¿Qué predijo realmente Nostradamus y por qué parece acertar siempre?
Nostradamus publicó en 1555 casi mil versos enigmáticos, pero ninguno se ha interpretado con precisión antes del hecho. Así nacen sus «aciertos».
Nostradamus no predijo nada que pueda comprobarse. Fue un boticario, médico y astrólogo francés (1503–1566) cuyo libro Las profecías, publicado por primera vez en 1555, reúne 942 estrofas de cuatro versos llamadas cuartetas. Sus seguidores le atribuyen haber visto venir la Revolución francesa, a Napoleón, a Hitler o los atentados del 11 de septiembre, pero no se conoce ninguna cuarteta que se haya interpretado como anuncio de un hecho concreto antes de que ocurriera, salvo en términos tan vagos que valdrían para muchos otros sucesos. Los «aciertos» se encuentran siempre después. Lo curioso es que su vida real, la de un médico de la peste y autor de almanaques de éxito, es una gran historia del Renacimiento.
Un médico de la Provenza
Michel de Nostredame nació en diciembre de 1503 en Saint-Rémy-de-Provence, en el sur de Francia. La familia de su padre había sido judía; su abuelo se convirtió al catolicismo hacia 1459–60 y adoptó el apellido «Nostredame», Nuestra Señora. Michel fue uno de al menos nueve hijos de un notario.
A los catorce años entró en la Universidad de Aviñón, pero poco más de un año después la universidad cerró por un brote de peste. Según su propio relato, pasó después años recorriendo el campo e investigando remedios de hierbas. En 1529 ingresó en la facultad de medicina de Montpellier, de donde lo expulsaron al poco tiempo al descubrirse que había trabajado como boticario, un «oficio manual» prohibido por los estatutos, y que hablaba mal de los médicos. El documento de expulsión todavía se conserva.
La peste, la pérdida y la «píldora de rosas»
La peste marcó su vida. Se hizo famoso por una «píldora de rosas» que supuestamente protegía de la enfermedad. Hacia 1531 se casó y tuvo dos hijos, pero en 1534 murieron su mujer y los dos niños, probablemente de peste. Años después, en 1545, ayudó al médico Louis Serre a combatir un gran brote en Marsella, y luego otros en Salon-de-Provence y Aix-en-Provence.
Sus escritos médicos son menos heroicos que la leyenda: en un libro que era básicamente un recetario describió los métodos que usaba contra la peste, entre ellos la sangría, y al parecer ninguno funcionaba. En 1547 se instaló en Salon-de-Provence, se casó con una viuda rica, Anne Ponsarde, y tuvo con ella seis hijos.
De los almanaques a las profecías
Hacia 1550 Nostradamus se volcó en lo oculto. Escribió un almanaque para ese año, firmando por primera vez con la forma latina «Nostradamus», y tuvo tanto éxito que publicó uno o más cada año hasta su muerte. Los almanaques, que en conjunto contenían al menos 6.338 profecías, fueron con diferencia sus obras más populares en vida. Gente rica empezó a pedirle horóscopos, aunque los astrólogos profesionales lo criticaban por incompetente.
Después empezó el proyecto que lo haría famoso: unas mil estrofas agrupadas en «centurias» de cien. Para protegerse de posibles ataques religiosos, oscureció el sentido con una sintaxis a la latina, juegos de palabras y una mezcla de griego, italiano, latín y provenzal. La primera entrega de Las profecías salió en 1555 con 353 cuartetas, y la edición completa de 1568, ya póstuma, reunía 942.
Amigos en la corte
El libro recibió reacciones dispares: unos lo veían como un servidor del mal, un farsante o un loco, mientras que buena parte de la élite pensaba lo contrario. Su gran admiradora fue Catalina de Médici, esposa del rey Enrique II de Francia. Tras leer unos almanaques que insinuaban peligros para la familia real, lo llamó a París para que se los explicara y para que hiciera los horóscopos de sus hijos. Él temió acabar decapitado, pero al final de su vida la reina lo había nombrado consejero y médico ordinario de su hijo, el rey Carlos IX.
Tampoco fue un hereje perseguido, como cuentan algunas historias. La profecía y la astrología no eran herejía en sí mismas, y su breve encarcelamiento en 1561 se debió a haber publicado un almanaque sin permiso de un obispo, en contra de un decreto real.
¿Predijo su propia muerte?
En 1566 la gota que padecía desde hacía años se convirtió en edema. Se cuenta que la noche del 1 de julio le dijo a su secretario Jean de Chavigny: «No me encontraréis vivo al amanecer», y que a la mañana siguiente lo hallaron muerto. Incluso aquí la leyenda tuvo ayuda: Chavigny editó después uno de sus versos para que encajara con lo sucedido. Su tumba está hoy en la colegiata de Saint-Laurent, en Salon.
Cómo se fabrican los «aciertos»
Las investigaciones sugieren que buena parte de su obra parafrasea antiguas profecías sobre el fin del mundo, mezcladas con hechos históricos y colecciones de presagios, y proyectadas hacia el futuro. Por eso aparecen figuras antiguas como Nerón, «batallas en las nubes» y «ranas que caen del cielo». La mayoría de las cuartetas hablan de desastres, siempre sin fecha.
Desde su muerte han aparecido más de doscientas ediciones y más de dos mil comentarios. Su vaguedad y la falta de fechas hacen fácil citarlas tras cualquier suceso dramático y proclamar un «acierto». Escépticos como James Randi hablan de «clarividencia retroactiva». La idea de que una cuarteta anunció la muerte del rey Enrique II no se imprimió hasta 1614, 55 años después del hecho, y ninguna cuarteta dice que el mundo fuera a acabar en 2012. Durante la Segunda Guerra Mundial, tanto la Alemania nazi como los Aliados usaron a Nostradamus en su propaganda, prueba de lo flexibles que son sus versos.
Aprende español con Nostradamus: expresiones sobre el futuro
| Expresión | Significado | Ejemplo |
|---|---|---|
| a toro pasado | cuando algo ya ha ocurrido | A toro pasado, cualquier verso parece una profecía. |
| leer entre líneas | buscar un sentido oculto | Sus fans leen entre líneas cada cuarteta. |
| dar en el clavo | acertar | Nostradamus nunca dio en el clavo antes del hecho. |
| tomar al pie de la letra | creer algo literalmente | No tomes las profecías virales al pie de la letra. |
| ser más viejo que Matusalén | ser muy antiguo | Ese truco es más viejo que Matusalén. |
Practica: Elige un titular de esta semana y escribe una «cuarteta de Nostradamus» falsa que encaje con él. Luego explica en español, usando «a toro pasado», por qué no sería una profecía real.