¿Cómo fue la infancia de Mozart? El niño prodigio que recorrió Europa en carruaje

¿Cómo fue la infancia de Mozart? El niño prodigio que recorrió Europa en carruaje

Mozart actuó ante cortes europeas a los seis años y compuso su primera sinfonía a los ocho. Así fue su infancia y lo que le costó.

La infancia de Mozart fue la de un niño prodigio en gira permanente. Nacido en Salzburgo el 27 de enero de 1756, con unos seis años ya tocaba ante la corte de Baviera en Múnich y ante la corte imperial de Viena, y a los ocho compuso su primera sinfonía. Pasó buena parte de su niñez en carruajes y posadas, de ciudad en ciudad, guiado por un padre que fue su único maestro. Esa infancia extraordinaria explica gran parte de su genio, pero también de sus dificultades de adulto.

Una familia de músicos en Salzburgo

Wolfgang Amadeus Mozart nació en una casa de la Getreidegasse de Salzburgo, que entonces era la capital de un principado gobernado por un arzobispo. Fue el menor de siete hermanos, pero cinco de ellos murieron siendo bebés, algo trágicamente común en el siglo XVIII. Solo sobrevivieron él y su hermana mayor, Maria Anna, a quien todos llamaban Nannerl.

Su padre, Leopold Mozart, era músico de la corte del arzobispo y un pedagogo exigente. Fue el único profesor que tuvieron sus dos hijos: les enseñó música, pero también lenguas y otras materias. Nannerl también era una intérprete brillante, y durante años los dos hermanos actuaron juntos.

Seis años y ya en la corte imperial

Leopold comprendió muy pronto que su hijo tenía un talento fuera de lo común y decidió mostrarlo al mundo. En 1762, cuando Wolfgang tenía unos seis años, la familia lo presentó en la corte de Maximiliano III de Baviera, en Múnich, y después en las cortes imperiales de Viena y Praga.

Para la aristocracia de la época, un niño capaz de tocar el teclado con maestría e improvisar era casi un espectáculo de feria y, a la vez, una muestra de refinamiento. Para Leopold, esas actuaciones eran una oportunidad de conseguir prestigio, regalos y, quizá, un buen puesto para su hijo en el futuro.

La gran gira europea

Poco después comenzó un viaje de unos tres años y medio. La familia recorrió Múnich, Mannheim, París, Londres, La Haya, Ámsterdam, Utrecht, Zúrich y otras ciudades antes de volver a casa. Viajar en el siglo XVIII era lento, incómodo y peligroso, y los niños enfermaron varias veces por el camino.

Pero el viaje fue también una escuela única. En cada ciudad Wolfgang escuchaba música nueva, conocía a otros compositores y aprendía estilos distintos. Durante esa gira, con solo ocho años, escribió su primera sinfonía. Esa capacidad de absorberlo todo y convertirlo en algo propio sería una de las claves de su estilo maduro.

Italia, la tierra de la ópera

Entre diciembre de 1769 y marzo de 1771, padre e hijo viajaron por Italia, el país donde la ópera era reina. Allí el adolescente estudió, compuso y se ganó el respeto de los expertos. En Bolonia fue admitido en la prestigiosa Accademia Filarmonica, un honor enorme para alguien tan joven.

Italia le dio algo que Salzburgo nunca podría darle: el contacto directo con la ópera. No es casualidad que, años después, sus mejores óperas, como Las bodas de Fígaro y Don Giovanni, se escribieran en italiano.

El precio de crecer de gira

Una infancia así tiene una cara menos luminosa. Wolfgang creció rodeado de adultos, siempre actuando y casi sin vida de niño corriente. Cuando volvió a Salzburgo y entró al servicio del príncipe-arzobispo Hieronymus Colloredo en 1773, se sintió atrapado: la ciudad no tenía un verdadero teatro de ópera y el arzobispo trataba a sus músicos como criados.

En 1781, durante una visita a Viena, la relación estalló. Según el propio Mozart, fue despedido con una patada en el trasero, y decidió quedarse en Viena como músico independiente. Aquel niño que había aprendido a ganarse al público en las cortes de Europa apostó por vivir de su talento sin un único patrón.

Del niño prodigio al compositor adulto

En Viena se casó con Constanze Weber en 1782, triunfó con sus óperas y sus conciertos, y se hizo amigo de Joseph Haydn, que llegó a decirle a Leopold que Wolfgang era el mejor compositor que conocía. Sin embargo, el dinero siempre fue un problema y tuvo que pedir préstamos con frecuencia.

Murió en Viena el 5 de diciembre de 1791, con solo 35 años, dejando inacabado su famoso Réquiem, que terminaron otros músicos por encargo de su viuda. En su corta vida compuso más de 800 obras.

¿Qué nos enseña hoy la infancia de Mozart?

La historia de Mozart suele contarse como la de un genio nacido así. Pero detrás había miles de horas de práctica, un maestro constante y una exposición enorme a música de muchos países. Ese último punto es especialmente interesante para quien aprende idiomas: Mozart se empapó de estilos como un niño se empapa de lenguas, escuchando, imitando y probando. Con los idiomas pasa algo parecido: cuanto más variada y frecuente es la exposición, más natural se vuelve la expresión.

Aprende con Mozart: expresiones en español

Expresión Significado Ejemplo
ser un niño prodigio tener un talento excepcional desde pequeño Mozart era un niño prodigio.
dar la vuelta al mundo viajar por muchos países Su música dio la vuelta al mundo.
tener oído tener facilidad para la música o los idiomas Mi hermana tiene muy buen oído para los idiomas.
quedarse a medias no terminar algo El Réquiem se quedó a medias.
ganarse la vida conseguir dinero para vivir Quería ganarse la vida con la música.

Práctica: Mozart aprendió escuchando música de toda Europa. Escucha hoy diez minutos de una canción o un pódcast en español y escribe tres frases nuevas que oigas. Después, inventa una frase propia con la expresión tener oído.

이 인물로 언어 배우기

Explorar por tema