¿Quién fue Polidamante de Escotusa, el gigante del pancracio que luchó con un león?
Un luchador de pancracio de Tesalia que ganó en Olimpia en el 408 a. C. El león, el carro detenido y su muerte en una cueva son tradición antigua.
Polidamante de Escotusa (Polydamas, en la forma inglesa) fue un luchador de pancracio de Tesalia, en el norte de Grecia, hijo de un hombre llamado Nicias, que ganó la prueba de pancracio en la 93.ª Olimpiada, en el año 408 a. C. Esa victoria olímpica es el núcleo firme de su historia. Todo lo demás que lo hizo célebre, desde matar a un león con las manos desnudas hasta sostener el techo de una cueva que se derrumbaba, pertenece a la tradición antigua: relatos que contaron sobre él autores griegos posteriores, sobre todo el viajero Pausanias, y no hechos que hoy podamos comprobar.
Respuesta corta: una victoria y muchas leyendas
Conviene separar desde el principio dos capas. La capa histórica es delgada: un nombre, un padre, una región de origen y un título olímpico en un año concreto. La capa legendaria, en cambio, es gruesa. Los autores antiguos lo describían como un hombre de tamaño inmenso y contaban de él hazañas de fuerza que el propio artículo enciclopédico califica entre las más asombrosas.
Las fuentes antiguas que se citan para estas historias son Pausanias, en su Descripción de Grecia, y el historiador Diodoro. Pausanias escribió en el siglo II d. C., unos cinco siglos y medio después de que Polidamante compitiera en Olimpia. Esa distancia es la clave para leerlo bien: Pausanias recogía lo que los griegos de su época creían y repetían, no una crónica deportiva del momento.
Escotusa y Tesalia
Escotusa era una ciudad de Tesalia, la gran llanura del norte de Grecia que los griegos asociaban con los caballos y los jinetes. Su nombre, al estilo griego, lo ata a ese lugar: «Polidamante de Escotusa», el tesalio. Así se recordaba a los atletas antiguos, por su ciudad, porque una victoria en un gran festival pertenecía a la comunidad tanto como al hombre. Cuando hoy pronunciamos su nombre completo, seguimos repitiendo la manera en que los griegos anunciaban de dónde venía un campeón.
Qué era el pancracio
Polidamante ganó en la prueba más dura del programa antiguo. El pancracio era un deporte de combate sin armas que entró en los Juegos Olímpicos en el 648 a. C. Combinaba el boxeo y la lucha con patadas, agarres, luxaciones y estrangulaciones, y su nombre viene de palabras griegas que significan algo así como «todo el poder»: pan, «todo», y kratos, «fuerza».
Las reglas eran famosamente pocas. Solo había dos prohibiciones, meter los dedos en los ojos y morder, y en Esparta incluso eso estaba permitido. No existían categorías de peso ni límite de tiempo. Los árbitros llevaban varas para castigar las faltas, y el combate solía durar hasta que uno de los dos se rendía, normalmente levantando el dedo índice. En un deporte sin categorías de peso, el tamaño era una ventaja enorme, y eso ayuda a entender por qué las historias sobre Polidamante insisten tanto en su cuerpo.
El escenario olímpico en el 408 a. C.
Los Juegos Olímpicos antiguos se celebraban cada cuatro años en Olimpia en honor de Zeus. En el propio festival no había premio en dinero: el vencedor recibía una corona de hojas de olivo, pero el prestigio era inmenso. Olimpia era el más importante de los cuatro festivales panhelénicos, junto con los Juegos Píticos, Nemeos e Ístmicos.
El año 408 a. C. sitúa además a Polidamante en un momento dramático de la historia griega: la larga guerra entre Atenas y Esparta todavía no había terminado. Los juegos seguían siendo un escenario común para los griegos incluso cuando sus ciudades combatían entre sí, y un campeón de Tesalia podía brillar allí delante de todo el mundo griego.
El león, el carro y el rey persa
Aquí entramos en la tradición. Según los relatos, Polidamante mató a un enorme león en el monte Olimpo sin ningún arma. La imagen no es casual: el héroe Heracles era famoso por haber estrangulado al león de Nemea, y un forzudo que «hacía lo mismo» quedaba colocado en compañía heroica.
Otro relato dice que detuvo un carro lanzado al galope. Su fama habría llegado tan lejos que Darío II, rey de Persia, lo invitó a su corte, donde realizó proezas parecidas. Ninguna de estas historias viene con pruebas independientes, y el artículo que las reúne lleva un aviso de que necesita más referencias. Lo más sensato es leerlas como la reputación que crece alrededor de un campeón con el paso de los siglos.
La muerte en la cueva: una historia con moraleja
La historia más famosa es la de su muerte. Un verano, cuenta la tradición, Polidamante descansaba con unos amigos en una cueva cuando el techo empezó a ceder. Levantó las manos para sostenerlo y dio tiempo a sus amigos para escapar, pero él nunca salió.
Los lectores antiguos podían sacar dos lecciones. Una es de admiración: el hombre fuerte usa su fuerza para salvar a los demás. La otra es una advertencia sobre confiar demasiado en el propio cuerpo. Como la leyenda de Milón de Crotona atrapado en un tronco partido, es un relato sobre los límites de la fuerza, y conviene leerlo como una historia moral y no como un registro histórico.
Aprende con Polidamante: expresiones en español sobre fuerza y leyenda
| Expresión | Significado | Ejemplo |
|---|---|---|
| tener una fuerza descomunal | ser extraordinariamente fuerte | Dicen que Polidamante tenía una fuerza descomunal. |
| cuenta la leyenda que | según el relato tradicional | Cuenta la leyenda que luchó con un león. |
| tomar algo con pinzas | no creerlo del todo | Hay que tomar esas cifras antiguas con pinzas. |
| dar la cara por alguien | defender o proteger a otro | Dio la cara por sus amigos hasta el final. |
| tirar la toalla | rendirse | En el pancracio, levantar el dedo era tirar la toalla. |
Practica: escribe tres frases en español sobre un personaje famoso de tu país. Empieza una con «Cuenta la leyenda que…», usa «tomar algo con pinzas» en otra y termina con una frase sobre lo que se sabe con seguridad.