Un concurso de relatos que nunca terminó: guía de los Cuentos de Canterbury de Chaucer
Los Cuentos de Canterbury son la obra inacabada de Chaucer: peregrinos camino de Canterbury compiten contando historias. Marco, relatos clave y temas.
Los Cuentos de Canterbury tratan de un viaje con juego incluido: un grupo variopinto de peregrinos medievales sale de Londres hacia el santuario de santo Tomás Becket, en la catedral de Canterbury, y para entretener el camino organiza un concurso de relatos. Geoffrey Chaucer escribió la obra en inglés medio entre 1387 y 1400; reúne veinticuatro historias, casi todas en verso. Hay romances caballerescos, chistes groseros, sermones y fábulas, y cada relato dice tanto de quien lo cuenta como de su argumento. Además, el libro quedó inacabado: el plan anunciado al principio prometía muchísimas más historias de las que Chaucer llegó a escribir. En esta guía verás cómo funciona el marco, quién era el autor, qué cuentos leer primero, de qué habla la obra en el fondo y por qué importa tanto para la lengua inglesa.
¿Qué clase de libro es?
Es una narración enmarcada: una historia exterior contiene muchas historias interiores. La exterior es la peregrinación y el concurso; las interiores, los cuentos de los peregrinos. Las colecciones con marco eran un género ya muy asentado en la Edad Media, y la de Chaucer tiene más paralelos con el Decamerón de Giovanni Boccaccio, donde unos jóvenes florentinos que huyen de la peste negra se cuentan relatos, que con cualquier otra obra. Sin embargo, no se conoce ninguna obra anterior que situara una colección de cuentos entre peregrinos, y la mayoría de esas colecciones se ceñía a un solo tema, casi siempre religioso. La de Chaucer destaca por su enorme variedad.
Se la considera la obra maestra de Chaucer y una de las más importantes de la literatura inglesa. Influyó mucho en el desarrollo de la escritura en inglés y quizá ayudó a que el inglés, y no el francés o el latín, se aceptara como lengua de la gran literatura.
¿Quién era Chaucer y por qué quedó sin terminar?
Geoffrey Chaucer nació hacia 1343 y murió el 25 de octubre de 1400. Se le llama a menudo el padre de la literatura inglesa, y fue el primer escritor enterrado en lo que después sería el Rincón de los Poetas de la abadía de Westminster. No vivía de escribir: fue cortesano, diplomático, funcionario y miembro del Parlamento, y escribió un tratado científico sobre el astrolabio para su hijo de diez años. De joven combatió en la guerra de los Cien Años y fue capturado en el asedio de Reims en 1360; el rey pagó su rescate. Empezó los Cuentos en los años en que era inspector de aduanas y luego encargado de las obras reales, lo que quizá explica lo bien que conocía a gente de todas las capas sociales.
El Prólogo general presenta a unos treinta peregrinos y anuncia que cada uno contará dos cuentos a la ida y dos a la vuelta, es decir, unos 120 relatos. La mayoría de los especialistas cree que la obra seguía incompleta cuando Chaucer murió, y tampoco hay acuerdo sobre el orden que pretendía darle. Se conserva en 84 manuscritos y cuatro ediciones impresas tempranas, ninguno de su puño y letra, y las ediciones modernas suelen agruparla en diez «fragmentos» cuyo orden todavía varía. Lo que leemos, por tanto, es menos un libro cerrado que una obra en marcha, enorme y brillante.
Cómo funciona el marco
Los peregrinos se reúnen en una posada, y el posadero, el Anfitrión Harry Bailey, los presenta y propone el concurso. La posada era el Tabard, en Southwark, al sur del Támesis; hoy una placa azul recuerda el lugar. El premio para el ganador es una cena gratis, idea que recuerda a los concursos reales de canciones y relatos de la Inglaterra del siglo XIV. El propio Chaucer viaja como uno más y cuenta dos relatos.
Lo que da vida al marco es que el prólogo describe a los narradores, no los cuentos, de modo que la estructura depende de los personajes. Empieza el Caballero, el peregrino de más rango, y parece que todos hablarán por orden social. Pero entonces el Molinero, borracho, se mete y exige contar el suyo, y desde ese momento el concurso se convierte en un intercambio libre entre todas las clases. Los peregrinos se interrumpen, se insultan y se responden, y algunos cuentos se narran justamente para devolverle la pulla a otro narrador.
Cuatro cuentos para empezar
El cuento del Caballero abre el concurso. Dos primos caballeros, Palamón y Arcita, están presos en Atenas y, desde la ventana de su celda, se enamoran de la misma joven, Emilia, que recoge flores en el jardín. Su amistad se convierte en rivalidad. Es un romance caballeresco basado en un poema épico de Boccaccio, lleno de amor cortés y dilemas morales.
El cuento del Molinero llega justo después y pone del revés la nobleza del anterior. Es una historia cómica y procaz, del tipo llamado fabliau, también sobre dos hombres que se disputan a una mujer, pensada para fastidiar al Caballero y divertir a los demás. Ponerlos uno al lado del otro es la broma de Chaucer: el mismo argumento básico en dos mundos opuestos.
El cuento de la Comadre de Bath procede de uno de los personajes más vivos del libro, una mujer casada varias veces que defiende su derecho a hacerlo en un prólogo el doble de largo que su relato. La historia transcurre en tiempos del rey Arturo. A un caballero que ha cometido un crimen terrible se le perdona la vida si, en un año y un día, descubre qué es lo que más desean las mujeres. Una anciana fea le da la respuesta, la soberanía sobre sus maridos y amantes, a cambio de una promesa que resulta ser el matrimonio.
El cuento del Bulero es una fábula moral sombría. Tres jóvenes salen a matar a la Muerte. Un anciano les dice que la encontrarán bajo un árbol cercano; allí descubren un tesoro y, por codicia, acaban matándose entre ellos. Lo irónico es que el narrador, un vendedor de indulgencias, admite abiertamente que engaña a la gente, y su lema es radix malorum est cupiditas, «la codicia es la raíz de los males».
Un retrato de toda una sociedad
Los peregrinos proceden de casi todos los rincones de la sociedad inglesa bajomedieval, que entonces se dividía en tres estamentos: los que rezan, los que luchan y los que trabajan. Hay un Caballero y su Escudero, religiosos como el Monje, la Priora y el Párroco, y trabajadores como el Molinero, el Cocinero o el Administrador. Las descripciones de Chaucer parecen elogios, pero con un lenguaje muy hábil critican a los personajes, y quien conoce la sociedad medieval descubre sátira por todas partes.
La Iglesia recibe algunas de las críticas más afiladas. El Bulero y el Alguacil eclesiástico aparecen como codiciosos y corruptos, y el Monje y la Priora visten con lujo y viven cómodamente, lejos del ideal de sus órdenes. Era una época agitada: tras la peste negra muchos europeos empezaron a cuestionar la autoridad de la Iglesia, y los Cuentos mencionan incluso el movimiento reformista de los lolardos y la revuelta campesina de 1381.
De qué trata en el fondo
Como hablan tantas voces, el libro nunca se queda con una sola verdad. Cada género mira el mundo a su manera: el fabliau apenas se fija en Dios, la vida de santos casi no ve el mundo físico, el sermón insiste en la moral y el romance antepone los sentimientos. El resultado es un clima de contraste y comparación más que un mensaje único. A la vez, la peregrinación que une todos los relatos puede leerse como imagen de personas que, pese a sus defectos y desacuerdos, buscan el cielo. La obra termina con la «Retractación» de Chaucer, una breve oración en la que pide perdón por los escritos suyos que se recrean en vanidades mundanas.
Por qué importa para el inglés
Chaucer escribió en un dialecto londinense del inglés medio tardío, que hoy se entiende a medias pero sonaba muy distinto: pronunciaba muchas -e finales, y en knight sonaban tanto la k como la gh, porque aún no se había producido el gran cambio vocálico. Ayudó a dar prestigio literario al inglés cuando dominaban el francés y el latín, y casi dos mil palabras inglesas, como amble, altercation o arrogant, aparecen documentadas por primera vez en sus manuscritos. Unos setenta y cinco años después de su muerte, William Caxton eligió los Cuentos como uno de los primeros libros impresos en Inglaterra, en una edición de 1476.
Desde entonces no han dejado de recrearse: Shakespeare y Fletcher adaptaron el cuento del Caballero en Los dos nobles parientes, Pasolini rodó su película en 1972 y Zadie Smith estrenó en 2021 The Wife of Willesden. Para empezar, lee el Prólogo general en una traducción moderna, luego los cuentos del Caballero y del Molinero juntos, y después los de la Comadre de Bath y el Bulero.
Aprende español con los Cuentos de Canterbury
| Expresión | Significado | Ejemplo |
|---|---|---|
| peregrinación | viaje a un lugar sagrado o muy querido | Ir a ese estadio fue una peregrinación para él. |
| la avaricia rompe el saco | quien quiere demasiado lo pierde todo | Los tres jóvenes lo aprendieron: la avaricia rompe el saco. |
| contar batallitas | relatar viejas historias propias | Mi abuelo siempre cuenta batallitas en la cena. |
| un cuento chino | una mentira o historia poco creíble | Lo de las reliquias era un cuento chino. |
| tener la última palabra | decidir o imponerse en una discusión | En su casa, ella tiene la última palabra. |
Practica: imagina un viaje largo en autobús con desconocidos y escribe tres frases sobre un pasajero y el cuento que contaría, usando «contar batallitas» y «la avaricia rompe el saco».