¿De qué trata Rashōmon, el cuento de Akutagawa? Resumen, final y diferencias con la película de Kurosawa

Un sirviente despedido sorprende a una anciana robando cabello a los muertos en una puerta de Kioto. Resumen del cuento de 1915 y su final.

Rashōmon es un cuento del escritor japonés Ryūnosuke Akutagawa, publicado en 1915, que trata de un sirviente recién despedido que duda entre morir de hambre o convertirse en ladrón. En la puerta en ruinas de Kioto encuentra a una anciana que arranca el pelo a los cadáveres; ella se justifica diciendo que robar no es malo si es para no morir de hambre, y él usa ese mismo argumento para quitarle la ropa y desaparecer en la noche. Es un relato de pocas páginas, pero plantea una pregunta incómoda que sigue vigente: ¿cuánto valen nuestros principios cuando tenemos hambre?

Resumen de Rashōmon

La historia ocurre en la era Heian, en una época en que terremotos, hambrunas y torbellinos habían dejado la capital en plena decadencia. Una tarde de lluvia, un sirviente de baja categoría se refugia bajo la gran puerta. Unos días antes, el amo al que había servido durante años lo despidió, y ahora no tiene adónde ir. Piensa que la única salida es robar, pero no se atreve a dar el paso.

La puerta, la Rashōmon, era la puerta sur de una Kioto entonces arruinada, y allí a veces se arrojaban los cadáveres que nadie reclamaba. Buscando un lugar seco donde dormir, el hombre ve una luz en el piso de arriba y sube las escaleras. Allí encuentra a una anciana que está arrancando el pelo de los cadáveres. Siente asco y decide que prefiere el camino de la justicia, aunque eso signifique morir de hambre; su furia contra la mujer es enorme. La agarra cuando intenta huir y la amenaza con su espada para que le explique qué hace.

Lo que dice la anciana

La anciana responde que solo roba el pelo para hacer pelucas y así poder sobrevivir. Además, la mujer muerta a la que le está quitando el cabello engañaba a la gente en vida: vendía carne de serpiente haciéndola pasar por pescado. Según la anciana, aquello no estuvo mal porque le permitió a la muerta sobrevivir, y por eso ella también tiene derecho a robarle: si no lo hace, también morirá de hambre.

Aquí gira todo el cuento. Al sirviente le decepciona lo vulgar de la respuesta, pero, mientras escucha, nace en él el valor que le faltaba al pie de la puerta. Entonces le contesta: "Y bien, no me guardarás rencor si te robo, ¿verdad? Si no lo hago, también yo me moriré de hambre". Le arranca la ropa, la derriba de una patada, baja corriendo con las prendas bajo el brazo y se pierde en la oscuridad.

¿Cómo termina Rashōmon?

La última frase del cuento es célebre en Japón, y Akutagawa la cambió varias veces. En la primera versión de la revista, de 1915, el texto terminaba diciendo que el sirviente ya corría bajo la lluvia hacia la ciudad de Kioto para cometer un robo. Cuando el cuento se reeditó en la colección Hana en 1918, unos dos años y medio después de su aparición, el autor lo cerró con la frase que hoy conoce cualquier estudiante japonés: nadie sabe adónde fue el sirviente.

El cambio no es pequeño. El primer final le decía al lector en qué se había convertido el personaje. El final definitivo se detiene en el borde de la oscuridad y deja la pregunta abierta. Por eso los profesores japoneses suelen pedir a sus alumnos que imaginen qué pasó después, y por eso el cuento sigue generando discusión un siglo más tarde.

¿De dónde sale la historia?

Akutagawa se inspiró en las historias del Konjaku Monogatarishū, una gran colección de relatos japoneses antiguos. La fuente principal es un relato del volumen 29 sobre un ladrón que sube al piso alto de la puerta y ve a los muertos; el autor añadió además elementos de un relato del volumen 31 sobre una anciana que vendía pescado. En el original, el ladrón es simplemente un ladrón. Lo que aporta Akutagawa es la duda del sirviente y el momento de la decisión, que convierten una anécdota en un estudio sobre cómo una persona se convence a sí misma de hacer el mal.

El título viene de la puerta Rashōmon, una de las grandes puertas de la Kioto de la era Heian, que a su vez recibió ese nombre de una obra de teatro nō de 1420. Del teatro nō solo procede el nombre; la trama no tiene relación con él.

¿Quién fue Ryūnosuke Akutagawa?

Ryūnosuke Akutagawa (1892–1927) fue un escritor de la era Taishō al que se considera el "padre del cuento japonés"; el principal premio literario de Japón, el Premio Akutagawa, lleva su nombre. Publicó Rashōmon cuando tenía veintitrés años, en la revista Teikoku Bungaku ("Literatura imperial"), fundada por estudiantes de la Universidad Imperial de Tokio. Allí estudiaba literatura inglesa.

Al principio el cuento no tuvo éxito: sus amigos lo criticaron con dureza. Aun así, Akutagawa reunió el valor para visitar a su ídolo, el novelista Natsume Sōseki, en las reuniones literarias semanales de este en diciembre de 1915. Su siguiente cuento, La nariz (1916), recibió una carta de elogio de Sōseki y le dio su primera fama. En 1917 publicó su primer libro de cuentos con el título Rashōmon, junto con La nariz y otros relatos. Murió en 1927, con 35 años, y ocho años después su amigo Kan Kikuchi creó el premio que lleva su nombre.

El cuento y la película: no son lo mismo

Muchos lectores conocen la palabra por la película Rashōmon (1950) de Akira Kurosawa. Pero la trama central de la película se basa en otro cuento del mismo autor, En el bosque (1922). Del cuento Rashōmon toma el nombre, parte de la ambientación y algunas secuencias, como el robo de un kimono y la discusión sobre la ambigüedad moral de quien roba para sobrevivir. La película fue la primera producción japonesa que ganó el León de Oro del Festival de Venecia.

Si has visto la película, el cuento te resultará familiar y nuevo a la vez. Están la lluvia, la puerta y la ropa robada, pero no el juicio con versiones contradictorias. El cuento es más breve, más oscuro y se centra en la decisión de una sola persona.

¿Cuál es el tema de Rashōmon?

La crítica japonesa suele definir el cuento como un retrato del egoísmo humano: la disposición a hacer el mal para seguir vivo. Los cuentos históricos de Akutagawa exploran a menudo ese egoísmo interior. Lo que hace tan afilado a Rashōmon es la cadena de excusas. La muerta engañaba a sus clientes para sobrevivir; la anciana roba a la muerta para sobrevivir; el sirviente roba a la anciana para sobrevivir. Todos usan el mismo razonamiento, y cada paso hacia abajo parece un poco más fácil.

El relato muestra también lo rápido que puede cambiar una postura moral. En un momento el sirviente arde de indignación; minutos después es un ladrón. Nada en su situación ha cambiado, salvo el argumento que acaba de oír. Esa es la pregunta que el cuento deja a cada lector.

Rashōmon en la cultura popular

El cuento aparece en la película de 1999 Ghost Dog: The Way of the Samurai, de Jim Jarmusch, y dio nombre a una canción de rock instrumental del guitarrista japonés Takeshi Terauchi, grabada en el álbum Rashōmon de 1972. El manga Bungo Stray Dogs incluye un personaje llamado Akutagawa con muchas referencias al relato. En Japón, además, forma parte de las lecturas de bachillerato.

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Expresión Significado Ejemplo
no tener adónde ir no tener refugio ni salida El sirviente despedido no tenía adónde ir.
ganarse la vida conseguir lo necesario para vivir La anciana se ganaba la vida haciendo pelucas.
el fin justifica los medios cualquier acción vale si el objetivo es bueno La anciana creía que el fin justificaba los medios.
dar la vuelta a la tortilla invertir una situación El sirviente le dio la vuelta a la tortilla.
perderse en la oscuridad desaparecer sin dejar rastro Al final, el hombre se perdió en la oscuridad.

Práctica: Escribe tres frases sobre la decisión del sirviente usando "no tener adónde ir" y "el fin justifica los medios". Luego añade una frase con lo que crees que le pasó después.

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