El sabueso de los Baskerville: ¿de qué trata y quién es el asesino?
La novela más famosa de Sherlock Holmes, explicada: la maldición, la trama en el páramo de Dartmoor, el final y la leyenda real que inspiró al sabueso.
El sabueso de los Baskerville (también traducido como El perro de los Baskerville) es la tercera novela de Arthur Conan Doyle protagonizada por Sherlock Holmes. Trata de la muerte de sir Charles Baskerville en el páramo de Dartmoor, en Devon, donde una leyenda familiar habla de un perro infernal que persigue a los Baskerville; Holmes y Watson descubren que detrás de la «maldición» hay un asesinato muy bien planeado. Se publicó por entregas en The Strand Magazine entre 1901 y 1902, y fue la primera aparición de Holmes desde que Doyle lo había «matado» en «El problema final». Aquí tienes el resumen por partes, con aviso antes del final.
La leyenda del sabueso
El doctor Mortimer viaja a Londres para pedir ayuda a Holmes y le lee un viejo manuscrito sobre la maldición de los Baskerville, que habría empezado con Hugo Baskerville, un noble malvado asesinado por un sabueso infernal como castigo por sus crímenes. Según la leyenda, Hugo había secuestrado a la hija de un granjero; cuando ella escapó por el páramo, él la persiguió, y sus compañeros encontraron después a la joven muerta de miedo y a Hugo destrozado por una bestia monstruosa.
Después llega lo importante. Sir Charles Baskerville, el actual señor de la mansión, ha aparecido muerto en un sendero junto a la casa. La causa oficial es un ataque al corazón, pero Mortimer le cuenta a Holmes algo que no ha dicho a nadie: a poca distancia del cadáver vio huellas de un sabueso enorme. Mortimer teme por la vida del único heredero, sir Henry, que está a punto de llegar a Inglaterra para recibir la herencia y la mansión.
Sir Henry llega a Londres
En cuanto sir Henry llega a Londres empiezan las rarezas. Recibe una carta anónima hecha con palabras recortadas de un periódico que le advierte que, si valora su vida o su razón, se mantenga lejos del páramo. Holmes deduce que las palabras salieron de The Times y que la palabra «páramo» se escribió a mano. Además, a sir Henry le roban una bota nueva y luego otra vieja, y un hombre con barba negra lo sigue en un coche de alquiler. Como Holmes dice estar ocupado con otros casos, envía a Watson a la mansión para proteger al heredero y mandarle informes detallados.
Watson en el páramo
En Dartmoor, Watson descubre que un asesino llamado Selden se ha escapado de la cárcel y anda suelto por el páramo. En la mansión viven el mayordomo Barrymore y su esposa, que parecen ocultar algo, y por la noche Watson oye llorar a una mujer. También conoce a Stapleton, un naturalista que vive cerca y le advierte sobre la peligrosa ciénaga de Grimpen, y a su hermana, la señorita Stapleton, que confunde a Watson con sir Henry y le ruega que se marche de allí cuanto antes.
Poco a poco, los misterios se aclaran. Barrymore hace señales con una vela hacia el páramo porque el fugitivo Selden es el hermano menor de su esposa, y el matrimonio le deja comida. Watson ve además a un desconocido de pie en lo alto de una colina. Cuando lo sigue hasta una cabaña de piedra y lo espera con el revólver en la mano, descubre que el desconocido es el propio Holmes, que llevaba días investigando en secreto.
Atención, final: ¿quién es el asesino?
Si no quieres saber el final, deja de leer aquí. El asesino es Jack Stapleton, y Beryl no es su hermana, sino su esposa, a la que obliga a fingir. Una noche, Holmes y Watson encuentran muerto a un hombre con la ropa de sir Henry, pero es Selden: Barrymore le había regalado ropa vieja del heredero y el perro, que había olido la bota robada, siguió al hombre equivocado. En la mansión, Holmes se fija en que el retrato del malvado Hugo se parece muchísimo a Stapleton.
Para atraparlo, Holmes usa a sir Henry como cebo: le pide que cene en casa de Stapleton y vuelva solo a pie por el páramo, mientras él, Watson y el inspector Lestrade esperan escondidos. Entre una niebla espesa, Stapleton suelta al perro, y los detectives lo matan a tiros cuando ataca a sir Henry. Stapleton huye hacia la ciénaga y se supone que muere ahogado. Holmes explica después que Stapleton era en realidad un Baskerville, hijo secreto del hermano menor de sir Charles, y que había pintado con fósforo a un perro negro y feroz para que pareciera un demonio.
¿De dónde salió la idea?
Conan Doyle escribió la novela poco después de volver de Sudáfrica, donde había trabajado como médico voluntario durante la guerra de los bóeres. Le ayudó con el argumento un periodista del Daily Express, Bertram Fletcher Robinson. La inspiración principal fue la leyenda de Richard Cabell, un hacendado de Buckfastleigh aficionado a la caza, considerado un «hombre monstruosamente malo» y del que se decía que había vendido su alma al diablo. Según la leyenda, la noche de su entierro, en 1677, apareció un perro fantasma aullando junto a su tumba. La descripción de la mansión se inspiró en una visita a Cromer Hall, en Norfolk, donde Doyle oyó hablar del Black Shuck, el perro fantasma de la zona.
¿Holmes resucita en esta novela?
No exactamente. Doyle llevaba ocho años sin escribir sobre Holmes, al que había hecho morir en 1893. Esta historia ocurre antes de aquella muerte, así que no hay resurrección: Holmes regresó de verdad dos años después, en «La aventura de la casa vacía», donde se explica que había fingido su muerte. El enorme éxito del sabueso ayudó a ese regreso. En 1999, una encuesta entre aficionados a Holmes la eligió como la mejor de sus cuatro novelas, y se han hecho más de 20 versiones para cine y televisión.
Aprende español con El sabueso de los Baskerville
| Expresión | Significado | Ejemplo |
|---|---|---|
| seguir la pista | buscar a alguien siguiendo señales | El perro seguía la pista equivocada. |
| servir de cebo | ser usado para atraer a alguien | Sir Henry sirvió de cebo. |
| morirse de miedo | asustarse muchísimo | La joven murió de miedo en el páramo. |
| atar cabos | unir datos para entender algo | Holmes ató cabos al ver el retrato. |
| dar gato por liebre | engañar con algo falso | El «perro infernal» era dar gato por liebre. |
Practica: Escribe un pequeño misterio de tres frases usando «seguir la pista» y «atar cabos».