¿Por qué Frida Kahlo se pintaba a sí misma? El accidente, el espejo y la Casa Azul

Tras el accidente de 1925, Frida Kahlo pintó en cama con un espejo encima; su propio cuerpo, su dolor y su identidad mexicana fueron su gran tema.

Frida Kahlo pintaba tantos autorretratos porque aprendió a pintar postrada en cama después del accidente de 1925: su madre mandó hacer un caballete para que pudiera trabajar acostada, y colocaron un espejo sobre la cama para que pudiera verse y pintarse a sí misma. Su cara y su cuerpo eran el modelo que siempre tenía delante, y con ellos habló durante toda su vida del dolor, del amor, de la enfermedad y de lo que significaba ser mexicana. Para entender por qué volvía una y otra vez a ese espejo hay que empezar por la niña de Coyoacán.

La niña de Coyoacán

Frida nació el 6 de julio de 1907 en Coyoacán, en la Ciudad de México. Fue la tercera hija del fotógrafo Guillermo Kahlo y de Matilde Calderón. Su nombre completo era Magdalena Frida Carmen Kahlo y Calderón. Años después le gustaba decir que había nacido en 1910, para presentarse como «hija de la revolución».

Su padre había nacido en Alemania. De niña, Frida enfermó de poliomielitis, y era él quien la acompañaba en los ejercicios de rehabilitación. La enfermedad le dejó la pierna derecha más delgada y más corta que la izquierda. Fue la primera vez que su cuerpo le marcó el camino, pero no sería la última.

El accidente del 17 de septiembre de 1925

En 1922 Frida entró en la Escuela Nacional Preparatoria con la idea de estudiar medicina. El 17 de septiembre de 1925, el autobús en el que viajaba fue arrollado por un tranvía. Un pasamanos de hierro le atravesó la pelvis; ella misma lo comparó con la forma en que una espada atraviesa a un toro. Sufrió fracturas en la pelvis, la columna y la pierna derecha, y el dolor la acompañó el resto de su vida.

A lo largo de los años pasó por al menos 32 operaciones y tuvo que llevar corsés de yeso y de otros materiales durante sus convalecencias. Un corsé de metal volverá a aparecer, años después, en uno de sus cuadros más conocidos.

La cama, el caballete y el espejo

Adiós a la medicina. Durante los largos meses de reposo, Frida empezó a pintar. El caballete especial y el espejo sobre la cama la convirtieron en su propia modelo. En septiembre de 1926 terminó su primer autorretrato al óleo, dedicado a Alejandro Gómez Arias.

Esa es la respuesta más sencilla a la pregunta del título. Una joven que no podía levantarse, con un espejo encima, tenía un solo rostro que estudiar durante horas. Con el tiempo, el autorretrato dejó de ser una necesidad y se volvió su lenguaje: la mayor parte de su obra son retratos de sí misma.

«Un elefante y una paloma»: Diego Rivera

El 21 de agosto de 1929 Frida se casó con el muralista Diego Rivera. Por la diferencia de tamaño entre los dos, los padres de ella llamaron a esa unión una boda entre «un elefante y una paloma». El matrimonio fue tormentoso. Rivera pidió el divorcio el 6 de noviembre de 1939, la separación se hizo oficial en enero de 1940, y el 8 de diciembre de ese mismo año volvieron a casarse.

Entre noviembre de 1930 y 1934 la pareja vivió en Estados Unidos, con una etapa en Detroit. Allí Frida sufrió un embarazo fallido y otros problemas de salud, y de esos años es el cuadro Henry Ford Hospital (1932).

Nueva York, París y los surrealistas

En 1938 tuvo su primera exposición individual en Nueva York, con ayuda de Julien Levy, y en 1939 sus cuadros se expusieron en Francia por invitación de André Breton. Breton describió su obra como «una cinta alrededor de una bomba», y ese mismo año el Louvre compró El marco, con lo que Frida se convirtió en la primera artista mexicana en su colección.

Los surrealistas la querían en su grupo, pero ella rechazó la etiqueta. Sus raíces estaban más cerca: el arte popular mexicano, los retablos y exvotos, y las imágenes prehispánicas y católicas. Se la asocia con la mexicanidad, el movimiento nacionalista posterior a la Revolución.

Las dos Fridas: una mujer, dos corazones

Las dos Fridas (1939) es un doble autorretrato de unos 173 por 173 centímetros, y fue su primera obra de gran formato. Dos Fridas aparecen sentadas una junto a la otra. Una lleva un vestido blanco de estilo europeo victoriano; la otra, un traje tradicional de tehuana, y sostiene un pequeño retrato de Rivera. Los dos corazones están a la vista y un vaso sanguíneo une a las dos mujeres; la Frida europea sostiene unas pinzas que lo han cortado, y la sangre mancha su vestido blanco.

Lo pintó el año de su divorcio. Hay varias lecturas: las dos figuras podrían representar a su padre alemán y a su madre mexicana, o a la Frida que Rivera amaba y la que rechazaba. Hoy está en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México.

La columna rota: el dolor como tema

La columna rota (1944) es un óleo sobre masonita de unos 40 por 31 centímetros, pintado poco después de una operación de columna. Frida aparece sola en un paisaje agrietado y vacío. Tiene el torso abierto y, en lugar de columna vertebral, una columna jónica que se desmorona. Clavos le atraviesan la cara y el cuerpo, le corren lágrimas por las mejillas y un corsé de metal la sostiene. Como en muchos de sus autorretratos, el dolor y el sufrimiento son el centro de la obra. El cuadro se conserva en el Museo Dolores Olmedo, en Xochimilco.

Los últimos años y la Casa Azul

En 1953 se celebró la única exposición individual de Frida en México en vida. Llegó en ambulancia y asistió acostada en su cama. Ese mismo año le amputaron la pierna por debajo de la rodilla a causa de una gangrena.

Murió el 13 de julio de 1954, a los 47 años, en Coyoacán. Las causas oficiales fueron embolia pulmonar y flebitis, y no se le hizo autopsia. La última frase registrada en su diario dice: «Espero alegre la salida – y espero no volver jamás». Cuatro años después de su muerte, la Casa Azul se convirtió en museo.

Durante décadas se la recordó sobre todo como la esposa de Rivera. Su obra se redescubrió a finales de los años setenta, y a principios de los noventa ya era un icono para la comunidad chicana, el feminismo y la comunidad LGBTQ+. En 2025, El sueño (La cama) se vendió por 54,7 millones de dólares, récord en subasta para una obra de una artista mujer.

Expresiones para aprender con Frida

Expresión Significado Ejemplo
estar postrado en cama no poder levantarse por enfermedad Estuvo postrada en cama durante meses.
pintarse a sí misma hacer el propio retrato Se pintaba a sí misma porque era su mejor modelo.
llevar el corazón en la mano mostrar los sentimientos sin esconderlos En Las dos Fridas lleva el corazón en la mano.
a pesar de todo aunque haya muchas dificultades A pesar de todo, fue a su propia exposición.
una boda entre un elefante y una paloma (broma) pareja muy distinta en tamaño Sus padres lo llamaron una boda entre un elefante y una paloma.

Practica: Mírate un minuto en el espejo y escribe un «autorretrato en palabras» de tres frases: una sobre lo que ves, otra sobre lo que sientes y otra sobre de dónde vienes. Usa al menos una vez a pesar de todo.

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