el libro que lo convirtió en orador era, en el fondo, una colección de discursos modelo que estudió con enorme atención.

La pelea con Covey

En su adolescencia lo mandaron a trabajar para Edward Covey, un capataz que lo golpeaba. A los dieciséis años, Douglass se defendió. Ganó la pelea, y Covey nunca volvió a pegarle. Años después escribió que en aquel momento el lector vería cómo un esclavo se convertía en hombre, una de las frases más conocidas de toda su obra.

Una huida en menos de un día

El 3 de septiembre de 1838 Douglass escapó. Subió en Baltimore a un tren hacia el norte vestido de marinero, con un uniforme que le había conseguido Anna Murray, la mujer con la que se casaría, quien además le dio parte de sus ahorros. Llevaba documentos de identidad de un marinero negro libre. En tren, en transbordador y en barco de vapor atravesó Delaware, llegó a Filadelfia y siguió hasta la casa segura del abolicionista David Ruggles en Nueva York. Todo el viaje duró menos de veinticuatro horas.

Anna se reunió con él y se casaron poco después. Ya en Massachusetts adoptó un apellido nuevo, Douglass, que al parecer le sugirió un amigo, Nathan Johnson, inspirado por el poema La dama del lago de Walter Scott. Elegir su propio nombre fue, en sí mismo, una forma de afirmar su libertad.

De Nantucket a un libro de éxito

En 1841 habló en una reunión antiesclavista en Nantucket y pronto se convirtió en conferenciante del movimiento abolicionista. Hablar en público noche tras noche pulió la voz que había empezado a formar con The Columbian Orator. También contó su historia por escrito: Narrative of the Life of Frederick Douglass, publicada en 1845, fue un éxito de ventas y una herramienta poderosa para la causa abolicionista. Después escribiría otras dos autobiografías, My Bondage and My Freedom (1855) y Life and Times of Frederick Douglass (1881).

Una libertad comprada en Gran Bretaña

Aunque ya era un autor famoso, ante la ley seguía siendo propiedad de otro. Entre 1846 y 1848 recorrió Gran Bretaña e Irlanda hablando contra la esclavitud y pidiendo a los cristianos británicos que no apoyaran a las iglesias estadounidenses que la toleraban. En 1846, simpatizantes británicos encabezados por Anna y Ellen Richardson, de Newcastle upon Tyne, reunieron 500 libras para comprar su libertad a Thomas Auld. Por primera vez, era libre ante la ley.

De vuelta en Estados Unidos fundó en 1847 su propio periódico, The North Star, en Rochester, Nueva York. Su lema empezaba diciendo que el derecho no tiene sexo y la verdad no tiene color. En 1848 fue la única persona negra presente en la convención de Seneca Falls, la primera convención por los derechos de las mujeres, y defendió allí el derecho de voto femenino.

«¿Qué es para el esclavo el 4 de julio?»

El 5 de julio de 1852, en el Corinthian Hall de Rochester, pronunció el discurso por el que más se le recuerda, en un acto organizado por la Sociedad Antiesclavista de Damas de Rochester. Elogió a los fundadores y la Declaración de Independencia, y luego preguntó qué podía significar esa celebración de la libertad para quienes seguían esclavizados. Condenó la trata interna de esclavos, la Ley de Esclavos Fugitivos y a las iglesias que defendían la esclavitud, pero terminó con la esperanza de que el país aún pudiera cambiar. Hoy ese discurso se lee y se estudia en escuelas y universidades de todo Estados Unidos.

La guerra, Lincoln y la cámara

Durante la guerra de Secesión reclutó soldados negros con el cartel «Men of Color to Arms!» de 1863, y dos de sus hijos se alistaron en el 54.º Regimiento de Infantería de Massachusetts. Se reunió con el presidente Abraham Lincoln en 1863 para hablar del trato a los soldados negros, y de nuevo en 1864. Más tarde ocupó cargos federales, entre ellos el de ministro residente en Haití.

También entendió el poder de la imagen. Se le considera el estadounidense más fotografiado del siglo XIX, y usó sus retratos para combatir las caricaturas racistas; según se cuenta, evitaba sonreír en las fotos por ese motivo. Murió de un ataque al corazón en su casa de Washington el 20 de febrero de 1895, el mismo día en que lo habían ovacionado en una reunión del Consejo Nacional de Mujeres.

Aprende español con Frederick Douglass

Expresión Significado Ejemplo
alzar la voz protestar en público Douglass alzó la voz contra la esclavitud.
a escondidas en secreto Aprendió a leer a escondidas.
romper las ataduras liberarse En 1838 rompió sus ataduras.
hacerse oír lograr que te escuchen Con sus discursos se hizo oír.
un antes y un después un cambio decisivo La pelea con Covey marcó un antes y un después.

Practica: Lee en voz alta tres veces un discurso breve que admires y escribe dos frases sobre él usando «hacerse oír» y «un antes y un después».

이 인물로 언어 배우기

Explorar por tema