¿Quién fue Yun Bong-gil? El atentado del parque Hongkou y la independencia de Corea

Yun Bong-gil, maestro rural de Yesan, atacó con una bomba una ceremonia japonesa en Shanghái en 1932 y fue ejecutado a los 24 años. Su vida y su legado.

Yun Bong-gil (1908–1932) fue un activista de la independencia de Corea, conocido sobre todo por el incidente del parque Hongkou: el 29 de abril de 1932 lanzó una bomba en una ceremonia japonesa celebrada en ese parque de Shanghái y mató a dos altos cargos japoneses. Fue detenido en el acto, condenado por un tribunal militar japonés y fusilado en Kanazawa (Japón) el 19 de diciembre de 1932, con 24 años. En 1962 el gobierno de Corea del Sur le concedió a título póstumo su máxima Orden al Mérito de la Fundación Nacional.

Un niño que dejó la escuela japonesa

Nació el 21 de junio de 1908 en el distrito de Yesan, en la provincia de Chungcheong del Sur, cuando Corea aún era el Imperio coreano. Creció mientras el país caía bajo el control de Japón, que lo convirtió en protectorado en 1905 y lo anexionó en 1910. En 1918 entró en la escuela primaria de Deoksan, pero al año siguiente la abandonó porque rechazaba la educación colonial. Le molestaba que los niños coreanos no pudieran usar su idioma y tuvieran que hablar japonés, y el Movimiento del 1 de Marzo de 1919 terminó de convencerlo. A partir de entonces estudió los clásicos chinos en una escuela tradicional de su pueblo.

Un maestro de campesinos

Antes de ser combatiente, Yun fue educador. Hacia 1926 daba clases nocturnas en su pueblo para gente del campo y organizó un club de lectura. Escribió un manual, el Libro de lectura para campesinos, para enseñar a leer a jóvenes pobres que no podían ir a la escuela, fundó un grupo para revitalizar las aldeas y creó clubes deportivos rurales, convencido de que un cuerpo y una mente sanos servían tanto al desarrollo del campo como a la independencia.

Sus actividades no pasaron desapercibidas. Tras una fiesta popular en la que representó una sátira titulada «El conejo y el zorro», la policía secreta japonesa empezó a vigilarlo.

De Manchuria a Shanghái

En 1930 decidió entregarse por completo a la causa. Dejó escrita la frase «cuando un hombre deja su casa con un propósito, no vuelve con vida» y partió hacia China; la policía japonesa lo detuvo por el camino y pasó 45 días en prisión antes de exiliarse en Manchuria. Allí las fuerzas independentistas estaban divididas, así que siguió hacia Shanghái, sede del Gobierno Provisional de la República de Corea, trabajando antes en una fábrica de Qingdao para ahorrar dinero. En Shanghái vendió verduras, y en el invierno de 1931 visitó a Kim Gu, líder del gobierno en el exilio, y se unió a la Asociación Patriótica Coreana que este dirigía.

¿Cómo se preparó el atentado?

El 28 de enero de 1932 el ejército japonés atacó a las tropas chinas en Shanghái; tras más de un mes de combates se declaró un alto el fuego, y las autoridades japonesas decidieron celebrar su victoria en el parque Hongkou el 29 de abril, cumpleaños del emperador. Kim Gu, que había aprendido del fracaso de Lee Bong-chang en su intento de matar al emperador en Tokio meses antes, preparó con cuidado los explosivos y eligió a Yun, que hablaba japonés con fluidez. El 26 de abril Yun juró bajo la bandera coreana y se tomó una fotografía.

Las bombas estaban camufladas como una cantimplora y una fiambrera. Como en la celebración no se servía comida, los asistentes japoneses debían llevar su propio almuerzo, y ese detalle permitió esconderlas.

El 29 de abril de 1932

La bomba de la cantimplora mató a Kawabata Teiji, jefe de la asociación de residentes japoneses de Shanghái, e hirió de muerte al general Shirakawa Yoshinori, que murió el 26 de mayo. El teniente general Ueda Kenkichi y el diplomático Shigemitsu Mamoru perdieron una pierna cada uno, y el almirante Nomura Kichisaburō perdió un ojo. Yun intentó suicidarse con la segunda bomba, pero no explotó, y fue detenido allí mismo. Mientras lo reducían, sacó una bandera coreana escondida y gritó contra el imperialismo japonés.

Juicio, ejecución y memoria

Un tribunal militar japonés lo condenó el 25 de mayo de 1932; en noviembre fue trasladado a Osaka y después a Kanazawa, donde lo fusilaron el 19 de diciembre. Dos días antes del atentado había escrito un testamento en verso a sus dos hijos, pidiéndoles que, si tenían sangre y huesos, fueran valientes luchadores por Corea y no se entristecieran por no tener padre. En 1946 sus restos fueron llevados a Seúl y enterrados en el parque Hyochang.

Las reacciones fueron muy distintas. El líder chino Chiang Kai-shek lo elogió como un joven patriota coreano que había hecho lo que decenas de miles de soldados chinos no habían logrado; en cambio, Syngman Rhee, futuro primer presidente de Corea del Sur, desaprobó el atentado y la estrategia de asesinatos de Kim Gu. Hoy hay monumentos en su memoria en Seúl, Yesan, Shanghái y Kanazawa.

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Expresión Significado Ejemplo
jurar lealtad prometer fidelidad Juró lealtad a la causa.
dar la vida por algo morir por una causa Estaba dispuesto a dar la vida por su país.
exiliarse irse del país por motivos políticos Muchos activistas se exiliaron.
en el acto inmediatamente, allí mismo Fue detenido en el acto.
a título póstumo después de la muerte Recibió la medalla a título póstumo.

Practica: Escribe tres frases sobre un personaje histórico de tu país, usando «exiliarse» y «a título póstumo».

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