¿De qué trata el Lazarillo de Tormes? Resumen por tratados, personajes y final

Un niño pobre sirve a un ciego, a un clérigo tacaño y a un escudero sin dinero. Resumen del Lazarillo de Tormes, su final y por qué se prohibió.

El Lazarillo de Tormes trata de la vida de Lázaro, un niño pobre que, desde su miserable infancia hasta que se casa ya adulto, sobrevive sirviendo a varios amos y aprende a engañar para no morirse de hambre. Es una novela anónima, contada en primera persona, cuyas ediciones más antiguas conocidas son de 1554, y se considera la precursora de la novela picaresca. Detrás de sus episodios graciosos hay un retrato irónico y despiadado de la sociedad de su tiempo, sobre todo de clérigos y religiosos.

Una carta a «Vuestra Merced»

Toda la obra es, en realidad, una larga carta. Lázaro escribe a un corresponsal anónimo al que llama «Vuestra Merced», alguien de condición superior que le ha pedido que le cuente «el caso». Ese caso, como descubrimos al final, son los rumores sobre el arcipreste de San Salvador de Toledo y la mujer del propio Lázaro. Por eso el libro funciona como una especie de confesión: Lázaro cuenta su vida entera para explicar, y justificar, cómo ha llegado hasta ahí.

Tratado primero: Lázaro y el ciego

Lázaro nace junto al río Tormes, del que toma el apellido: su padre tenía un molino en el río y él nació literalmente sobre el agua, en Tejares, hoy un barrio de Salamanca. Sus padres son Tomé González y Antona Pérez, y su padrastro se llama Zaide; son los únicos personajes con nombre propio de toda la novela. Al padre lo acusan de robar y muere en una campaña militar, y más tarde azotan al padrastro por robar para mantener a la familia.

Su madre lo entrega como guía a un ciego. La primera lección es cruel: el ciego le hace darse un golpe contra un toro de piedra para sacarlo de su simpleza, y con esa «cornada» Lázaro despierta a la maldad del mundo. Desde entonces rivalizan en astucia en episodios célebres como el de las uvas o el del jarro de vino, hasta que Lázaro se venga con otro engaño: hace que el ciego salte y se descalabre contra un pilar.

Tratado segundo: el clérigo de Maqueda

El segundo amo es un clérigo tacaño de Maqueda que lo mata de hambre y guarda el pan bajo llave en un arca. Lázaro consigue una copia de la llave gracias a un calderero ambulante y empieza a sisar pan, haciendo agujeros en el arca para que el clérigo culpe a los ratones; cuando el amo tapa los agujeros, acaba creyendo que entra una culebra.

Una noche, la llave que Lázaro esconde en la boca mientras duerme empieza a silbar. El clérigo, convencido de que es la culebra, da un golpe a oscuras, descubre el engaño, le da una tremenda paliza y lo despide.

Tratado tercero: el escudero

El tercer amo es un hidalgo arruinado cuyo único tesoro son sus recuerdos de hidalguía y su dignidad. Lázaro le toma cariño porque, aunque no tiene nada que darle, por lo menos lo trata bien; al final es el escudero quien come de los mendrugos que el muchacho consigue pidiendo limosna. El escudero termina abandonando la ciudad y Lázaro se queda otra vez solo en el mundo. Es una burla de una nobleza a la que le importaba más aparentar riqueza que tener qué comer.

Tratados cuarto a séptimo: del fraile al pregonero

Luego Lázaro sirve a un fraile de la Merced tan amante del mundo que apenas para en su convento y le hace reventar los zapatos. El tratado quinto, más largo, narra la estafa de un buldero, un vendedor de bulas: finge que un hombre que se burla de las bulas está poseído por el demonio, cuando en realidad está compinchado con él.

Los últimos tratados son breves. Lázaro sirve a un capellán, a un maestro de hacer panderos y a un alguacil, y se hace aguador. Por fin consigue el cargo de pregonero en Toledo gracias al arcipreste de la iglesia de San Salvador.

¿Cómo termina el Lazarillo de Tormes?

El arcipreste le ofrece una casa y la oportunidad de casarse con una de sus criadas, para disipar los rumores de que mantenía una relación con ella. Pero tras la boda los rumores no desaparecen y Lázaro se convierte en objeto de burla del pueblo. Él prefiere no ver nada: por fin tiene pan, casa y oficio. El niño que empezó siendo ingenuo ha desarrollado un instinto de supervivencia, y el lector entiende que el precio ha sido la propia honra.

¿Por qué se prohibió?

Probablemente su autor simpatizaba con las ideas de Erasmo de Róterdam, y la Inquisición prohibió el libro; más tarde permitió publicarlo expurgado. En la versión autorizada de 1573 se suprimieron los tratados del fraile y del buldero, y la obra no volvió a publicarse completa en España hasta el siglo XIX. Mientras tanto, la edición de Amberes circuló por Europa y se tradujo al francés en 1560 y al inglés en 1576.

Se conservan cuatro ediciones de 1554, impresas en Burgos, Amberes, Alcalá de Henares y Medina del Campo. El ejemplar de Medina del Campo apareció en 1992, emparedado en una casa de Barcarrota, en Badajoz.

¿Quién escribió el Lazarillo?

No se sabe. En 1605 el jerónimo José de Sigüenza atribuyó la obra a fray Juan de Ortega, y poco después se propuso a Diego Hurtado de Mendoza. Los documentos que la paleógrafa Mercedes Agulló dio a conocer en 2010 apoyan la hipótesis de Hurtado de Mendoza, y en 2023 dos investigadores defendieron la autoría de Juan de Valdés. El misterio forma parte del encanto del libro.

Su herencia: la picaresca y una palabra nueva

El Lazarillo esboza los rasgos de un género que se configurará con el Guzmán de Alfarache (1599) de Mateo Alemán: realismo, narración en primera persona, estructura itinerante y servicio a varios amos. Cervantes lo menciona en el Quijote, donde el galeote Ginés de Pasamonte presume de que su propia vida es mejor que el Lazarillo de Tormes.

Incluso cambió el idioma: por el niño que guiaba a un ciego, la palabra lazarillo pasó a significar «guía de una persona ciega», y por eso se habla de un «perro lazarillo». La película de 1959 dirigida por César Fernández Ardavín ganó el Oso de Oro en el Festival de Berlín.

Aprende con el Lazarillo: expresiones en español

Expresión Significado Ejemplo
buscarse la vida arreglárselas para sobrevivir Lázaro tuvo que buscarse la vida desde niño.
hacer la vista gorda fingir que no se ve algo Al final, Lázaro hace la vista gorda.
pasar hambre no tener suficiente comida Con el clérigo pasó más hambre que nunca.
el que la hace, la paga quien hace daño recibe su castigo El ciego aprendió que el que la hace, la paga.
ser más listo que el hambre ser muy astuto El niño era más listo que el hambre.

Practica: Escribe tres frases sobre alguien que tuvo que buscarse la vida, usando «hacer la vista gorda» y «ser más listo que el hambre».

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