No es 1789: la revolución de julio que pintó Delacroix en La Libertad guiando al pueblo
La Libertad guiando al pueblo retrata la revolución de julio de 1830, no la de 1789: la Libertad, bandera en mano, guía a París sobre una barricada.
La Libertad guiando al pueblo representa la revolución de julio de 1830, el levantamiento de París que derrocó al rey Carlos X, y no la Revolución francesa de 1789, como mucha gente cree. Eugène Delacroix la pintó en el otoño de ese mismo año. En el cuadro, una mujer que encarna la Libertad, con un gorro frigio rojo, avanza sobre una barricada y sobre los cuerpos de los caídos, alzando la bandera tricolor en una mano y un fusil con bayoneta en la otra, mientras un grupo de parisinos armados la sigue. Es una de las imágenes más conocidas de la historia de Francia y hoy cuelga en el Museo del Louvre de París.
Qué se ve en el cuadro
En lo alto de la composición está la Libertad. Delacroix la pintó a la vez como una diosa alegórica y como una mujer del pueblo, fuerte y corriente, descalza y con el pecho descubierto, que da un paso adelante como si fuera a salir del lienzo hacia nuestro espacio. El montón de cuerpos y escombros de la parte inferior funciona como un pedestal que la eleva.
A su alrededor hay personas de distintas clases sociales. Un joven con sombrero de copa representa a la burguesía; un estudiante de la prestigiosa Escuela Politécnica lleva el tradicional bicornio; y un muchacho que agita una pistola en cada mano encarna a los trabajadores de la ciudad. Lo que los une es la determinación feroz de sus miradas. Si buscas con atención entre el humo, a la derecha, verás una segunda bandera tricolor diminuta ondeando en las torres de Notre-Dame.
¿Por qué 1830 y no 1789?
La confusión es comprensible. Tanto la bandera tricolor como el gorro frigio vienen de la primera Revolución francesa, la de 1789, cuando el gorro se convirtió en símbolo de libertad. Pero lo que muestra el cuadro ocurrió cuatro décadas después. En julio de 1830, los parisinos se alzaron contra Carlos X, y tras aquellos hechos la tricolor volvió a ser la bandera nacional de Francia. Quien llegó al poder gracias a esa revolución fue Luis Felipe, el llamado «rey ciudadano». Es decir, el cuadro celebraba un acontecimiento que sus propios espectadores acababan de vivir: un tema moderno, como dijo el pintor.
Quién era Delacroix
Eugène Delacroix (1798–1863) nació cerca de París y llegó a ser el líder de la escuela romántica francesa. A diferencia de su gran rival Ingres, que valoraba el dibujo perfecto y las formas clásicas, Delacroix se inspiró en Rubens y en los pintores venecianos y se interesó sobre todo por el color y el movimiento. Fue amigo y admirador de Théodore Géricault, cuya Balsa de la Medusa le impulsó a pintar su primera gran obra, La barca de Dante, presentada en el Salón de 1822. Baudelaire escribió que Delacroix estaba apasionadamente enamorado de la pasión, pero decidido con frialdad a expresarla con la mayor claridad posible.
En 1830 ya era reconocido como la fuerza motriz de la pintura romántica en Francia. Rechazaba el dibujo rígido del arte académico y daba un protagonismo nuevo al color aplicado con pincelada libre, y este cuadro muestra ese estilo en todo su vigor.
«Si no he luchado por mi patria...»
Delacroix no combatió en las barricadas. El 21 de octubre de 1830 escribió a su hermano que el trabajo duro le estaba quitando el mal humor, que había empezado un tema moderno, una barricada, y que si no había luchado por su patria, al menos pintaría para ella. El cuadro se expuso por primera vez en el Salón oficial de París de 1831.
Durante mucho tiempo se preguntó si el hombre del sombrero de copa era un autorretrato del pintor. Los historiadores del arte actuales lo descartan. También se ha propuesto que el modelo fuera el director de teatro Étienne Arago o el futuro conservador del Louvre Frédéric Villot, pero no hay acuerdo. Varias figuras proceden probablemente de un grabado de Nicolas Charlet, un ilustrador que, según Delacroix, captaba mejor que nadie la energía particular de los parisinos.
Demasiado revolucionario para exponerlo
El gobierno francés compró el cuadro en 1831 con la idea de colgarlo en la sala del trono del Palacio de Luxemburgo, como recordatorio para Luis Felipe de la revolución que lo había llevado al poder. El plan no se cumplió: estuvo unos meses en el museo del palacio y luego se retiró porque su mensaje político parecía demasiado incendiario. Tras la insurrección de junio de 1832 se devolvió al artista, y el escritor Champfleury contó más tarde que lo habían escondido en un desván por ser demasiado revolucionario. Delacroix lo envió a casa de su tía para guardarlo. Volvió a verse brevemente tras la revolución de 1848 y en el Salón de 1855, y la Tercera República lo adquirió por fin para el Louvre en 1874.
Cómo mirarlo: detalles en los que fijarse
Empieza por la forma general. Las figuras suben como una pirámide hasta la Libertad y la bandera, de modo que la mirada asciende desde los muertos del suelo hasta la tricolor en alto. Luego compara las ropas de los combatientes, del sombrero de copa a la camisa de obrero: la mezcla de clases es el mensaje.
Hoy el cuadro se ve distinto que hace unos años. En septiembre de 2023 se retiró para restaurarlo, y como el lienzo mide unos 2,99 por 3,62 metros, los restauradores tuvieron que trabajar en el propio museo. Bajo ocho capas de barniz y suciedad aparecieron nubes blancas y humo brillantes, se descubrió que el vestido de la Libertad era en origen gris claro con toques dorados y no amarillo, y salió a la luz una bota en la esquina inferior izquierda que se confundía con los adoquines. Volvió a exponerse en abril de 2024.
Dónde está y qué inspiró
La obra está en el Louvre de París. Ha viajado pocas veces: en 1999 voló a Tokio dentro de un avión de carga Airbus Beluga, en posición vertical y en un contenedor presurizado especial, porque no cabía en un Boeing 747. En 2013, mientras se exponía en el Louvre-Lens, una visitante escribió sobre ella, pero un restaurador borró la inscripción en menos de dos horas sin dañar la pintura.
Su influencia es enorme. La Libertad quizá sea la versión temprana más conocida de Marianne, símbolo de la República francesa. Se cree que el muchacho de las pistolas inspiró a Gavroche en Los miserables de Victor Hugo, y el cuadro inspiró también la Estatua de la Libertad de Bartholdi en Nueva York. Coldplay lo usó en la portada de su disco Viva la Vida en 2008, y en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de París 2024 unos actores lo recrearon. Casi dos siglos después, sigue siendo la imagen a la que recurrimos para decir «libertad».
Aprende con La Libertad guiando al pueblo: expresiones en español
| Expresión | Significado | Ejemplo |
|---|---|---|
| alzarse contra | rebelarse contra un poder | Los parisinos se alzaron contra el rey. |
| ir a la cabeza | ir delante y guiar a los demás | La Libertad va a la cabeza del grupo. |
| tomar partido | apoyar claramente una postura | El pintor tomó partido con sus pinceles. |
| sacar a la luz | descubrir algo oculto | La restauración sacó a la luz una bota. |
| ser símbolo de | representar una idea | La mujer es símbolo de la libertad. |
Practica: Escribe tres frases sobre un símbolo de tu país usando «ser símbolo de» e «ir a la cabeza».