Il Milione bajo la lupa: por qué los historiadores creen que Marco Polo sí estuvo en la China de Kublai Kan

Sí: casi todos los historiadores creen que Marco Polo llegó a China. Sus datos sobre billetes, sal y una princesa mongola cuadran, aunque exageró.

¿Llegó realmente Marco Polo a China? La respuesta de la mayoría de los historiadores actuales es que sí. Marco Polo (hacia 1254–1324) fue un mercader veneciano que recorrió Asia por la Ruta de la Seda entre 1271 y 1295, y el libro de sus viajes ofreció a los europeos su primera visión amplia de la China gobernada por la dinastía mongola Yuan. Las dudas sobre su relato son tan antiguas como el propio libro, y en 1995 una historiadora llegó a sostener que nunca pasó de Persia. Sin embargo, los estudios detallados sobre lo que cuenta del papel moneda chino, de la producción de sal y del viaje de una princesa mongola han convencido a casi todos los especialistas de que estuvo allí, aunque él o su coautor adornaran la historia y exageraran su propia importancia. En este artículo repasamos su vida, el viaje, las sospechas y las razones por las que los escépticos perdieron el debate.

Un hijo de mercaderes que conoció a su padre a los quince años

Marco nació hacia 1254 en Venecia, aunque ningún archivo conserva la fecha ni el lugar exactos. Su padre, Niccolò, y su tío, Maffeo, eran comerciantes que ya habían partido en un largo viaje de negocios antes de que él naciera. Durante su ausencia murió la madre de Marco, y el niño creció con unos tíos. Recibió una educación práctica de comerciante: aprendió a manejar monedas extranjeras, a tasar mercancías y a gestionar barcos de carga, pero apenas aprendió latín.

Mientras tanto, su padre y su tío habían llegado mucho más lejos de lo que nadie en Venecia imaginaba. Su viaje los llevó a la corte de Kublai Kan, el soberano mongol que fundó la dinastía Yuan en China. Kublai les hizo muchas preguntas sobre las leyes, la política y la Iglesia de Europa, y luego los envió de vuelta con una carta para el papa en la que pedía cien cristianos instruidos y aceite de la lámpara de Jerusalén. Cuando los hermanos regresaron por fin a Venecia en 1269, Marco tenía unos quince años y vio a su padre por primera vez.

El largo camino hacia el este

En 1271, con diecisiete años, Marco partió con su padre y su tío. Navegaron hasta Acre y después cabalgaron en camello hasta el puerto persa de Ormuz. Querían seguir por mar hasta China, pero los barcos no parecían seguros, así que continuaron por tierra a lo largo de la Ruta de la Seda. El trayecto fue peligroso: la caravana a la que se habían unido sufrió una emboscada de bandidos que aprovecharon una tormenta de arena, y aunque los Polo lograron escapar, muchos de sus compañeros murieron o fueron esclavizados.

Unos tres años y medio después de salir de Venecia llegaron al palacio de verano de Kublai en Shangdu y entregaron el aceite sagrado y las cartas del papa. Los estudiosos sitúan la llegada entre 1271 y 1275. Conviene recordar lo insólito de la situación: no eran soldados ni embajadores con un ejército detrás, sino una familia de comerciantes que convirtió un viaje de negocios en una misión diplomática entre dos de los poderes más grandes de su tiempo.

Diecisiete años al servicio del Gran Kan

Según el libro, a Kublai le impresionaron la inteligencia y la modestia del joven veneciano. Marco conocía cuatro idiomas y fue enviado en misiones por todo el imperio y por el sudeste asiático, a territorios que hoy son Birmania, India, Indonesia, Sri Lanka y Vietnam. Contaba que entretenía al kan con historias de las tierras que visitaba, y en total vivió unos diecisiete años en los dominios del emperador.

Kublai apreciaba tanto a los Polo que se negó varias veces a dejarlos marchar. La familia empezó a temer que, si el anciano soberano moría, sus rivales se volvieran contra los extranjeros de su confianza. La oportunidad llegó hacia 1291, cuando el gobernante de Persia pidió una esposa y los Polo obtuvieron permiso para escoltar por mar a la princesa Kököchin. La flota de catorce juncos zarpó de Zaitun, en el sur de China, pasó por Sumatra, rodeó la punta de la India y llegó a Ormuz. La travesía duró unos dos años y, de unos seiscientos pasajeros, se dice que solo sobrevivieron dieciocho. Desde Persia siguieron por tierra hasta Trebisonda, en el mar Negro, y llegaron a Venecia en 1295, veinticuatro años después de haber partido.

Un libro dictado en una cárcel genovesa

Cuando Marco volvió, Venecia estaba en guerra con Génova. Participó en el conflicto, fue capturado, probablemente en una escaramuza de 1296, y pasó un tiempo en prisión. Allí dictó sus recuerdos a otro preso, Rustichello da Pisa, un escritor profesional de novelas de caballerías. La obra se llamó originalmente Devisement du Monde o Livre des Merveilles du Monde, es decir, «Descripción» o «Libro de las maravillas del mundo», y en Italia se conoció como Il Milione. Está dividida en cuatro partes: Oriente Medio y Asia central; China y la corte de Kublai; las costas de Japón, India, el sudeste asiático y África oriental; y, por último, las guerras de los mongoles y las regiones del extremo norte.

No existe un texto único y definitivo. Se conservan unos 150 manuscritos en distintas lenguas, y difieren bastante entre sí porque cada copia o traducción a mano introducía errores. Liberado en 1299, Marco regresó a Venecia, se convirtió en un comerciante rico, se casó con Donata Badoèr y tuvo tres hijas. Murió en enero de 1324 y fue enterrado en la iglesia de San Lorenzo. En su testamento liberó a un sirviente tártaro llamado Pedro, que quizá lo había acompañado desde Asia.

Por qué muchos desconfiaron

El escepticismo empezó pronto. Algunos lectores medievales tomaron el libro por una novela, en parte porque su imagen de una China rica y bien organizada chocaba con la de otros viajeros que habían descrito a los mongoles como bárbaros de «otro mundo». Un fraile dominico contó que, en su lecho de muerte, Marco insistió en que solo había contado la mitad de lo que había visto.

Los críticos posteriores señalaron sobre todo lo que falta. Polo describe el papel moneda y la combustión del carbón, pero no menciona la Gran Muralla, el té, la escritura china, los palillos ni el vendaje de los pies. En 1995 la historiadora Frances Wood publicó Did Marco Polo Go to China?, donde sostenía que quizá no pasó de Constantinopla y el mar Negro y que tomó su material de fuentes persas y de otros viajeros. Ninguna fuente china lo nombra con claridad, y el libro contiene errores reales: afirma que los Polo ayudaron a construir máquinas de asedio en Xiangyang, pero ese asedio terminó en 1273, antes de que Marco llegara, y atribuye al célebre puente cercano a Pekín veinticuatro arcos en lugar de once o trece.

El coautor también forma parte del enigma. Los estudiosos han demostrado que algunos pasajes están copiados casi palabra por palabra de una novela artúrica anterior de Rustichello, y que la llegada de Marco a la corte de Kublai se parece mucho a la de Tristán en Camelot. Es muy posible que el novelista añadiera los toques dramáticos y maravillosos que el público medieval esperaba de un libro de viajes.

Por qué hoy casi todos creen que estuvo allí

Los defensores tienen mejores argumentos. La ausencia de la Gran Muralla es menos extraña de lo que parece: la muralla que imaginamos hoy es una obra de la dinastía Ming, construida unos dos siglos después, y los mongoles, que eran precisamente los invasores del norte, no tenían motivos para mantener fortificaciones antiguas. Otros visitantes de la China Yuan tampoco hablaron de ninguna muralla. El té y los palillos también faltan en los relatos de otros viajeros extranjeros de esa misma época.

Las pruebas a favor son todavía más llamativas. En 2012 el sinólogo Hans Ulrich Vogel analizó lo que Polo escribió sobre la moneda china, la producción de sal y los ingresos que generaba. Encontró detalles, como el tamaño y la forma de los billetes, el uso de sellos o el uso de conchas de cauri en Yunnan, que ninguna otra fuente occidental, árabe o persa ofrece y que coinciden con hallazgos arqueológicos y con registros chinos. El viaje de la princesa está confirmado por fuentes persas y chinas independientes, y la versión de Polo explica incluso por qué solo uno de los tres enviados aparece en la crónica persa: según él, los otros dos murieron durante el viaje. El historiador económico Mark Elvin concluyó que el libro es, en esencia, auténtico y fiable a grandes rasgos si se usa con cuidado.

Lo que sigue abierto no es si fue, sino qué papel tuvo. Algunos historiadores creen que exageró su posición, por ejemplo al afirmar que «gobernó» la ciudad de Yangzhou durante tres años; el sinólogo Paul Pelliot sugirió que quizá ocupó allí un cargo en la administración de la sal. Los manuscritos ni siquiera coinciden en si gobernó la ciudad o simplemente residió en ella, lo que muestra cuánto podía cambiar una historia al copiarse a mano.

Lo que cambió su libro

Polo no fue el primer europeo que llegó a China, pero sí el primero que dejó un relato detallado y muy leído. Incluye el primer registro occidental de la porcelana, la pólvora, el papel moneda y varias plantas y animales asiáticos. Influyó en la cartografía europea, incluidos el Atlas catalán y el mapa de Fra Mauro, y Cristóbal Colón tenía un ejemplar lleno de anotaciones a mano.

Algunas historias populares sobre él son falsas. La idea de que trajo la pasta desde China es un mito publicitario del siglo XX: en Italia ya se comía pasta mucho antes de su viaje. Su legado real es más interesante que la leyenda: mostró a la Europa medieval que el mundo más allá de sus fronteras era más grande, más rico y más organizado de lo que muchos querían creer. Hoy llevan su nombre una oveja salvaje del Pamir, un velero del siglo XIX y el aeropuerto de Venecia.

Aprende inglés con Marco Polo

Expresión Significado Ejemplo
to set out emprender un viaje largo They set out for Asia in 1271.
a tall tale una historia difícil de creer His neighbours thought the book was full of tall tales.
to take something with a grain of salt no creerse todo lo que se oye Take travel stories with a grain of salt.
the balance of evidence lo que indica la mayoría de las pruebas The balance of evidence says he reached China.
to stretch the truth exagerar He may have stretched the truth about his job.

Practica: escribe tres frases en inglés sobre un viaje que hayas hecho y usa al menos una vez «set out» y «stretch the truth».

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