¿Quién aparece en el billete de 1.000 wones? Yi Hwang (Toegye), el sabio que siempre quería retirarse
El hombre del billete coreano de 1.000 wones es Yi Hwang (1501–1570), llamado Toegye, filósofo neoconfucianista de Joseon y fundador de la escuela de Dosan.
El hombre que aparece en el billete surcoreano de 1.000 wones es Yi Hwang (1501–1570), conocido por su seudónimo Toegye, erudito confuciano y filósofo de la dinastía Joseon. En el reverso del mismo billete se ve Dosan Seowon, la academia que nació de la pequeña escuela que él fundó cerca de su casa. La Wikipedia en inglés lo describe como el filósofo más importante de Corea, y sus ideas llegaron mucho más allá de la península: a Japón, Taiwán y Vietnam.
Corea en tiempos de Joseon
La dinastía Joseon gobernó Corea entre 1392 y 1910. Su filosofía oficial era el neoconfucianismo, la corriente asociada al pensador chino Zhu Xi, que intentaba explicar en un solo sistema la naturaleza moral del ser humano y el orden del universo. Los funcionarios se seleccionaban mediante exámenes sobre los clásicos confucianos, y de los letrados se esperaba que estudiaran y, a la vez, sirvieran al rey. La vida de Toegye es, en buena parte, la historia de la tensión entre esas dos obligaciones.
Un muchacho de Andong
Yi Hwang nació en 1501 en Ongye-ri, en Andong, en la actual provincia de Gyeongsang del Norte, dentro del clan Yi de Jinbo. Era el menor de ocho hermanos. A los doce años estudió las Analectas de Confucio con su tío, a los dieciocho escribió un poema titulado Yadang y hacia los veinte empezó a estudiar el I Ching y la filosofía neoconfucianista.
Su seudónimo, Toegye, significa «arroyo que se retira». El nombre le sienta bien, porque una y otra vez intentó alejarse de la capital y volver a la calma del campo.
Exámenes, corte y destierro
Ingresó en Sungkyunkwan, la academia confuciana nacional, en 1523, y aprobó los exámenes del servicio civil con la máxima calificación en 1534. Desde entonces ocupó diversos cargos. En 1542 fue inspector real secreto, un funcionario que viajaba de incógnito para vigilar a los gobiernos locales.
La vida en la corte era peligrosa. Yi Hwang participó en campañas para apartar a funcionarios corruptos y fue alejado de la capital varias veces por negarse a renunciar a sus principios. Sirvió a cuatro reyes: Jungjong, Injong, Myeongjong y Seonjo.
El arte de decir que no
Lo que hace singular a Toegye es la frecuencia con la que intentó marcharse. Desencantado por las luchas de poder, se retiró de la política, pero lo llamaron de vuelta una y otra vez. En 1552 fue nombrado instructor principal de Sungkyunkwan, y más tarde rechazó varios cargos importantes, entre ellos un ministerio bajo el rey Seonjo. A los sesenta y ocho años volvió a la corte para dar lecciones ante el rey, y se retiró definitivamente a los setenta.
Para muchos coreanos, esta es la esencia de su imagen: un sabio que valoraba más el estudio y la integridad que el rango.
Dosan, una escuela junto al río
En 1560 terminó el seodang de Dosan, una pequeña escuela privada cerca de su casa. Tras su muerte, sus discípulos la reorganizaron en 1574 como Dosan Seowon, una academia confuciana que todavía se conserva en Andong. Entre sus alumnos estuvieron Yu Seong-nyong y Kim Seong-il, y su línea de pensamiento se convirtió en el núcleo de la llamada escuela de Yeongnam.
Principio y fuerza material: el debate de los Cuatro y los Siete
Los neoconfucianos se preguntaban cómo se relacionan el li (el principio, el patrón moral de las cosas) y el gi (la fuerza material o energía). Siguiendo a Zhu Xi, Yi Hwang consideraba ambos fuerzas básicas del universo, pero subrayaba que el li es el elemento que gobierna al gi. En eso se diferenciaba del joven Yi I, el hombre del billete de 5.000 wones, cuya escuela daba más peso al gi.
Su intercambio más famoso fue el llamado debate de los Cuatro y los Siete con el erudito Gi Dae-seung, sobre los «cuatro principios» de la virtud descritos por Mencio y las «siete emociones». La Wikipedia en coreano explica que Gi Dae-seung insistía en que principio y fuerza material nunca están separados, mientras Yi Hwang insistía en que nunca se mezclan, y que Yi Hwang reformuló su propia tesis tras las críticas de Gi. Que un maestro mayor corrigiera sus palabras por las cartas de un erudito más joven es una de las razones por las que este debate sigue siendo admirado.
Diez diagramas para un rey joven
En 1568 escribió Diez diagramas sobre el estudio de los sabios (Seonghak sipdo) para el joven rey Seonjo. Cada capítulo empieza con un diagrama y un texto, seguido de un comentario, y la obra se pensó también para exhibirse como un biombo de diez paneles. Se ha traducido a muchas lenguas, entre ellas el japonés, el vietnamita, el inglés, el francés, el alemán, el ruso y el polaco. Además escribió poemas sijo, una forma tradicional de verso coreano, y fue un calígrafo hábil.
Un legado en todo el Asia oriental
Algunos de sus escritos fueron llevados a Japón por las tropas japonesas durante las invasiones de Corea de la década de 1590. Según la Wikipedia en coreano, esos textos contribuyeron después al desarrollo del neoconfucianismo japonés. En 1610 fue incorporado al santuario confuciano de Sungkyunkwan, y su nombre póstumo es Munsun.
Hoy llevan su nombre una calle del centro de Seúl, Toegye-ro, y una forma de taekwondo, y existen institutos dedicados a su pensamiento en Seúl, Tokio, Taiwán, Hamburgo y Estados Unidos. El poeta y activista independentista Yi Yuksa fue uno de sus descendientes.
Aprende con Yi Hwang: expresiones en español sobre los principios
| Expresión | Significado | Ejemplo |
|---|---|---|
| dar un paso atrás | retirarse de una situación | Dio un paso atrás y volvió a su pueblo. |
| rechazar una oferta | decir que no a una propuesta | Rechazó la oferta de ser ministro. |
| mantenerse firme | no cambiar de valores bajo presión | Se mantuvo firme en sus principios. |
| cambiar de opinión | pensar de otra manera | Un buen sabio sabe cambiar de opinión. |
| llevar una vida tranquila | vivir con calma, lejos del ruido | Quería llevar una vida tranquila junto al río. |
Practica: escribe tres frases en español sobre una vez que dijiste que no a algo. Usa «rechazar» en una y «mantenerse firme» en otra.