¿Quién fue Lu Xun, el médico frustrado que cambió la literatura china moderna?

Lu Xun dejó la medicina en Japón en 1906 para escribir. Su Diario de un loco (1918) y Ah Q marcaron la narrativa china moderna.

Lu Xun fue un escritor chino nacido en Shaoxing en 1881 y muerto en Shanghái en 1936, autor de Diario de un loco y de La verdadera historia de Ah Q, y hoy se le considera uno de los fundadores de la literatura china moderna. Lo curioso es que empezó estudiando medicina en Japón: lo dejó en marzo de 1906 porque llegó a pensar que su país necesitaba curar antes el espíritu que el cuerpo. Si estudias chino, o simplemente te interesa entender la China del siglo XX, es difícil encontrar mejor puerta de entrada.

Un nombre de pluma y un apellido materno

Su nombre de juventud fue Zhou Shuren, el que usó en sus primeros años de carrera. El seudónimo Lu Xun apareció en 1918, cuando publicó Diario de un loco, y el apellido Lu lo tomó de su madre. Su madre no había ido a la escuela, pero aprendió por su cuenta a leer y escribir, un detalle que dice mucho de la familia en la que creció.

Una familia rica que lo perdió todo

Los Zhou se habían enriquecido con tierras, casas de empeño y cargos públicos, y el abuelo paterno, Zhou Fuqing, había llegado a la Academia Hanlin. En 1893 el abuelo fue sorprendido intentando sobornar a un examinador imperial; lo condenaron a ser decapitado, pena que se cambió por prisión en Hangzhou, y la familia tuvo que pagar sobornos con regularidad hasta su liberación en 1901.

El padre, que había aprobado el examen del distrito pero no el provincial, bebía mucho, consumía opio y murió de un ataque de asma en 1896, con 35 años. Para un adolescente que vio caer así a los suyos, la idea de estudiar medicina occidental tenía algo de ajuste de cuentas con el pasado.

De la academia naval a la facultad de Sendai

Tras presentarse en 1898 al examen de distrito, abandonó la vía confuciana tradicional. Pasó medio año en la Academia Naval de Jiangnan, que dejó porque lo iban a destinar a la sala de máquinas, y se graduó en 1902 en la Escuela de Minas y Ferrocarriles. Ese mismo año viajó a Japón con una beca del gobierno Qing, estudió en el Instituto Kobun y tradujo novelas de Julio Verne. En 1904 se matriculó en la Escuela de Medicina de Sendai.

La diapositiva que lo cambió todo

En 1905 vio en clase una diapositiva de linterna mágica: un chino era ejecutado en público, acusado de espiar para Rusia, mientras una multitud de compatriotas miraba con apatía. De esa escena, que contó en el prólogo de Grito de llamada, nació su idea del escritor como "médico literario". Un cuerpo sano, pensó, no sirve de mucho si la mente está dormida. En marzo de 1906 dejó la facultad en secreto.

Los comienzos fueron modestos. En junio de 1906 su madre le concertó el matrimonio con Zhu An, que era analfabeta; nunca tuvo una relación sentimental con ella, pero la mantuvo económicamente toda la vida. En 1909 la colección de traducciones Cuentos del extranjero vendió 41 de los 1.500 ejemplares impresos.

Diario de un loco: un grito en lengua hablada

En febrero de 1912 entró en el Ministerio de Educación de la nueva República de China y vivió en Pekín hasta 1926. El Diario de un loco salió en la revista Nueva Juventud en 1918, escrito en chino vernáculo, la lengua hablada que defendían los movimientos de la Nueva Cultura y del Cuatro de Mayo.

La estructura es ingeniosa: una nota inicial en chino clásico presenta 13 fragmentos copiados del diario de un hombre convencido de que sus vecinos son caníbales. Al leer un libro de historia descubre, entre líneas, las palabras "comer gente", y el texto termina con una súplica: "salvad a los niños". La forma de diario se inspiró en el cuento homónimo de Nikolái Gógol, y la crítica lo lee como un ataque a la tradición confuciana.

A menudo se le llama el primer cuento moderno de China, aunque los especialistas lo discuten, porque "Un día", de Chen Hengzhe, usó elementos parecidos unos seis meses antes. Ese baihua, el chino escrito cercano al habla, acabó siendo la lengua escrita estándar en los años cuarenta.

Ah Q y sus "victorias espirituales"

La verdadera historia de Ah Q se publicó por entregas en un suplemento de prensa de Pekín entre el 4 de diciembre de 1921 y el 12 de febrero de 1922, firmada con otro seudónimo, Ba Ren, así que pocos sabían quién era el autor. Ah Q es un campesino pobre que abusa de los débiles y teme a los poderosos; durante la revolución de 1911 los revolucionarios lo rechazan, y acaba detenido como chivo expiatorio de un robo y ejecutado.

El nombre ya es una broma: "Ah" es un prefijo familiar y la Q sustituye a una sílaba cuyo carácter el narrador no sabe escribir, porque muchos caracteres suenan igual. Su costumbre de convertir cada derrota en una victoria imaginaria dio al chino la expresión "espíritu de Ah Q", que significa negarse a mirar la realidad de frente. La BBC situó el relato en el puesto 43 de una lista de las 100 mejores historias jamás contadas.

Grito de llamada y la casa de hierro

La colección Grito de llamada (1923) reunió "Kong Yiji", "Medicina", "La vieja aldea" y la historia de Ah Q, que es su texto más largo. En el prólogo cuenta una conversación con su amigo Qian Xuantong sobre una "casa de hierro" sin ventanas llena de durmientes que van a morir: ¿es mejor dejarlos dormir o despertar a unos pocos? Lu Xun decidió gritar. En 1926 llegó Errancia, con relatos como "El sacrificio de Año Nuevo".

Pekín, Xiamen, Cantón y Shanghái

En 1923 rompió con su hermano Zhou Zuoren, y en 1925 empezó una relación con Xu Guangping, una de sus alumnas. En 1926 huyó de Pekín para enseñar en la Universidad de Xiamen, donde escribió casi todo Flores matinales recogidas al atardecer, y en enero de 1927 pasó a dirigir el departamento de chino de la Universidad Sun Yat-sen, en Cantón. Tras la masacre de Shanghái de abril de 1927 dimitió, se instaló en la Concesión Internacional de esa ciudad y cambió la ficción por el ensayo político.

Su único hijo, Zhou Haiying, nació el 27 de septiembre de 1929, y en 1930 cofundó la Liga de Escritores de Izquierda. También impulsó el movimiento del grabado en madera entre los jóvenes artistas. Murió en Shanghái el 19 de octubre de 1936, a los 55 años, tras años de tuberculosis y asma.

Su huella hoy

Poco después de su muerte, Mao Zedong lo llamó "el santo de la China moderna", y su caligrafía preside la tumba del escritor en el parque Lu Xun de Shanghái. El escritor japonés Kenzaburō Ōe lo consideró "el mayor escritor que Asia dio en el siglo XX". En Taiwán su obra estuvo prohibida hasta finales de los ochenta, y hoy llevan su nombre un premio literario, un asteroide y un cráter de Mercurio.

Para quien aprende idiomas, sus cuentos tienen una ventaja: son breves. Puedes leer "Kong Yiji" en una tarde, primero en una traducción y luego frase a frase en chino, y descubrir cuánta crítica social cabe en unas pocas páginas.

Expresiones en español para aprender con Lu Xun

Expresión Significado Ejemplo
dar un giro cambiar de rumbo por completo Su vida dio un giro en Sendai.
colgar la bata dejar la profesión médica Lu Xun colgó la bata para escribir.
leer entre líneas encontrar un sentido oculto El loco lee entre líneas la historia.
abrir los ojos a alguien hacerle ver la verdad Sus cuentos abrieron los ojos a muchos lectores.
poner excusas justificar un fracaso Ah Q siempre pone excusas cuando pierde.

Practica: Lu Xun se preguntó si era mejor despertar a quienes dormían en la "casa de hierro". Escribe tres frases con tu respuesta usando abrir los ojos a alguien y dar un giro.

Aprende idiomas con Lu Xun

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