Huck y Jim río abajo: la novela de Mark Twain que Hemingway admiró y tantas escuelas discuten
Huckleberry Finn (1884) se cuestiona en escuelas por su insulto racial repetido y el retrato de Jim; muchos la leen como sátira antirracista.
Las aventuras de Huckleberry Finn se prohíbe o se cuestiona en algunas escuelas sobre todo porque usa con muchísima frecuencia un insulto racial contra las personas negras (la llamada n-word en inglés) y porque parte de sus lectores considera que el retrato de Jim, el esclavo fugado, repite estereotipos racistas. Quienes la defienden responden que es una sátira feroz del racismo, en la que un chico blanco aprende poco a poco a ver a un hombre esclavizado como su amigo y su igual. La discusión dura ya más de un siglo: en la década de 1880 algunas bibliotecas la retiraron por "grosera", y desde finales del siglo XX las objeciones se centran en la raza. Según la Asociación Estadounidense de Bibliotecas, fue el quinto libro más cuestionado de Estados Unidos en los años noventa.
Mark Twain y el Misisipi
Mark Twain es el seudónimo de Samuel Langhorne Clemens, nacido en 1835 y fallecido en 1910. Se crio en Hannibal, Misuri, un pueblo a orillas del Misisipi que inspiró el pueblo ficticio de San Petersburgo en Tom Sawyer y en Huckleberry Finn. Cuando era niño, la esclavitud era legal en Misuri, y ese hecho se convirtió en tema de estos libros. Antes de ser escritor trabajó como impresor y después como piloto de barcos fluviales en el Misisipi, un oficio que le dio un conocimiento íntimo del río y de su gente.
Twain concibió primero el libro como una continuación de Las aventuras de Tom Sawyer que seguiría a Huck hasta la edad adulta. Lo escribió a ratos entre 1876 y 1883, lo dejó de lado durante años y acabó abandonando la idea de un Huck adulto. La novela se publicó en Canadá y el Reino Unido en diciembre de 1884 y en Estados Unidos en febrero de 1885, con ilustraciones de E. W. Kemble, un joven dibujante elegido por el propio Twain.
Una novela con la voz de un muchacho
Lo más revolucionario del libro es su lengua. Lo narra en primera persona Huck, un chico de unos trece o catorce años con poca escuela, y es una de las primeras grandes novelas estadounidenses escritas de principio a fin en inglés coloquial. Twain reescribió tres veces la célebre primera frase, en la que Huck le dice al lector que no sabrá quién es él si no ha leído Tom Sawyer, "pero eso no importa". La gramática es "incorrecta" a propósito: Huck habla como un chico real de los pueblos del río, y la crítica sostiene que esa decisión puso el habla cotidiana al alcance de la prosa y la poesía estadounidenses del siglo XX. Para quien lo lee en español, conviene saber que buena parte de la gracia del original está en esa voz, difícil de traducir.
El argumento
Al comienzo, Huck tiene dinero del tesoro que encontró con Tom en el libro anterior y vive con la viuda Douglas y su severa hermana, la señorita Watson, que intentan "civilizarlo". Su padre, Pap, un alcohólico violento, quiere ese dinero y lo encierra en una cabaña aislada. Huck escapa fingiendo su propio asesinato y se esconde en la isla de Jackson, donde se encuentra con Jim, el esclavo de la señorita Watson, que ha huido al enterarse de que pensaban venderlo.
Los dos bajan por el Misisipi en una balsa con la idea de llegar a Cairo, en Illinois, un estado libre. La niebla les hace pasarlo de largo y el río los arrastra cada vez más al sur, hacia territorio esclavista. Por el camino, Huck se aloja con los Grangerford, enfrentados a muerte con los Shepherdson, y después dos estafadores que se hacen llamar el Rey y el Duque se apoderan de la balsa. Engañan a los habitantes de varios pueblos, intentan robar la herencia de tres huérfanas y, al final, venden a Jim a una familia de granjeros, los Phelps.
Huck decide liberar a Jim aunque cree que ese pecado lo llevará al infierno. En la granja de los Phelps lo confunden con su sobrino, que resulta ser Tom Sawyer, y cuando el verdadero Tom llega convierte el rescate en un juego complicadísimo sacado de novelas de aventuras. Tom recibe un disparo durante la fuga; Jim se queda a cuidarlo y vuelve a ser capturado. Entonces se descubre que la señorita Watson ha muerto y ha liberado a Jim en su testamento, y que Tom lo sabía desde el principio. Jim revela además que el muerto que encontraron en una casa flotante era Pap. Huck termina decidido a marcharse al Territorio Indio antes que dejarse "civilizar" de nuevo.
El conflicto moral de Huck
El corazón de la novela es la lucha interior de Huck. Le han enseñado que ayudar a un esclavo fugitivo es robar y pecar, y no logra rebatir esa idea ni siquiera en sus pensamientos; aun así, elige la amistad de Jim. Twain describió el libro como una obra en la que "un corazón sano y una conciencia deformada chocan, y la conciencia sale derrotada". La ironía es que Huck cree que obra mal justo cuando el lector ve que obra bien.
Twain también construye paralelos muy claros. Pap encierra y golpea a su propio hijo, y en cuanto Huck escapa se encuentra con Jim, que está haciendo "ilegalmente" lo mismo. Una mujer que se compadece de Huck, a quien toma por aprendiz fugado, presume en la misma conversación de que su marido va a soltar los perros tras un esclavo fugitivo. La novela retrata una sociedad que ya no existía cuando se publicó, y por eso muchos la leen como una sátira de actitudes racistas que seguían vivas en tiempos de Twain.
La polémica, paso a paso
El libro fue polémico desde el principio, pero por otras razones. En 1885 la biblioteca pública de Concord, en Massachusetts, lo excluyó por "tosco, grosero y poco elegante", y la escritora Louisa May Alcott también lo criticó. En 1905 la Biblioteca Pública de Brooklyn lo retiró, entre otras cosas, porque Huck "no solo sentía picor, sino que se rascaba". Aquellas quejas tenían que ver con los modales, no con la raza.
Las objeciones modernas son más serias. Algunos especialistas sostienen que, al humanizar a Jim y desmontar las mentiras de la esclavitud, el libro ataca el racismo. Otros, como el profesor Stephen Railton, opinan que Twain no consiguió superar del todo los estereotipos que esperaban sus lectores blancos y recurrió a la comedia de los espectáculos de juglares a costa de Jim. Muchas familias, estudiantes y docentes se preguntan además si un libro que repite tanto ese insulto debe leerse en clase. En 1982 un administrador escolar de Virginia lo llamó el "ejemplo de racismo más grotesco" que había visto; en 2003 una alumna y su abuela pidieron retirarlo del programa de un distrito escolar del estado de Washington; y en 2016 un distrito de Virginia lo retiró junto con Matar a un ruiseñor.
Las editoriales han probado otras salidas. Una edición de 2011 de NewSouth Books sustituyó el insulto por la palabra "esclavo" para que el libro siguiera en las listas de lectura; sus críticos respondieron que cambiar las palabras elimina justamente la incomodidad que enseña algo sobre el pasado. No hay una respuesta única, pero el propio debate se ha convertido en parte de cómo se enseña la novela.
Un final discutido y un legado vivo
Ni siquiera sus admiradores se ponen de acuerdo sobre los últimos capítulos. Ernest Hemingway afirmó que toda la literatura estadounidense moderna procede de este libro, pero aconsejó dejar de leer cuando venden a Jim, porque lo demás le parecía "trampa". El escritor afroamericano Ralph Ellison le replicó que Hemingway no había entendido la necesidad moral del episodio del rescate.
La novela figura a menudo entre las "grandes novelas americanas". Se ha llevado al cine muchas veces, por ejemplo en 1939 con Mickey Rooney y en 1993 con Elijah Wood, y al musical de Broadway Big River en 1985. En 1955 una versión televisiva de la CBS intentó esquivar la polémica eliminando la esclavitud y al personaje de Jim, lo que muestra lo difícil que es contar esta historia sin su tema central. En 2024 Percival Everett publicó James, que cuenta la historia desde el punto de vista de Jim y ganó el Premio Pulitzer de ficción. Si conoces Tom Sawyer, notarás enseguida la diferencia: aquí la aventura de chicos se convierte en un viaje a la conciencia de un país.
Aprende inglés con Huckleberry Finn
| Expresión en inglés | Significado | Ejemplo |
|---|---|---|
| to run away | huir, escaparse | Jim ran away because he was going to be sold. |
| a con man | un estafador | The King and the Duke were con men. |
| to drift downstream | dejarse llevar río abajo | Their raft drifted downstream in the fog. |
| to have a change of heart | cambiar de opinión o de sentimientos | Huck had a change of heart about Jim. |
| to light out for | marcharse de pronto hacia | Huck decided to light out for the West. |
Ejercicio: Escribe en inglés tres frases sobre una vez que cambiaste de opinión sobre alguien, usando "to have a change of heart".