Matteo Ricci, el jesuita que aprendió chino clásico para llegar a la corte Ming
Matteo Ricci fue un jesuita italiano que dominó el chino clásico, dibujó mapas del mundo y tradujo a Euclides. Así llegó a la Ciudad Prohibida.
Matteo Ricci (1552–1610) fue un jesuita italiano que pasó casi treinta años en la China de la dinastía Ming y ayudó a fundar allí las misiones de la Compañía de Jesús. Su camino hasta Pekín fue lento y paciente: aprendió a leer y escribir chino clásico, se vistió y se comportó como un letrado confuciano y ofreció a la élite china conocimientos que ella apreciaba, sobre todo matemáticas, astronomía y mapas. En 1601 el emperador Wanli lo invitó a la corte y se convirtió en el primer occidental admitido en la Ciudad Prohibida, un logro que Wikipedia atribuye en gran parte a sus acertadas predicciones de eclipses solares. Lo curioso es que nunca llegó a ver al emperador en persona. Su historia no es la de una entrada espectacular, sino la de un largo aprendizaje de otra lengua y otra cultura.
De Macerata a Macao
Ricci nació el 6 de octubre de 1552 en Macerata, en el centro de Italia. Entró en la Compañía de Jesús en 1571 y estudió matemáticas y astronomía en Roma con Christopher Clavius, uno de los grandes matemáticos de su tiempo. Aquella formación científica sería, años después, su mejor carta de presentación en China.
En 1578 zarpó de Lisboa rumbo a Asia, trabajó en Goa y en agosto de 1582 llegó a Macao, el enclave comercial portugués en la costa sur de China. Por entonces, la actividad misionera cristiana en China estaba casi limitada a Macao. Otro jesuita italiano, Michele Ruggieri, había llegado tres años antes para estudiar chino y preparar la entrada en el continente.
Primero, la lengua
Ricci se volcó en la lengua y las costumbres chinas y llegó a ser uno de los primeros eruditos occidentales en dominar la escritura y el chino clásico, la lengua escrita de la élite culta. No era un detalle menor. En la China Ming, el prestigio y la confianza venían del saber, y el saber estaba en libros escritos en un estilo literario antiguo y muy condensado. Un extranjero capaz de citar a los clásicos y escribir con elegancia podía ser tomado en serio; uno que no supiera hacerlo siempre sería un forastero.
Con Ruggieri compiló además un diccionario portugués-chino, el primero de su tipo para una lengua europea, con un sistema de transcripción latina que ellos mismos idearon para los sonidos del chino. El manuscrito se perdió, reapareció en 1934 y no se publicó hasta 2001. Más tarde, con Lazzaro Cattaneo, trabajó en un diccionario chino-portugués que marcaba los tonos con acentos, una obra que nunca se ha encontrado. Cualquiera que haya luchado con los tonos del chino entenderá lo que significaba aquel esfuerzo.
Zhaoqing y el primer mapa
En 1583 el gobernador de Zhaoqing, Wang Pan, que había oído hablar de la habilidad de Ricci en matemáticas y cartografía, invitó a los dos jesuitas a establecerse en su ciudad, entonces sede del virrey de Guangdong y Guangxi. Allí, en 1584, Ricci trazó el primer mapamundi de estilo europeo en chino, del que no se conserva ninguna copia impresa.
La etapa de Zhaoqing terminó mal: un nuevo virrey lo expulsó a finales de la década de 1580 (Wikipedia da tanto 1588 como 1589). Ricci consiguió permiso para trasladarse al norte, a Shaoguan, y refundar allí la misión. Cada paso hacia el norte dependía de funcionarios locales, permisos y amistades personales.
Vestirse de letrado confuciano
Su decisión más importante fue cómo presentarse. Con la aprobación formal de su superior, Alessandro Valignano, se alineó con los letrados confucianos y adoptó su forma de vestir. Presentó el cristianismo no como una religión extranjera que viniera a borrar la tradición china, sino como la culminación de creencias que los chinos ya tenían, y usó el término Tianzhu, "Señor del Cielo", para referirse a Dios.
Escribió en chino para lectores chinos: entre sus obras destacan Sobre la amistad (1595) y El verdadero significado del Señor del Cielo. Su tolerancia hacia los ritos chinos en honor de los antepasados alimentó más tarde la larga controversia de los ritos chinos dentro de la Iglesia católica.
El camino a Pekín
En 1595 llegó a Nankín y Nanchang, y en agosto de 1597 Valignano lo nombró superior de toda la misión de China, cargo que ocupó hasta su muerte. Llegó por primera vez a Pekín el 7 de septiembre de 1598, pero en mal momento: China respondía militarmente a la invasión japonesa de Corea y la situación le impidió acercarse al palacio. Tras dos meses de espera, volvió al sur.
La oportunidad llegó en 1601, cuando el emperador Wanli lo invitó a la corte como consejero. Ricci tuvo libre acceso al palacio y un generoso estipendio, pero el emperador, muy retraído, nunca lo recibió. En Pekín fundó la que sería la catedral de la Inmaculada Concepción y tejió una red de amigos eruditos. El más célebre fue el funcionario Xu Guangqi, que se hizo cristiano y fue su colaborador más cercano.
El gran mapa de 1602 y Euclides en chino
En 1602, a petición del emperador, Ricci imprimió el Kunyu Wanguo Quantu, el "Mapa de los innumerables países del mundo", junto con sus colaboradores chinos Li Zhizao y Zhong Wentao. Es una gran xilografía en seis paneles, como un biombo, de aproximadamente 1,5 metros de alto y 3,7 de ancho. Es el mapamundi chino más antiguo conocido basado en la cartografía europea y el primer mapa en chino que muestra América, y sitúa a China en el centro del mundo conocido. Solo se conocen seis originales, ninguno en China; uno se vendió en 2009 por un millón de dólares.
En 1607 Ricci y Xu Guangqi publicaron la traducción china de los Elementos de Euclides. Para quien estudia idiomas, este proyecto recuerda que traducir también es inventar: tuvieron que crear términos chinos para ideas que nunca se habían expresado en esa lengua.
Muerte y legado
Ricci murió en Pekín el 11 de mayo de 1610, a los 57 años. La ley Ming obligaba a enterrar en Macao a los extranjeros que morían en China, pero el jesuita Diego de Pantoja presentó una petición y el emperador Wanli concedió un terreno en Pekín, que se convirtió en el cementerio de Zhalan. Sus diarios, completados y traducidos al latín por Nicolas Trigault, se publicaron en Augsburgo en 1615.
No fue un santo sencillo de la armonía entre culturas: en cartas privadas llegó a llamar "bárbaros" a los chinos, aunque al mismo tiempo admiraba su cultura. Aun así, su método, aprender la lengua a fondo, respetar el saber local y explicar ideas nuevas con palabras locales, sigue convirtiéndolo en un símbolo del entendimiento intercultural. En 2022 el papa Francisco reconoció sus virtudes heroicas y le otorgó el título de venerable.
Aprende español con Matteo Ricci
| Expresión | Significado | Ejemplo |
|---|---|---|
| tender puentes | crear entendimiento entre grupos | Ricci tendió puentes entre Europa y China. |
| abrirse camino | avanzar con esfuerzo | Se abrió camino gracias a las matemáticas. |
| donde fueres, haz lo que vieres | adaptarse a las costumbres locales | Se vistió de letrado: donde fueres, haz lo que vieres. |
| armarse de paciencia | prepararse para esperar | Tuvo que armarse de paciencia durante años. |
| costar sangre, sudor y lágrimas | exigir mucho esfuerzo | El chino clásico le costó sangre, sudor y lágrimas. |
Practica: Piensa en una vez que tuviste que adaptarte a una cultura o a un trabajo nuevo. Escribe tres frases con "abrirse camino" y "armarse de paciencia".