Madame Bovary, la lectora que soñaba demasiado: Flaubert, el juicio de 1857 y el bovarismo

Madame Bovary (1856–1857), primera novela de Flaubert, sigue a Emma, que huye del tedio provinciano con amantes y deudas. Trama, juicio y legado.

A Flaubert lo juzgaron porque, cuando Madame Bovary se publicó por entregas en la Revue de Paris entre octubre y diciembre de 1856, la fiscalía atacó la novela por obscena. El juicio, celebrado en enero de 1857, la hizo famosa; Flaubert fue absuelto el 7 de febrero de ese año y, cuando el libro salió en dos volúmenes en abril, se convirtió en un éxito de ventas. La historia es sencilla y demoledora: Emma Bovary, esposa de un médico rural sin brillo, intenta escapar del aburrimiento de la provincia con amantes y lujos, y acaba arruinada por las deudas. Hoy se considera una obra fundacional del realismo literario y una de las novelas más influyentes de la historia. Aviso: a continuación se cuenta el final.

Flaubert y un libro de cinco años

Gustave Flaubert nació en Ruan, en Normandía, en 1821, hijo del director y cirujano jefe del principal hospital de la ciudad, y está considerado el gran representante del realismo literario en Francia. Empezó Madame Bovary en 1850, al volver de un viaje a Egipto, y tardó cinco años en terminarla. Vivió casi toda su vida en Croisset, junto al Sena y muy cerca de Ruan, y esa Normandía que conocía tan bien es el mundo de la novela.

La idea surgió en parte de su amigo y mentor Louis Bouilhet, que le sugirió un tema «con los pies en la tierra», y en parte de la vida de un compañero de colegio que se hizo médico. Para Flaubert el estilo lo era casi todo: mientras escribía, dijo que quería hacer «un libro sobre nada», sostenido solo por la fuerza interna de su estilo. Esa obsesión por la frase exacta y discreta explica por qué la novela sigue sonando moderna.

Un comienzo inesperado

La novela no empieza con Emma. Sus primeras palabras, «Nous étions à l'Étude, quand le Proviseur entra» («Estábamos en la sala de estudio cuando entró el director»), presentan a Charles Bovary como un chico nuevo y torpe en el colegio, visto por compañeros que se ríen de él. Charles se convierte en un joven tímido y mal vestido que fracasa en la facultad de medicina y acaba como oficial de sanidad, no como médico titulado. Solo cuando sabemos lo corriente que es conocemos a la mujer que se casará con él y se sentirá decepcionada.

El argumento (con spoilers)

Charles se casa primero con una viuda elegida por su madre y abre consulta en el pueblo de Tostes. Un día lo llaman para curar la pierna rota de un granjero, Théodore Rouault, y conoce a su hija Emma, una joven hermosa, educada en un convento, que ha aprendido de las novelas populares lo que deben ser el amor y el lujo. Cuando muere su primera esposa, Charles corteja a Emma y se casa con ella.

La vida conyugal la aburre enseguida. Tras un baile deslumbrante en el que baila con un vizconde, los días normales le parecen insoportables. Charles traslada la consulta a Yonville-l'Abbaye, donde nace su hija Berthe, pero la maternidad tampoco llena a Emma. Se enamora de Léon, un joven pasante de abogado que comparte su gusto por la literatura y la música, aunque él se va a París antes de que ocurra nada. Con la esperanza de que su marido al menos se haga célebre, Emma lo anima a operar el pie zambo de Hippolyte, el mozo de la posada. La operación fracasa, hay que amputar la pierna y el desprecio de Emma por Charles se vuelve absoluto.

Después empieza una relación con Rodolphe, un terrateniente rico y seductor profesional. Al cabo de cuatro años le suplica que huyan juntos; la víspera de la fuga, él rompe con una carta escondida en el fondo de una cesta de albaricoques, y Emma cae gravemente enferma. Ya recuperada, se reencuentra con Léon en la ópera de Ruan y comienza un segundo romance. Mientras tanto compra ropa y caprichos a crédito al astuto comerciante Lheureux, que se las arregla para que ella obtenga poderes sobre los bienes de su marido.

Cuando Lheureux reclama las deudas, Emma pide dinero a varias personas, Rodolphe incluido, y todos se lo niegan. Desesperada, ingiere arsénico y muere. La novela no termina con ella. Charles, destrozado, deja de trabajar y vende sus bienes; tras su muerte, la pequeña Berthe acaba trabajando en una fábrica de algodón. En las últimas líneas el boticario Homais, un arribista pomposo, recibe la Legión de Honor. Flaubert concede la última palabra a la mediocridad triunfante.

Los personajes

Emma es la gran creación del libro: formada por novelas sentimentales, ansía belleza, riqueza, pasión y alta sociedad, y no ve el mundo real que la rodea. Charles es bueno, fiel e incapaz de entenderla. Rodolphe es un seductor experto; Léon, un romántico que se vuelve prudente con los años. Lheureux, cuyo nombre suena a «el feliz», es el motor silencioso de la ruina, y Homais encarna al burgués satisfecho y medio instruido que Flaubert detestaba.

Ilusión contra realidad

El realismo nació en parte como reacción contra el romanticismo, y Emma puede leerse como el romanticismo hecho persona. Flaubert parece a veces compartir sus anhelos, pero con más frecuencia se burla de sus ensoñaciones y de sus lecturas. La célebre frase «Madame Bovary soy yo» se le atribuye a menudo, pero su autenticidad se ha puesto en duda, y en sus cartas negó haber puesto en la novela sus sentimientos o su vida. Mario Vargas Llosa resumió el drama de Emma como la distancia entre la ilusión y la realidad, entre el deseo y su cumplimiento, y añadió que, si no hubiera leído tantas novelas, quizá su destino habría sido otro.

La novela retrata además a la burguesía de la época de Luis Felipe, con su cultura superficial, su amor por las cosas y sus opiniones repetidas. Incluso dejó una palabra nueva: el bovarismo, acuñado por el crítico Jules de Gaultier en 1892, designa la tendencia a soñar despierto imaginándose protagonista de una novela romántica mientras se ignora la realidad cotidiana.

El juicio y el legado

En el juicio de 1857, el fiscal principal sostuvo no solo que la novela era inmoral, sino que el propio realismo era una ofensa contra el arte y la decencia. El Gobierno había acusado al editor y al autor de inmoralidad, y ambos fueron absueltos. Le Figaro llegó a afirmar que Flaubert no era un escritor. Los lectores posteriores pensaron lo contrario: Henry James elogió su perfección, Proust la pureza gramatical de su prosa, Nabokov dijo que era prosa haciendo lo que se supone que hace la poesía y Julian Barnes la llamó la mejor novela jamás escrita.

Por su atención a los pensamientos y las emociones, se considera precursora de Proust, Virginia Woolf y Joyce. Ha sido llevada al cine muchas veces, entre otros por Jean Renoir, Vincente Minnelli y Claude Chabrol, y en la versión de 1947 dirigida por Carlos Schlieper la protagonizó Mecha Ortiz. Si has leído Anna Karénina, la comparación es inevitable: dos mujeres casadas, dos adulterios, dos muertes; pero donde Tolstói abre el plano a toda una sociedad, Flaubert lo cierra sobre un pueblo y una mente inquieta.

Aprende español con Madame Bovary

Expresión Significado Ejemplo
vivir por encima de sus posibilidades gastar más de lo que se tiene Emma vivía por encima de sus posibilidades.
comprar a crédito comprar y pagar después Compraba vestidos a crédito.
estar en las nubes soñar sin mirar la realidad Siempre está en las nubes, como Emma.
el tedio aburrimiento profundo El tedio de la provincia la asfixiaba.
ahogarse en deudas deber muchísimo dinero Al final se ahogó en deudas.

Practica: Escribe tres frases en español sobre alguien que vive por encima de sus posibilidades usando «comprar a crédito» y «estar en las nubes».

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