¿Quién aparece en el billete de 5.000 wones? Yi I (Yulgok), el filósofo práctico de Joseon

¿Quién aparece en el billete de 5.000 wones? Yi I (Yulgok), el filósofo práctico de Joseon

El hombre del billete coreano de 5.000 wones es Yi I (1536–1584), llamado Yulgok, erudito neoconfucianista y funcionario reformista de Joseon.

El rostro del billete surcoreano de 5.000 wones es el de Yi I (1536–1584), más conocido por su seudónimo Yulgok: filósofo, escritor y erudito confuciano que además fue un alto funcionario de la dinastía Joseon. Su retrato se usa en ese billete desde 1972. En Corea se le recuerda como una de las dos grandes figuras del neoconfucianismo coreano, junto a Yi Hwang, el hombre del billete de 1.000 wones, y como un pensador convencido de que el estudio debía servir para resolver problemas reales del gobierno.

El contexto: Corea bajo la dinastía Joseon

Para entender a Yulgok conviene situarse. La dinastía Joseon gobernó la península coreana entre 1392 y 1910. Su filosofía oficial era el neoconfucianismo, una corriente del pensamiento confuciano que intentaba explicar a la vez la naturaleza moral del ser humano y el orden del universo. Los funcionarios del Estado se elegían mediante exámenes muy exigentes sobre los clásicos confucianos, de modo que un estudiante brillante podía llegar a lo más alto de la administración.

Yi I nació en Gangneung, en la costa oriental de Corea, en el clan Yi de Deoksu. Vino al mundo en Ojukheon, la casa de la familia de su madre, y fue el tercer hijo varón de Yi Won-su y de Shin Saimdang. Su madre fue una pintora y calígrafa de gran talento que hoy aparece en el billete de 50.000 wones, así que madre e hijo comparten el honor de ilustrar la moneda coreana.

El nombre Yulgok significa «valle de los castaños». En la tradición coreana, los letrados usaban este tipo de seudónimos además de su nombre propio.

Un niño prodigio y una crisis personal

Según se cuenta, Yi I terminó de estudiar los clásicos confucianos a los siete años y aprobó el examen literario del servicio civil a los trece. Pero a los dieciséis su vida dio un giro: murió su madre. Tras el duelo, pasó un tiempo en el monte Kumgang estudiando budismo, y a los veinte años lo dejó para dedicarse por completo al neoconfucianismo.

Ese paréntesis budista tuvo consecuencias. En un Estado oficialmente confuciano, sus rivales políticos lo usarían más tarde como argumento para atacarlo.

Nueve veces el primero

La fama académica de Yulgok es casi legendaria, pero está bien documentada: obtuvo el primer puesto en los exámenes estatales nueve veces, lo que le valió el apodo de Gudo Jangwon-gong, algo así como «el señor que quedó primero nueve veces». Su ensayo Cheondochaek, un tratado sobre el camino del cielo, contribuyó a forjar su reputación.

En 1558 el joven estudioso visitó en Dosan al veterano filósofo Yi Hwang. Hablaron de filosofía durante dos días; Yi Hwang admiró su talento, aunque no llegaron a coincidir en sus ideas. Es un encuentro muy querido en Corea: las dos caras de los billetes de 1.000 y 5.000 wones conversando cara a cara.

Un erudito en el gobierno

A diferencia de Yi Hwang, que prefería enseñar antes que ocupar cargos, Yi I fue un funcionario activo que creía que los principios confucianos debían aplicarse directamente a la gestión del Estado. En 1568 viajó a la China de los Ming como encargado de documentos de una misión diplomática y colaboró en la redacción de los anales oficiales del rey Myeongjong. Llegó a ser ministro de Personal.

Yulgok veía su época como un periodo de decadencia y defendía el gyeongjang: reformar las instituciones para adaptarlas a las condiciones del presente. Mientras tanto, la corte se dividía en facciones rivales, los Orientales y los Occidentales. Él intentó calmar el conflicto diciendo que en ambos bandos había hombres buenos y malos, aunque terminó siendo visto como líder de los Occidentales. El rey Seonjo no se comprometió con sus propuestas, y Yi I dejó el cargo en 1583. Murió al año siguiente.

Principio y fuerza material

Los neoconfucianos se preguntaban cómo se relacionan el li (el principio, el patrón de las cosas) y el gi (la fuerza material o energía). Yi Hwang sostenía que ambos podían iniciar actividad por sí mismos. Yulgok no estaba de acuerdo: defendía que principio y fuerza material no pueden separarse y que solo la fuerza material se mueve, con el principio «montado» sobre ella. En general, su pensamiento daba más peso a lo concreto y a la experiencia externa que a la percepción espiritual interior.

Durante años discutió estas cuestiones, por carta y en persona, con su amigo Seong Hon.

Libros que marcaron la educación coreana

Yulgok escribió tanto para reyes como para principiantes. Lo esencial del estudio de los sabios (Seonghak Jibyo), compilado en 1581, resume la ética, el cultivo personal y el arte de gobernar neoconfucianos. Gyeongmong Yogyeol, escrito en 1577 tras retirarse a Haeju, es una guía básica de estudio para jóvenes que se difundió ampliamente. Entre sus escritos políticos destacan Preguntas y respuestas en el lago del Este y el Memorial de diez mil palabras.

La historia de los cien mil soldados

Un relato muy popular asegura que Yulgok previó una invasión japonesa y pidió formar un ejército de cien mil hombres. La Wikipedia en inglés indica que advirtió de un posible ataque y propuso reforzar el ejército, pero el gobierno rechazó la idea, y él murió antes de que estallara la guerra de Imjin en 1592. La Wikipedia en coreano señala que la cifra concreta de «cien mil soldados» tiene un origen poco claro y que algunos historiadores dudan de ella. Lo prudente es leerla como una tradición querida, no como un hecho comprobado.

Su legado

Tras su muerte recibió el título póstumo de Munseong y en 1682 fue incorporado al santuario confuciano nacional. Una calle del centro de Seúl, Yulgok-ro, lleva su nombre, igual que una forma de taekwondo. Cada vez que alguien paga en Corea con un billete de 5.000 wones lleva en el bolsillo el recuerdo de un hombre que pensaba que el saber debía mejorar el gobierno.

Aprende con Yi I: expresiones en español sobre el estudio

Expresión Significado Ejemplo
quedar el primero obtener el mejor resultado Quedó el primero nueve veces.
llevar a la práctica aplicar una idea en la vida real Quería llevar a la práctica sus ideas.
hincar los codos estudiar con mucho esfuerzo De niño hincaba los codos cada día.
ver las dos caras entender dos posturas Intentó ver las dos caras del conflicto.
dar la voz de alarma avisar de un peligro Dio la voz de alarma sobre Japón.

Practica: escribe tres frases en español sobre algo que quieras aprender este año. Usa «llevar a la práctica» en una y «hincar los codos» en otra.

이 인물로 언어 배우기

Explorar por tema