Wu Cheng'en y el misterio de «Viaje al Oeste»: el poeta que quizá creó al Rey Mono

Wu Cheng'en, poeta y funcionario Ming, es el autor tradicional de «Viaje al Oeste», pero la novela salió anónima y su autoría aún se discute.

Viaje al Oeste, la novela del Rey Mono, se atribuye tradicionalmente a Wu Cheng'en, poeta, novelista y funcionario de la dinastía Ming que vivió aproximadamente entre 1500 o 1505 y 1580 o 1582. Pero hay un problema: el libro se publicó de forma anónima en 1592, y Wu nunca lo mencionó en ninguno de sus escritos conservados. Su nombre quedó ligado a la novela gracias a investigadores del siglo XX. Esta es la historia de un candidato que suspendía los exámenes, de un poeta orgulloso y de uno de los grandes enigmas de autoría de la literatura china.

Un niño que leía historias de monstruos

Wu Cheng'en (吳承恩) usaba el nombre de cortesía Ruzhong y el seudónimo Sheyang Shanren, «el ermitaño de Sheyang». Las fuentes no coinciden sobre su lugar de nacimiento: unas dicen que nació en Lianshui, en la provincia de Jiangsu, y que luego se trasladó a Huai'an; otras dan directamente Huai'an. En cualquier caso, Huai'an es la ciudad unida a su vida y a su muerte.

Su padre, Wu Rui, había recibido una buena educación básica y prometía como estudioso, pero los apuros económicos lo obligaron a trabajar como artesano. Aun así, nunca abandonó su afición por la literatura. El hijo heredó esa pasión: de niño leía tanto los clásicos como relatos populares y anécdotas, justo el tipo de historias que los letrados serios despreciaban.

Los exámenes imperiales, una y otra vez

En la China Ming, el camino hacia el prestigio pasaba por los exámenes imperiales, que seleccionaban a los funcionarios del Estado. Wu se presentó varias veces y nunca aprobó. Solo en la madurez ingresó en la universidad imperial de Nankín y, por esa vía, consiguió por fin cargos oficiales, entre ellos puestos en Pekín y en el condado de Changxing.

No le gustó aquel trabajo. Desencantado con la política y con la corrupción de los funcionarios, dimitió y probablemente pasó el resto de su vida en Huai'an escribiendo cuentos y poemas. Fue pobre toda su vida, no tuvo hijos y durante largas temporadas vivió casi como un ermitaño. Muchos lectores ven esa frustración reflejada en la burocracia celestial de la novela, lenta, vanidosa y fácil de ridiculizar; es una interpretación sugerente, aunque no un hecho documentado.

Un «espíritu desafiante»

La mayor parte de su obra se ha perdido. Se conserva la noticia de un libro de relatos fantásticos, Crónica de los trípodes del emperador Yu, para el que escribió un prefacio. Tras su muerte, un familiar reunió los manuscritos que quedaban en cuatro volúmenes, los Manuscritos conservados del señor Sheyang, y algunos de sus poemas aparecieron en antologías de poesía Ming.

Su prosa y su poesía se describen como tercas y críticas con la corrupción social. En uno de sus pocos poemas conservados se define como alguien de «espíritu desafiante», y la intensidad emocional de sus versos ha llevado a compararlo con el poeta Tang Li Bai. En el prefacio de los Trípodes defendía que su libro no trataba solo de lo sobrenatural, sino también de las debilidades humanas. Esa idea encaja de maravilla con Viaje al Oeste.

¿Por qué la novela salió sin autor?

La edición más antigua que se conserva se imprimió en 1592 en Nankín, en la casa editorial Shidetang. No llevaba nombre de autor, algo habitual entonces, porque la ficción se consideraba vulgar. Además, escribir en lengua vernácula, y no en la prosa clásica que imitaba a los autores de las dinastías Qin, Han y Tang, era ya una ruptura con la moda literaria.

La historia, por otra parte, era mucho más antigua que cualquier escritor. El relato de la peregrinación circulaba desde hacía siglos en la narración oral y en versiones escritas anteriores, como textos de la dinastía Song del Sur o materiales de la Enciclopedia Yongle de 1408. Quien compuso la novela de 100 capítulos dio forma a una tradición que ya existía.

Hu Shih propone un nombre

Durante más de tres siglos, la mayoría de los lectores chinos no supo quién había escrito el libro, aunque en Huai'an se lo atribuyeron pronto a su poeta local. A comienzos del siglo XX, el erudito Hu Shih y sus alumnos analizaron el texto y los registros de la época Qing y propusieron a Wu como autor. En su introducción a Monkey, la versión abreviada de Arthur Waley, Hu señaló que una crónica local de Huai'an de 1625 atribuía a Wu una obra llamada Viaje al Oeste.

Las dudas

David Lattimore, de la Universidad Brown, objetó que la crónica no dice que se trate de una novela: podría referirse a cualquier versión de la historia. El traductor W. J. F. Jenner añadió que la novela no contiene detalles políticos que un plebeyo culto no pudiera conocer, y que gran parte de la leyenda ya existía en cuentos populares, de modo que no está claro cuánto creó Wu y cuánto recopiló. El Dictionary of Ming Biography considera la autoría «todavía discutible», mientras que Anthony C. Yu, autor de la primera traducción completa al inglés, ve a Wu como el candidato «más probable».

Una peregrinación real convertida en aventura

La novela sigue, con mucha libertad, un viaje histórico. El monje Xuanzang salió de Chang'an en 629 desafiando una prohibición imperial de viajar, pasó unos trece años en la India y regresó en 646 con escrituras budistas que después ayudó a traducir. En el libro se convierte en Tang Sanzang, un monje piadoso pero indefenso.

Sus cuatro partes son desiguales: el nacimiento de Sun Wukong de una piedra y su rebelión contra el Cielo, que acaba con el Buda encerrándolo bajo una montaña durante 500 años (capítulos 1–7); la historia de Sanzang y su misión (8–12); el largo viaje (13–99); y la llegada (100). Por el camino, Sanzang debe superar 81 tribulaciones antes de alcanzar la budeidad.

Los peregrinos como retrato del ser humano

Sun Wukong, maestro de 72 transformaciones, suele leerse como la mente inquieta, sujeta por una diadema que se aprieta al recitar un mantra; Zhu Bajie, glotón y perezoso, representa los apetitos más bajos; Sha Wujing es el leal pacificador; y el Caballo Dragón Blanco, un príncipe dragón que lleva al monje, simboliza la voluntad. Es fácil reconocer aquí la idea de Wu de que sus relatos hablaban, en el fondo, de las debilidades humanas.

Viaje al Oeste figura entre las cuatro grandes novelas clásicas chinas, y sus personajes, sobre todo Sun Wukong, han inspirado películas, series, manga, animación y videojuegos. Entre las adaptaciones recientes están la serie de CCTV de 1986 y el videojuego Black Myth: Wukong de 2024.

Aprende con Wu Cheng'en: expresiones en español

Expresión Significado Ejemplo
hacer el mono hacer tonterías para divertir Deja de hacer el mono y ayúdame.
contra viento y marea a pesar de todos los obstáculos Siguieron contra viento y marea.
atar en corto controlar mucho a alguien La diadema ataba en corto al Rey Mono.
estar en el aire no estar decidido La autoría sigue en el aire.
darle vueltas a algo pensar mucho en algo Los expertos le dan vueltas al misterio.

Practica: Imagina que eres uno de los cuatro peregrinos. Escribe tres frases en español sobre tu viaje usando «contra viento y marea» y «hacer el mono».

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