Simón Bolívar: del juramento en Roma a «he arado en el mar»

Simón Bolívar dirigió la independencia de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Panamá y Bolivia, y murió en 1830 convencido de haber arado en el mar.

Simón Bolívar encabezó las guerras que liberaron del dominio español a seis países actuales: Venezuela, Colombia, Panamá, Ecuador, Perú y Bolivia. Tras cruzar los Andes en 1819 para liberar la Nueva Granada, sus fuerzas vencieron a los ejércitos realistas en Venezuela y Panamá en 1821, en Ecuador en 1822, en Perú en 1824 y en Bolivia en 1825. Fue el primer presidente de Colombia, el primer presidente de Bolivia, país que lleva su nombre, y durante un tiempo dictador del Perú. Sin embargo, murió en 1830, con solo 47 años, convencido de que su gran proyecto de una América hispana unida había fracasado.

Un huérfano rico de Caracas

Bolívar nació en Caracas el 24 de julio de 1783, en una familia criolla muy acaudalada. Su nombre completo era Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios Ponte y Blanco, una cadena de nombres y apellidos que ya dice mucho sobre la costumbre hispana de conservar la memoria de varias ramas familiares en un solo nombre.

La riqueza no lo libró de la pérdida. Su padre murió en 1786 y su madre en 1792, de modo que se crio en gran parte con tutores y con Hipólita, una mujer esclavizada de la casa que lo cuidó de niño. Es un detalle incómodo pero importante: el futuro Libertador creció dentro de una sociedad colonial basada en la esclavitud, y esa contradicción lo acompañaría toda la vida.

Una boda, una muerte y un juramento

Parte de su educación transcurrió en España. El 26 de mayo de 1802 se casó con María Teresa Rodríguez del Toro y Alaysa, pero la felicidad duró poco: la fiebre amarilla se la llevó en enero de 1803. Aquella muerte cambió el rumbo de su vida.

Entre 1803 y 1805 viajó por Europa. En agosto de 1805, en el Monte Sacro, cerca de Roma, juró que no daría descanso a su cuerpo ni a su alma hasta romper las cadenas del dominio español. Ese juramento es uno de los momentos más citados de su biografía, y a su vuelta a América Bolívar ya tenía claro a qué iba a dedicarse.

Comienzos fallidos y el título de Libertador

El movimiento de independencia venezolano comenzó en 1810 y en 1811 se declaró la república. No duró. Tras el terremoto de 1812 y el avance realista, la primera república se derrumbó y Bolívar tuvo que huir. En el exilio escribió el Manifiesto de Cartagena, donde analizaba las causas del fracaso, y en 1813 lanzó la llamada Campaña Admirable, que incluyó su durísimo Decreto de Guerra a Muerte. Al entrar en Caracas, la ciudad lo proclamó «el Libertador» en octubre de 1813.

Pero el éxito volvió a ser breve. Una nueva derrota en 1814 lo empujó otra vez al exilio. Si algo enseña esta etapa es que la independencia no fue una marcha triunfal, sino una sucesión de caídas y regresos.

La Carta de Jamaica

En 1815, en Kingston, Bolívar escribió uno de los textos políticos más famosos de la historia latinoamericana. Respondía a una carta de Henry Cullen, un comerciante de Jamaica de origen inglés, y la terminó en septiembre de ese año. El original está en español, y se preparó también una traducción inglesa de la época pensada para publicarse, señal de que Bolívar quería que lo leyeran en Gran Bretaña y más allá.

En la carta repasaba las victorias patriotas desde 1810, explicaba por qué los hispanoamericanos querían la independencia, pedía ayuda a Europa y especulaba sobre el futuro de distintas regiones. Termina con un llamamiento a la unión de los países americanos. Esa idea de unidad marcaría todo lo que vino después.

Haití y la promesa de libertad

Desde Jamaica pasó a Haití, cuyo presidente, Alexandre Pétion, le dio apoyo. A cambio, Bolívar prometió liberar a los esclavos en los territorios que controlara. En el Discurso de Angostura de 1819 defendió la abolición de la esclavitud, aunque los historiadores señalan que sus ideas sobre la raza y la democracia fueron a menudo contradictorias.

El paso de los Andes: Boyacá y Carabobo

En 1819 Bolívar cruzó los Andes con su ejército hacia la Nueva Granada, el territorio de la actual Colombia. El 7 de agosto de 1819, en la batalla de Boyacá, los realistas fueron derrotados por completo, y tres días después entró en Bogotá. Nació así la república de Colombia, que los historiadores suelen llamar Gran Colombia para distinguirla del país actual, y Bolívar fue su primer presidente.

Luego le tocó a Venezuela. El 24 de junio de 1821, en la batalla de Carabobo, Bolívar y José Antonio Páez vencieron al ejército realista, y el 29 de junio el Libertador entró en Caracas.

Guayaquil, Ayacucho y un país llamado Bolivia

En julio de 1822 Bolívar se reunió en Guayaquil con José de San Martín, el libertador de Argentina y Chile. Hablaron durante dos días sin llegar a un acuerdo; después San Martín renunció y se marchó al exilio, y la campaña final del Perú quedó en manos de Bolívar. En 1824 los patriotas vencieron en Junín el 6 de agosto y en Ayacucho el 9 de diciembre, donde la victoria de Antonio José de Sucre puso fin a la resistencia realista en el Perú.

El 6 de agosto de 1825 el Alto Perú se declaró república independiente, adoptó el nombre de Bolivia en su honor y lo nombró presidente. Bolívar redactó una constitución para el nuevo país, que se aprobó con cambios en 1826.

Manuela Sáenz y los años amargos

En Quito, en 1822, conoció a Manuela Sáenz, que fue su compañera durante el resto de su vida. En 1828 ella lo ayudó a escapar de un intento de asesinato. Para entonces su gran república se resquebrajaba: los caudillos regionales rechazaban el gobierno desde Bogotá, y en agosto de 1828 Bolívar asumió el poder supremo, un paso que muchos antiguos aliados vieron como una dictadura.

En 1830 renunció a la presidencia. Ese mismo año escribió en una carta que todos los que habían servido a la revolución habían «arado en el mar». Murió de tuberculosis cerca de Santa Marta el 17 de diciembre de 1830. La Gran Colombia se disolvió poco después, pero su nombre sigue vivo en las monedas de Venezuela y Bolivia y en miles de plazas de todo el continente.

Aprende español con Bolívar

Expresión Significado Ejemplo
arar en el mar esforzarse para nada Sentía que había arado en el mar.
romper las cadenas liberarse de un dominio Juró romper las cadenas del imperio.
volver a la carga intentarlo de nuevo con fuerza Tras cada derrota volvía a la carga.
irse a pique fracasar, hundirse La primera república se fue a pique.
dar la cara asumir la responsabilidad Un líder tiene que dar la cara.

Practica: Piensa en un proyecto que no salió como esperabas y escribe tres frases usando «irse a pique» y «volver a la carga».

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