¿Qué significa el mito de la caverna de Platón? El ateniense que cambió la política por una escuela
El mito de la caverna habla de educación: prisioneros que confunden sombras con la realidad. Quién fue Platón y qué nos sigue enseñando su caverna.
El mito de la caverna de Platón es, ante todo, una historia sobre la educación. En el libro VII de la República, Sócrates describe a unos prisioneros encadenados desde la infancia que solo ven sombras proyectadas en una pared y las toman por la realidad; uno de ellos es liberado, sube a duras penas hacia la luz del sol y por fin ve el mundo tal como es. El propio diálogo presenta la imagen como una comparación entre el efecto de la educación y el de su ausencia en nuestra naturaleza. Las sombras representan la percepción de todos los días; el mundo exterior, las Ideas o Formas, esa realidad más profunda que, según Platón, solo la razón puede alcanzar.
Para entender por qué contó esta historia hay que saber quién era: un aristócrata ateniense que esperaba dedicarse a la política, vio cómo su ciudad ejecutaba a su maestro y decidió fundar una escuela.
Un aristócrata en una ciudad en guerra
Platón nació en Atenas entre el 428 y el 423 a. C. y murió allí en el 348 o 347 a. C., con unos ochenta años. Su familia era rica e influyente: su madre, Perictione, descendía del legislador Solón, y sus hermanos Glaucón y Adimanto aparecen como personajes en la República. Dos parientes suyos, Critias y Cármides, formaron parte de los Treinta Tiranos, la oligarquía que se hizo con Atenas tras la derrota frente a Esparta.
Un autor posterior, Diógenes Laercio, contó que "Platón" era un apodo por su complexión robusta y que su verdadero nombre era Aristocles, pero muchos especialistas modernos no se lo creen. También se dice que escribió poesía y que quemó sus poemas al dedicarse a la filosofía, aunque eso es tradición, no un hecho documentado.
El maestro que le cambió los planes
De joven conoció a Sócrates y entró en su círculo más cercano. Según la Carta VII, cuya autenticidad se discute, Platón se imaginaba una carrera pública. Lo invitaron a unirse a los Treinta, se negó y acabó asqueado por sus crímenes, entre ellos el intento de implicar a Sócrates en la detención ilegal de León de Salamina.
Cuando la democracia restaurada procesó a Sócrates, los planes políticos de Platón se vinieron abajo. Cuesta leer la caverna, con ese prisionero liberado que vuelve para ayudar a los demás y al que amenazan de muerte, sin pensar en su maestro.
Viajes y desengaños en Siracusa
Tras la muerte de Sócrates estudió en Megara con Euclides de Megara y después viajó al sur de Italia para aprender de Arquitas y de otros pitagóricos. Fue tres veces a Siracusa, en Sicilia, y ninguna salió bien: hacia el 385 a. C. el tirano Dionisio I se volvió contra él; en el 366 a. C. volvió para educar al joven Dionisio II a petición de su amigo Dion, pero Dionisio expulsó a Dion; y en su tercera visita, en el 361-360 a. C., lo retuvieron contra su voluntad hasta que intervino Arquitas. Para alguien que soñaba con reyes filósofos, fue una lección muy dura sobre cómo se comportan los reyes reales.
Un papiro de Herculano descifrado en 2024 sugiere que Platón llegó a ser vendido como esclavo en Egina, pero se basa en una sola fuente y con fecha incierta.
La Academia
Hacia el 383 a. C., junto a un bosque consagrado al héroe Hecademo, a las afueras de Atenas, fundó la escuela de la que viene la palabra "academia". Allí escribió la mayoría de sus diálogos, y en el 367 a. C. llegó un alumno que sería tan famoso como él: Aristóteles. Al morir, Platón fue enterrado en su jardín de la Academia y le sucedió su sobrino Espeusipo.
Se le atribuye haber convertido el diálogo en una forma literaria filosófica. Nunca habla con su propia voz: en casi todos sus diálogos conduce la conversación Sócrates, y solo en las Leyes no aparece. Además, a diferencia de casi todos sus contemporáneos, se cree que su obra completa ha llegado hasta nosotros.
La caverna, paso a paso
- Los prisioneros. Encadenados desde niños, miran a una pared. Detrás arde un fuego y por delante de él se transportan objetos; ellos solo ven sus sombras y creen que eso es todo.
- La liberación. Uno es liberado. La luz le hace daño y al principio quiere volver a las sombras.
- El ascenso. Lo arrastran hasta el sol y se acostumbra poco a poco: primero a las sombras, luego a los reflejos y por fin al sol mismo.
- El regreso. Vuelve para liberar a los demás, pero ya no ve bien en la oscuridad; se burlan de él y matarían a quien intentara sacarlos.
El sol corresponde a la Idea del Bien, el objeto más alto del conocimiento, y quien llega a contemplarla tiene la obligación de volver y compartir el trabajo de los que siguen abajo. Detrás está su teoría de las Ideas, realidades inmutables que solo capta la razón, y la idea de que aprender es recordar, que en el Menón se ilustra con un joven esclavo que descubre un teorema geométrico solo respondiendo preguntas. No es raro que el filósofo Whitehead dijera que la tradición filosófica europea consiste en una serie de notas a pie de página a Platón.
Aprende con Platón: cinco expresiones en español
| Expresión | Qué significa | Ejemplo |
|---|---|---|
| ver la luz | por fin entender algo | Después de tres explicaciones, por fin vi la luz. |
| abrirle los ojos a alguien | hacer que alguien se dé cuenta de algo | Ese viaje me abrió los ojos. |
| las apariencias engañan | lo que parece no siempre es | No te fíes: las apariencias engañan. |
| salir de la zona de confort | atreverse con algo nuevo | Hablar español en el trabajo me sacó de mi zona de confort. |
| un amor platónico | un amor idealizado o no correspondido | De adolescente tuve un amor platónico con mi profesor de música. |
Practica: piensa en algo que creías de niño y que resultó ser una "sombra en la pared". Cuéntalo en tres frases en español usando ver la luz o abrir los ojos. Aprender un idioma también es salir de una pequeña caverna: al principio la luz molesta, y luego empiezas a ver.