Ana, la de Tejas Verdes: la huérfana que llegó en lugar de un niño y conquistó a Mark Twain

Ana de las Tejas Verdes (1908) cuenta cómo una huérfana pelirroja llega por error a una granja canadiense. Argumento, autora y por qué aún se lee.

Ana de las Tejas Verdes trata de Marilla y Matthew Cuthbert, dos hermanos solteros de mediana edad que quieren adoptar a un niño huérfano para que les ayude en la granja y que, por un malentendido, reciben a Ana Shirley, una niña pelirroja de once años. La novela, publicada en 1908 por la canadiense Lucy Maud Montgomery, sigue a Ana mientras se gana un lugar en esa casa y en el pueblo ficticio de Avonlea, en la Isla del Príncipe Eduardo, a finales del siglo XIX. Es una historia de pertenencia contada con humor, y por eso ha vendido más de 50 millones de ejemplares.

Tres títulos para un mismo libro

En español la novela ha circulado como Ana la de Tejas Verdes, Anne la de Tejados Verdes y Ana de las Tejas Verdes; el original inglés es Anne of Green Gables. En España la han publicado editoriales como Emecé, Salamandra y Toromítico. Si buscas el libro en una biblioteca, conviene probar las tres formas del título.

Una idea anotada en un cuaderno

Montgomery construyó la historia a partir de unas notas que había tomado de joven sobre dos hermanos que pidieron un huérfano y recibieron a una niña, y que decidieron quedarse con ella. Para el rostro de Ana usó una fotografía de Evelyn Nesbit recortada de Metropolitan Magazine. La casa de Tejas Verdes rinde homenaje a Green Gables, la casa donde vivían unos primos de la autora en la isla.

En aquella época las historias de huérfanas eran casi una fórmula, y muchas protagonistas se llamaban Ann. Montgomery distinguió a la suya con una sola letra: en inglés, Ana exige que su nombre se escriba «Anne, con e».

Una autora que conocía la soledad

Lucy Maud Montgomery nació el 30 de noviembre de 1874 en New London, en la Isla del Príncipe Eduardo. Su madre murió de tuberculosis cuando ella tenía unos 21 meses, y la criaron sus abuelos maternos en Cavendish. Se formó como maestra, estudió literatura en la Universidad Dalhousie, dio clases en escuelas de la isla y en 1901 y 1902 trabajó en Halifax como correctora de periódicos. Una niña criada por sus abuelos en un pueblo rural, con mucha imaginación: no es difícil ver de dónde salen algunos sentimientos de Ana.

Zanahoria, una pizarra y el pelo verde

La rivalidad con Gilbert Blythe empieza con una broma que Ana no le perdona. Gilbert la llama «Zanahoria» por su pelo rojo, y ella le rompe una pizarra en la cabeza. Con su amiga del alma, Diana Barry, vive otro desastre: le sirve por error vino de grosella en lugar de licor de frambuesa y la emborracha. Y cuando intenta teñirse el pelo de negro, se le queda verde.

Son escenas cómicas, pero todas hablan de lo mismo: el deseo de ser aceptada. El pelo rojo es lo que Ana más odia de sí misma, y el episodio del tinte es el intento desesperado de una niña por ser otra persona.

Crecer y elegir

A los dieciséis años Ana estudia en la Queen's Academy, completa en un año el título de maestra que normalmente lleva dos y gana la beca Avery. Pero la quiebra de un banco se lleva los ahorros de la familia y Matthew muere de un ataque al corazón. Ana renuncia a la beca para quedarse con Marilla, y Gilbert le cede su puesto de maestro en Avonlea; la vieja rivalidad se convierte en amistad.

La investigadora Faye Hammill señala que el libro trata también de la pérdida, el rechazo, las figuras de autoridad crueles y la soledad, no solo de la alegría. Esa mezcla de tristeza y esperanza explica que muchos adultos vuelvan a leerlo.

Un éxito inmediato y una mala crítica

El libro salió el 13 de junio de 1908 en Boston, publicado por L. C. Page, y vendió más de 19.000 ejemplares en sus primeros cinco meses. El New York Times Book Review lo criticó con dureza en 1908, y en 1996 el mismo periódico reconoció que quizá se había equivocado gravemente. Mark Twain, en cambio, dijo de Ana que era la niña de ficción más querida y encantadora desde la inmortal Alicia.

Ocho libros para toda una vida

La saga sigue a Ana desde los once años hasta pasados los cincuenta: Ana, la de Avonlea (1909), Ana, la de la Isla (1915), Ana y la Casa de sus Sueños (1917), Ana, la de Álamos Ventosos (1936), Ana, la de Ingleside (1939), y después El valle del Arco Iris y Rilla, la de Ingleside, que siguen a sus hijos y llegan hasta la Primera Guerra Mundial.

La vida de la autora fue más dura que la de su heroína. En 1911 se casó con Ewen Macdonald, un pastor presbiteriano, y se mudó a Ontario; sufrió depresiones recurrentes, agravadas por la enfermedad mental de su marido y por la Primera Guerra Mundial. Murió en Toronto el 24 de abril de 1942 y fue enterrada en Cavendish.

De la isla a la pantalla y a Japón

La miniserie de 1985 es la adaptación más conocida, y la serie Anne with an E de Netflix se basa en la novela tomándose muchas libertades. En Japón, donde la novela se llama «Ana la pelirroja», forma parte del programa escolar desde 1952, y la serie de anime de 1979 la convirtió en un icono; allí hasta hay una réplica de la casa en Ashibetsu, en Hokkaido. La casa de la granja de Green Gables, en Cavendish, se puede visitar hoy en la isla.

Expresiones en español para aprender con Ana

Expresión Significado Ejemplo
amiga del alma amiga muy íntima Diana era su amiga del alma.
alma gemela persona que piensa y siente como tú Ana buscaba un alma gemela.
perder los estribos enfadarse de golpe Ana perdió los estribos con Gilbert.
meter la pata equivocarse de forma torpe Ana metió la pata con el licor.
mañana será otro día se puede volver a empezar No te preocupes, mañana será otro día.

Practica: A Ana le encanta poner nombres poéticos a los lugares. Elige tres sitios que ves cada día, dales un nombre nuevo y escribe una frase para cada uno usando «alma gemela» o «meter la pata».

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