¿Quién fue Hiroshige? El maestro del ukiyo-e que pintó el camino de Tōkaidō y que Van Gogh copió

Utagawa Hiroshige (1797–1858) creó Las 53 estaciones del Tōkaidō y Cien famosas vistas de Edo. Su vida, su azul y su influencia en Van Gogh.

Utagawa Hiroshige (1797–1858) fue un artista japonés de ukiyo-e, considerado a menudo el último gran maestro de esa tradición, famoso sobre todo por dos series de paisajes: Las cincuenta y tres estaciones del Tōkaidō y Cien famosas vistas de Edo. En lugar de los actores y las mujeres hermosas que llenaban casi todas las estampas de su época, pintó caminos, ríos, lluvia y nieve con un aire sereno y poético, y esas estampas acabaron influyendo en la pintura europea: Monet y Manet las coleccionaron y estudiaron, y Vincent van Gogh las copió.

Infancia: el hijo del guardia de incendios

Hiroshige nació en 1797 en Edo, la actual Tokio, con el nombre de Andō Tokutarō, en una familia de origen samurái. Su padre era guardia de incendios. Sus padres murieron en 1809 y el chico, con doce años, heredó el puesto, que consistía en prevenir incendios en el castillo de Edo y le dejaba mucho tiempo libre.

Por entonces empezó a pintar. Quiso estudiar con Toyokuni, de la escuela Utagawa, pero este tenía demasiados alumnos, así que lo presentaron a Toyohiro, de la misma escuela. En 1812 ya firmaba sus obras como Hiroshige. Sus primeros trabajos seguían los temas habituales de la escuela: bellezas femeninas y actores de kabuki.

El giro hacia el paisaje

Hasta 1829–1830 no empezó a producir los paisajes que lo harían famoso, junto con estampas de pájaros y flores. El éxito de las Treinta y seis vistas del monte Fuji de Hokusai influyó mucho en su elección de temas, pero su mirada era más poética y atmosférica que la de Hokusai. Usaba el color con sutileza y recurría al bokashi, el degradado gradual del color, una técnica muy laboriosa.

Las cincuenta y tres estaciones del Tōkaidō

El Tōkaidō era la gran ruta entre Edo, la capital del shōgun, y Kioto, la capital imperial, con 53 estaciones de posta que ofrecían establos, comida y alojamiento. En 1832 Hiroshige recorrió el camino con una delegación oficial que llevaba caballos, el regalo anual del shōgun a la corte imperial. Tomó apuntes durante el viaje y, de vuelta en Edo, creó una serie de 55 estampas: una por estación, más el punto de partida y el de llegada.

Esta edición de Hōeidō (1833–1834) es su obra más conocida y la serie de ukiyo-e más vendida de la historia. Cada estampa nueva costaba entre 12 y 16 monedas de cobre, más o menos lo mismo que un par de sandalias de paja o un cuenco de sopa. El tema gustó tanto que Hiroshige llegó a hacer unas 30 series distintas sobre el Tōkaidō.

Hay un matiz: los especialistas discuten si de verdad vio todas las estaciones, porque algunas escenas siguen muy de cerca una guía ilustrada de 1797; la vista de Ishibe, por ejemplo, es casi idéntica. En Japón también se pone hoy en duda el relato del viaje oficial.

El "azul Hiroshige"

Lo primero que llama la atención en sus estampas es el azul intenso del cielo y del agua, al que en Europa y América llamaron "azul japonés" o "azul Hiroshige". Parece el índigo tradicional japonés, pero en realidad es azul de Prusia, un pigmento nuevo que entonces se importaba de Europa. Como la xilografía muestra el color más brillante que el óleo, ese azul impresionó mucho en Occidente y se dice que influyó en los impresionistas y en los artistas del art nouveau, y que fue uno de los motores de la moda del japonismo.

Cien famosas vistas de Edo

En 1856 Hiroshige "se retiró del mundo" y se hizo monje budista, y ese mismo año empezó su última gran serie, Cien famosas vistas de Edo. Las 119 estampas se publicaron por entregas entre 1856 y 1859; su alumno Hiroshige II terminó la serie tras su muerte, y tuvo un enorme éxito.

A diferencia de las estampas horizontales del Tōkaidō, estas tienen formato vertical. Hiroshige colocaba a menudo un objeto, una persona o un animal grande —o solo una parte— en primer plano, un recurso tomado del arte occidental para dar profundidad. Según se cuenta, la serie la pagó por adelantado un rico sacerdote budista enamorado de la hija del editor.

¿Por qué Van Gogh copió a Hiroshige?

Van Gogh es sin duda el pintor europeo más influido por la pintura japonesa. Coleccionó varios centenares de estampas, doce de ellas de Hiroshige. En el verano de 1887 reprodujo literalmente tres estampas japonesas: La cortesana de Keisai Eisen y dos de Hiroshige que tenía en su colección, Jardín de ciruelos en Kameido y El puente Ōhashi en Atake bajo una lluvia repentina.

Admirado, escribió a su hermano Theo que los japoneses trabajaban con la sencillez de quien respira. A partir de esas copias aplicó colores sin mezclar, encontró en las estampas una justificación para usar el negro —color prohibido para otros impresionistas— y recuperó el valor de la línea; el contraste entre lejanía y primer plano, que Hiroshige explotaba tan bien, también le marcó. Su influencia alcanzó además a James McNeill Whistler y al grupo ruso Mir Iskusstva.

Muerte y legado

Hiroshige murió en 1858, a los 62 años, durante la gran epidemia de cólera de Edo. Se suele decir que contrajo la enfermedad, aunque algunas fuentes consideran incierta la causa. Pese a haber producido más de 8.000 obras, nunca fue rico: cobraba poco por cada serie, ganaba aproximadamente el doble que un jornalero y en su testamento dejó instrucciones para pagar sus deudas.

Para los coleccionistas, su muerte marca el comienzo del rápido declive del ukiyo-e, sobre todo con la occidentalización que siguió a la Restauración Meiji de 1868. Sus discípulos heredaron el nombre como Hiroshige II e Hiroshige III, pero ninguno alcanzó el éxito del maestro.

Aprende español con Hiroshige

Expresión Significado Ejemplo
estar de camino ir de viaje hacia un lugar Hiroshige dibujaba mientras estaba de camino.
llamar la atención atraer la mirada El azul del cielo llama la atención.
en primer plano en la parte más cercana de una imagen Pintó una rama en primer plano.
tomar como modelo imitar a alguien que se admira Van Gogh tomó como modelo a Hiroshige.
pasar a la historia ser recordado mucho tiempo Sus estampas pasaron a la historia del arte.

Práctica: Describe en tres frases una calle o un camino que conozcas bien, como si fueras a hacer una estampa de Hiroshige. Usa "en primer plano" y "llamar la atención".

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