Aníbal y los elefantes que cruzaron los Alpes: cómo el general de Cartago estuvo a punto de vencer a Roma
Aníbal (247–h. 182 a. C.) cruzó los Alpes con elefantes, aplastó a Roma en Cannas y aun así perdió la guerra. Su campaña, sus tácticas y su final.
Aníbal (247 – entre 183 y 181 a. C.) fue un general y estadista cartaginés que, en la segunda guerra púnica, llevó un ejército con elefantes de guerra desde Hispania a través de los Alpes hasta Italia y derrotó a Roma en una serie de batallas, entre ellas la célebre victoria de Cannas, pero al final no logró tomar Roma y vio a Cartago perder la guerra. Se le considera uno de los mayores estrategas militares de la Antigüedad, a menudo junto a Alejandro Magno y Julio César.
Un hijo jurado contra Roma
Aníbal era hijo de Amílcar Barca, un destacado general cartaginés, y probablemente nació en Cartago, en la actual Túnez. Tras la derrota de Cartago frente a Roma en la primera guerra púnica, Amílcar quiso reconstruir el poder de su familia y de su ciudad conquistando gran parte de la península ibérica. Según el historiador griego Polibio, Aníbal contó más tarde que, cuando de niño suplicó acompañar a su padre, Amílcar le hizo jurar que nunca sería amigo de Roma mientras viviera. Sea o no cierto cada detalle, la historia marcó cómo lo vieron las generaciones posteriores.
A través de los Alpes
En el 218 a. C. Aníbal atacó Sagunto, ciudad hispana aliada de Roma, y así empezó la segunda guerra púnica. En lugar de combatir en Hispania o en el mar, hizo lo inesperado: condujo a su ejército, con elefantes de guerra norteafricanos, a través de los Pirineos y luego de los Alpes hasta el norte de Italia. La travesía, entre nieve, pasos estrechos y ataques de tribus montañesas, le costó muchos hombres y animales, pero llevó la guerra directamente al corazón del territorio romano.
Una racha de victorias
En sus primeros años en Italia, al frente de un ejército de cartagineses y celtas, Aníbal ganó una serie de batallas en el Tesino, el Trebia, el lago Trasimeno y Cannas, causando enormes pérdidas a los romanos. Destacaba por saber medir sus propias fuerzas y debilidades y las del enemigo, y por planear cada batalla en consecuencia.
Cannas: la trampa perfecta
La batalla de Cannas, en el 216 a. C., todavía se estudia en las academias militares. Aníbal colocó sus tropas más débiles en el centro y sus mejores soldados en las alas. Cuando el ejército romano, más numeroso, avanzó contra el centro, la línea cartaginesa cedió hacia atrás, y las alas y la caballería cerraron por los lados y por detrás, rodeando por completo a los romanos. Fue una de las peores derrotas de la historia de Roma, y la táctica, un doble envolvimiento, se convirtió en un ejemplo de manual para generales posteriores.
Por qué no ganó
Ni siquiera después de Cannas marchó Aníbal sobre la propia Roma. Ocupó gran parte del sur de Italia durante unos quince años y se ganó a varias ciudades aliadas de Roma, pero los romanos, dirigidos por Fabio Máximo, se negaron a darle otra gran batalla y lo desgastaron con una guerra de desgaste, un método que todavía se llama «estrategia fabiana». Las derrotas cartaginesas en Hispania le cortaron los refuerzos. Finalmente Roma envió un ejército a África al mando de Escipión, Aníbal fue llamado para defender Cartago y fue derrotado en la batalla de Zama en el 202 a. C., lo que puso fin a la guerra.
Exilio y muerte
Tras la guerra Aníbal fue elegido magistrado supremo de Cartago y emprendió reformas para pagar la pesada deuda de guerra con Roma, pero resultaron impopulares tanto entre la aristocracia cartaginesa como en Roma, y se marchó al exilio. Fue consejero militar del rey seléucida Antíoco III en su guerra contra Roma; cuando Antíoco fue derrotado, Aníbal huyó de nuevo hasta llegar al reino de Bitinia. Traicionado ante los romanos, se envenenó antes que dejarse capturar.
Aprende con Aníbal: expresiones en español
| Expresión | Significado | Ejemplo |
|---|---|---|
| quemar las naves | hacer imposible la vuelta atrás | Quemó las naves al dejar su trabajo. |
| una guerra de desgaste | lucha larga que agota al rival | La negociación fue una guerra de desgaste. |
| ganar la batalla pero perder la guerra | éxito a corto plazo, fracaso final | Ganamos la batalla pero perdimos la guerra. |
| caer en la trampa | dejarse engañar | Los romanos cayeron en la trampa. |
| a las puertas | muy cerca de algo | Aníbal estuvo a las puertas de Roma. |
Ejercicio: escribe tres frases sobre un proyecto largo, usando «una guerra de desgaste» y «ganar la batalla pero perder la guerra».