¿Quién fue Jeong Yak-yong? El sabio coreano que escribió sus grandes obras en el exilio

¿Quién fue Jeong Yak-yong? El sabio coreano que escribió sus grandes obras en el exilio

Jeong Yak-yong (1762–1836), llamado Dasan, diseñó murallas de la fortaleza de Hwaseong, pasó 18 años desterrado y escribió un clásico sobre el buen gobierno.

Jeong Yak-yong (1762–1836), conocido por su seudónimo Dasan, fue un erudito, funcionario e ingeniero coreano de la dinastía Joseon, y uno de los pensadores más prolíficos de la historia de Corea. Fue el protegido del rey reformista Jeongjo, participó en el diseño de las murallas de la fortaleza de Hwaseong, en Suwon, y, tras la muerte de su protector, pasó dieciocho años desterrado en el sur del país. Allí, en una pequeña casa con techo de paja, escribió la mayor parte de las obras que lo hicieron famoso, entre ellas un manual clásico sobre cómo un funcionario local debe servir a la gente. Su vida es una historia de talento, política, religión y de la extraña fecundidad de la desgracia.

Un poco de contexto: la Corea de Joseon

Dasan vivió a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX en Joseon, la dinastía que gobernó Corea desde 1392 hasta finales del siglo XIX. El país lo dirigían letrados formados en el neoconfucianismo y seleccionados mediante exámenes oficiales. La corte estaba dominada por facciones rivales, y pertenecer a la facción equivocada en el momento equivocado podía acabar con una carrera, o con una vida.

En aquellos años también llegaban desde China ideas nuevas, como la ciencia europea y el cristianismo católico, que los coreanos conocieron como parte del «saber occidental». La familia de Dasan estaba justo en el punto donde se cruzaban esas corrientes.

Un joven brillante cerca de Seúl

Nació en 1762 en lo que hoy es Namyangju, al este de Seúl, y murió en el mismo lugar en 1836. Su seudónimo Dasan significa «montaña del té», y el nombre de su casa, Yeoyudang, fue el último seudónimo que usó.

En 1783 aprobó el primer examen estatal, lo que le permitió entrar en el Sungkyunkwan, la academia confuciana nacional, y en 1789 obtuvo el primer puesto en el examen superior de la administración. El rey Jeongjo ya se había fijado en él en 1784 por sus respuestas a preguntas reales, y ambos forjaron una relación muy cercana. En política pertenecía a la facción de los Sureños (Namin), que a menudo estaba en el bando perdedor.

El ingeniero de Hwaseong

Jeongjo tenía un proyecto ambicioso: una nueva ciudad fortificada en Suwon, al sur de Seúl. Desde 1792 Jeong trabajó en el diseño de sus murallas, inspirándose en fuentes europeas, chinas y japonesas. Las fuentes coreanas le atribuyen el geojunggi, una grúa con poleas para levantar materiales pesados. También se le atribuye un puente de barcas y balsas sobre el río Han, construido mientras servía al rey.

La fortaleza de Hwaseong sigue en pie en Suwon. Pasear por sus murallas es asomarse al lado práctico de la mente de un sabio confuciano.

Una familia atrapada por el catolicismo

Sus vínculos con el catolicismo marcaron el resto de su vida. En 1784, el erudito Yi Byeok le dio a conocer el saber occidental y las ideas católicas, y ese mismo año su cuñado Yi Seung-hun fue bautizado en Pekín. Su hermano mayor, Jeong Yak-jong, llegó a dirigir la primera comunidad católica de Corea.

El catolicismo era peligroso en Joseon porque parecía desafiar los ritos confucianos a los antepasados. Cuando en 1791 un católico, Yun Ji-chung, fue ejecutado precisamente por esa cuestión, algunos simpatizantes se alejaron de la fe. No está claro si el propio Dasan llegó a bautizarse: no hay pruebas de ello.

1801: la caída

Todo cambió cuando Jeongjo murió de repente en el verano de 1800. La reina viuda Jeongsun, que asumió el poder, atacó a los católicos. En la primavera de 1801 fueron ejecutados Jeong Yak-jong y Yi Seung-hun. Según las fuentes coreanas, Dasan fue interrogado, declaró haber renunciado a la fe y su castigo se rebajó al destierro.

Primero lo enviaron unos meses a Janggi, cerca de la actual Pohang. Después, un nuevo escándalo, el llamado incidente de la Carta de Seda, en la que un católico pedía una intervención militar extranjera, endureció la persecución. Dasan fue trasladado a Gangjin, en el suroeste, adonde llegó el 28 de diciembre de 1801. Su otro hermano, Jeong Yak-jeon, dejó escrito el Jasan eobo, un registro pionero de peces y vida marina.

Dieciocho años en Gangjin

Dasan permaneció en Gangjin hasta 1818. Primero vivió en un cuarto de una taberna, luego en una ermita cerca de un templo budista y, desde la primavera de 1808, en una casa de paja conocida como Dasan Chodang. Un monje del cercano templo de Baengnyeonsa, Hyejang, se convirtió en su gran amigo; compartían la pasión por el té, y uno de los primeros poemas que Dasan le dedicó le pide hojas de té.

En lugar de rendirse, leyó, enseñó a estudiantes de la zona y escribió a un ritmo asombroso. Suele hablarse de unos 500 volúmenes, aunque la cifra es engañosa: una sola «obra» podía ocupar muchos volúmenes, y se calcula un total de unas 14.000 páginas.

«Un plan y dos libros»

En Corea se resume su obra principal como «un plan y dos libros».

  • Gyeongse yupyo propone reformar todo el Estado: cargos, distritos, tierras, impuestos, servicios laborales y exámenes.
  • Mongmin simseo explica cómo debe pensar y actuar un magistrado local.
  • Heumheum sinseo trata la justicia penal a partir de casos reales que Dasan resolvió como magistrado.

Detrás de los tres late una convicción sencilla: el gobierno existe para aliviar el sufrimiento de la gente común, y eso depende de funcionarios honrados y justos. Sobre la tierra, propuso un sistema en el que los aldeanos cultivaran juntos y repartieran la cosecha según el trabajo aportado por cada uno.

¿Un pensador del «saber práctico»?

Los manuales suelen situarlo en la cumbre del Silhak, el «saber práctico», un movimiento de letrados que querían que el confucianismo resolviera problemas reales. La etiqueta es útil, pero no perfecta: algunos estudiosos prefieren verlo como alguien que quiso volver a las enseñanzas originales de Confucio y centrarse en el ritual, la música y la ley en lugar de la teoría abstracta.

Regreso y legado

En 1818 por fin se le permitió volver a casa. Los intentos de devolverlo al gobierno chocaron con las luchas de facciones, y pasó sus últimos años en la casa familiar, donde murió en 1836, el día de su sexagésimo aniversario de boda. En 2012, a los 250 años de su nacimiento, la UNESCO lo incluyó entre las personalidades cuyo aniversario conmemora.

Aprende español con Jeong Yak-yong

Expresión Significado Ejemplo
caer en desgracia perder el apoyo de los poderosos Tras la muerte del rey, Dasan cayó en desgracia.
ser desterrado ser obligado a vivir lejos como castigo Fue desterrado a Gangjin.
no hay mal que por bien no venga algo malo puede traer algo bueno El exilio le dio tiempo para escribir: no hay mal que por bien no venga.
poner en práctica aplicar una idea en la vida real Quería poner en práctica las ideas confucianas.
estar al servicio de trabajar para el bien de alguien Un buen magistrado está al servicio del pueblo.

Unas palabras coreanas: 유배 (yu-bae, destierro), 학자 (hak-ja, erudito), 차 (cha, té).

Practica: piensa en una época difícil de tu vida y escribe tres frases usando «no hay mal que por bien no venga» y «poner en práctica».

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