¿Por qué se llama El Greco? Quién fue y por qué sus figuras son tan alargadas

El Greco era Doménikos Theotokópoulos, un pintor cretense que triunfó en Toledo. Su apodo, sus obras clave y por qué inspiró a Picasso.

Se llama El Greco porque era griego: nació en Creta en 1541 con el nombre de Doménikos Theotokópoulos, y en España todos lo conocieron por su origen, «el griego». Era un apodo; él mismo firmaba casi siempre sus cuadros con su nombre completo en letras griegas y a menudo añadía la palabra Krḗs, «cretense». Pintor, escultor y arquitecto, vivió en Toledo desde 1577 hasta su muerte en 1614 y hoy se le considera uno de los grandes pintores de todos los tiempos.

De pintor de iconos en Creta a Venecia y Roma

Creta pertenecía entonces a la República de Venecia y era el centro del arte posbizantino. Allí se formó como pintor de iconos y llegó a ser maestro dentro de esa tradición. Su padre era comerciante y recaudador de impuestos, y en la isla trabajaban por aquellos años unos doscientos pintores.

Hacia los 26 años se trasladó a Venecia y en 1570 a Roma, donde abrió un taller. En Italia enriqueció su estilo con el manierismo y el color del Renacimiento veneciano, sobre todo de Tiziano y Tintoretto. No le faltaba audacia: llegó a despreciar el Juicio Final de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina y ofreció al papa Pío V pintarlo de nuevo entero. La propuesta, como es fácil imaginar, no le ganó amigos en Roma.

¿Por qué se fue a Toledo?

En la década de 1570 se construía el enorme monasterio de El Escorial, y Felipe II tenía problemas para encontrar buenos pintores que lo decoraran. El Greco llegó a Toledo a más tardar en julio de 1577, con la esperanza de entrar en la corte. Recibió dos encargos del rey, entre ellos el Martirio de san Mauricio, pero a Felipe II no le gustó y no volvió a encargarle nada.

Toledo, en cambio, lo adoptó. En septiembre de 1579 ya había terminado nueve cuadros para la iglesia de Santo Domingo el Antiguo, que le dieron fama en la ciudad. Vivía con cierto lujo, a veces con músicos que tocaban mientras comía, y su hijo Jorge Manuel, nacido en 1578, también fue pintor y siguió con el taller.

El entierro del conde de Orgaz

El 12 de marzo de 1586 obtuvo el encargo de El entierro del conde de Orgaz, hoy su obra más conocida. Se pintó para la iglesia de Santo Tomé de Toledo y todavía se encuentra en su lugar. Muestra el sepelio de un noble toledano en 1323 que, según una leyenda local, fue enterrado por los mismísimos san Esteban y san Agustín.

El cuadro tiene dos mundos. Abajo, la comitiva está formada, de manera anacrónica, por personajes toledanos de la época del pintor, incluido su hijo. Arriba, el alma del difunto asciende a un cielo lleno de ángeles y santos. Ya aparecen aquí la elongación de las figuras y el horror vacui, el miedo al vacío, que se harán cada vez más marcados con los años.

¿Por qué pintaba las figuras tan alargadas?

El Greco rechazó a propósito las reglas clásicas de medida y proporción: para él lo primero eran la imaginación y la intuición, y la meta suprema del arte era la gracia. Por eso es famoso por sus figuras retorcidas y alargadas y por un color casi fantasmagórico, que une la tradición bizantina con la pintura occidental.

Durante años circuló la idea de que tenía un problema de vista, quizá astigmatismo, que le hacía ver los cuerpos más largos; un médico llegó a atribuir su estilo a la marihuana. Son teorías llamativas, pero encajan mal con un pintor que explicaba su arte como una búsqueda deliberada de la gracia.

Otras obras que conviene conocer

Además de retablos, hizo retratos como El caballero de la mano en el pecho (1585), en el Museo del Prado. Su Vista de Toledo es uno de sus paisajes más famosos; Ernest Hemingway lo consideraba el mejor cuadro del Museo Metropolitano de Nueva York. Entre 1597 y 1607 vivió su etapa de más trabajo, con varios grandes encargos para instituciones religiosas.

Cayó gravemente enfermo mientras trabajaba en un encargo para el Hospital de Tavera y murió el 7 de abril de 1614, a los 72 años. Fue enterrado en Santo Domingo el Antiguo, y dos amigos griegos fueron testigos de su testamento.

De olvidado a genio moderno

Sus contemporáneos apenas lo entendieron, pero en menos de cincuenta años el siglo XX lo proclamó uno de los mayores pintores de la historia, gracias a críticos como Julius Meier-Graefe y a artistas como Picasso, Franz Marc y Kandinsky. Se le considera precursor del expresionismo y del cubismo.

Picasso estudió su Apertura del quinto sello mientras pintaba Las señoritas de Avignon, y los especialistas han señalado las semejanzas entre ambas obras. Dalí lo incluyó entre sus «cinco inmortales españoles», junto al Cid, Velázquez, Cervantes y don Quijote. Para los griegos se convirtió en el pintor griego por excelencia; para los españoles, en el más español de todos.

Aprende con El Greco: expresiones en español

Expresión Significado Ejemplo
adelantado a su tiempo con ideas demasiado modernas para su época El Greco fue un pintor adelantado a su tiempo.
saltarse las reglas no respetar las normas Se saltó las reglas de la proporción a propósito.
hacerse un nombre llegar a ser conocido Se hizo un nombre en Toledo, no en la corte.
no tener pelos en la lengua decir lo que se piensa sin miedo No tenía pelos en la lengua con Miguel Ángel.
a contracorriente en contra de la opinión general Pintó siempre a contracorriente.

Practica: Escribe tres frases sobre un artista que admires usando «adelantado a su tiempo» y «hacerse un nombre».

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