¿Quién fue Boudica, la reina celta que incendió Londres?

Boudica, reina de los icenos, encabezó en el 60 o 61 d. C. la mayor revuelta contra Roma en Britania. Causas, ciudades arrasadas y final.

Boudica fue la reina de los icenos, un pueblo que habitaba la actual Norfolk, en el este de Inglaterra, y la líder de la mayor revuelta britana contra la ocupación romana, en el año 60 o 61 d. C., bajo el emperador Nerón. Sus guerreros arrasaron Camulodunum (Colchester), Londinium (Londres) y Verulamium (St Albans) antes de ser derrotados por un ejército romano mucho más pequeño. Hoy se la considera una heroína nacional británica y un símbolo de la lucha por la independencia.

Un nombre que significa victoria

Durante buena parte del siglo XX se la conoció como Boadicea, probablemente por un error de copia medieval en el manuscrito de Tácito. La forma más fiel parece ser Boudica, de una raíz celta relacionada con la victoria. Es posible incluso que fuera un título honorífico, de modo que no sabemos cuál era su nombre personal original. En 2015 una estela hallada en Cirencester con el nombre "Bodica" reabrió el debate sobre la grafía correcta.

Aliados de Roma… hasta que dejaron de serlo

Los icenos no fueron conquistados en la invasión romana del año 43: obtuvieron el estatus de aliados. Su rey, Prasutago, gobernó durante mucho tiempo como aliado formalmente independiente. Como no tenía hijos varones, dejó su reino a sus dos hijas y, en el testamento, también al emperador romano. Era una fórmula habitual para conservar cierta autonomía.

El problema es que el derecho romano solo reconocía la herencia por línea paterna. Al morir Prasutago, el testamento fue ignorado y el reino se anexionó como si hubiera sido conquistado: se confiscaron tierras y bienes, los nobles quedaron reducidos a una condición servil y las deudas del rey con prestamistas romanos recayeron sobre sus súbditos.

Azotes, deudas y humillación

Las fuentes antiguas no cuentan lo mismo. Según Tácito, los romanos azotaron a Boudica y violaron a sus dos hijas, y criticó la codicia del procurador Cato Deciano. Dión Casio, en cambio, no menciona esos abusos y pone el acento en el dinero: los prestamistas romanos, entre ellos el filósofo Séneca, reclamaron sus préstamos de golpe y saquearon aldeas para cobrar. En ambos relatos el fondo es el mismo: Roma había dejado de tratar a los icenos como aliados.

El momento oportuno

Mientras el gobernador Cayo Suetonio Paulino dirigía una campaña en la isla de Mona, la actual Anglesey, en el norte de Gales, los icenos se aliaron con sus vecinos los trinovantes y eligieron a Boudica como líder. Dión Casio añade que ella practicó un rito de adivinación con una liebre e invocó a Andraste, diosa de la victoria. Es un detalle que conviene leer con cautela, porque Dión escribió mucho después y su relato contiene elementos poco fiables.

Colchester, Londres y St Albans en llamas

El primer objetivo fue Camulodunum, antigua capital de los trinovantes convertida en colonia de veteranos romanos, con un templo al emperador Claudio levantado a costa de los nativos. Un destacamento de la Legio IX Hispana acudió en su auxilio y fue derrotado; su comandante, Quinto Petilio Cerial, escapó con parte de la caballería, y Cato Deciano huyó a la Galia.

Después le tocó a Londinium, un asentamiento comercial de unos veinte años. Suetonio llegó antes que los rebeldes, pero no podía defenderla y la abandonó; los rebeldes la incendiaron y masacraron a sus habitantes. Verulamium corrió la misma suerte. Se calcula que murieron entre 70.000 y 80.000 romanos y britanos, aunque son cifras antiguas que hay que tomar con prudencia.

La batalla final

Suetonio reagrupó a unos 10.000 hombres y eligió un terreno estrecho con bosque a la espalda. Sus tropas eran muy inferiores en número, pero mejor armadas y disciplinadas. El ejército britano reunía guerreros muy diversos, y sus familias y carros se colocaron detrás de las primeras líneas.

Los legionarios aguantaron las cargas y avanzaron en formación cerrada. Cuando los britanos retrocedieron, los carros bloquearon la huida y miles de personas murieron atrapadas; los romanos no tuvieron piedad ni con mujeres ni con niños. El lugar exacto de la batalla, a menudo llamada de Watling Street, sigue sin identificarse.

¿Cómo murió Boudica?

Según Tácito, se envenenó para no caer en manos romanas. Dión Casio dice que enfermó y murió, y que recibió un entierro fastuoso. Su tumba nunca se ha encontrado. La leyenda de que está enterrada bajo los andenes 9 y 10 de la estación de King's Cross, en Londres, no tiene ninguna base y probablemente se inventó en el siglo XX. La crisis fue tan grave que Nerón llegó a plantearse abandonar Britania, pero la victoria de Suetonio consolidó el dominio romano.

De rebelde olvidada a icono victoriano

El interés por Boudica resurgió en el Renacimiento, cuando Polidoro Virgilio la reintrodujo en la historia británica; luego aparecieron las Crónicas de Holinshed, la obra Bonduca de Beaumont y Fletcher y el poema de William Cowper de 1782. En la época victoriana su fama se volvió legendaria: Tennyson le dedicó un poema y se encargó una gran estatua de bronce de Boudica y sus hijas en su carro, junto al Parlamento. A comienzos del siglo XX, las sufragistas también la adoptaron como símbolo. Paradójicamente, la mujer que combatió a un imperio acabó convertida en emblema de otro.

Aprende español con Boudica

Expresión Significado Ejemplo
la gota que colma el vaso el último motivo que provoca una reacción La confiscación fue la gota que colmó el vaso.
alzarse en armas rebelarse Los icenos se alzaron en armas.
ser pasto de las llamas quemarse por completo Londres fue pasto de las llamas.
estar en inferioridad numérica tener menos gente Los romanos estaban en inferioridad numérica.
dar la vuelta a la tortilla invertir la situación Suetonio dio la vuelta a la tortilla.

Practica: Escribe tres frases sobre una rebelión histórica usando "la gota que colma el vaso", "alzarse en armas" y "dar la vuelta a la tortilla".

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