Sim Cheong, la hija que se lanzó al mar: el gran relato coreano de amor filial y sus muchas versiones

La Historia de Sim Cheong es un clásico coreano: una joven se sacrifica para que su padre ciego recupere la vista. Trama, orígenes, pansori y versiones.

La Historia de Sim Cheong (Simcheongjeon) es un relato clásico coreano sobre una hija abnegada, Sim Cheong, que se arroja al mar de Indang como sacrificio para que su padre ciego recupere la vista; gracias a ese acto de piedad filial vuelve a la vida, se convierte en emperatriz y su padre por fin puede ver. Su significado, en una frase, es que el amor a los padres puede conmover al mismo cielo. Pero la historia también refleja lo dura que era la vida de la gente pobre a finales de la dinastía Joseon, y es la base de una de las piezas más exigentes de la música coreana: el pansori Simcheongga.

¿Quién la escribió y cuándo?

No se sabe. Tanto el autor como la época de creación son desconocidos. Hay, eso sí, una pista útil: en los escritos reunidos de Jo Susam (1762–1847) se menciona a un narrador profesional que leía en voz alta Sim Cheong-jeon, de modo que los investigadores concluyen que la obra ya existía completa en el siglo XVIII.

Existe además un viejo debate del tipo «el huevo o la gallina». Se suele creer que la versión cantada, Simcheongga, es la más antigua y que la novela se adaptó a partir de los guiones de los cantores; algunas ediciones impresas se parecen tanto al texto cantado que se las llama «novelas de pansori». Otros estudiosos defienden lo contrario: que primero hubo una historia escrita y que los cantores la tomaron prestada. Como ocurre con muchos relatos tradicionales, lo más honesto es decir que creció en varias formas a la vez: contada, cantada, copiada a mano y, al final, impresa.

La historia en pocas palabras

El relato transcurre hace mucho tiempo en Dohwa-dong, la «Aldea de las Flores de Melocotonero», en el condado de Hwangju, en el norte de Corea, donde vive una familia pobre descendiente de la nobleza yangban. La madre de Sim Cheong, la señora Gwak, muere, y su padre ciego, Sim Hakgyu, al que todos llaman el Ciego Sim, cría a la niña solo. La versión coreana añade un detalle que todo niño coreano recuerda: el padre va de casa en casa pidiendo a otras madres que amamanten a su bebé.

Sim Cheong crece y se dedica por completo a cuidarlo. Un día, un monje budista le dice al Ciego Sim que podría recuperar la vista si ofrece trescientos sacos de arroz a Buda, y él se compromete a hacerlo. La familia no tiene nada. Para pagar la promesa, Sim Cheong, con quince años, se vende en secreto a unos mercaderes del mar que necesitan sacrificar a una muchacha en el mar de Indang para navegar seguros.

Ella se lanza al agua. Por la gracia del Emperador de Jade es llevada al palacio submarino del Rey Dragón. Más tarde regresa al mundo de los humanos dentro de una flor de loto y es elegida como nueva esposa del emperador. En el resumen coreano, unos marineros encuentran el loto flotando y se lo ofrecen al rey; cuando la flor se abre, de ella sale Sim Cheong. Ya emperatriz, organiza un gran banquete para todos los ciegos del país con la esperanza de que su padre acuda. Él llega y, al reencontrarse con su hija, la alegría y la sorpresa le abren los ojos.

Los personajes principales

Sim Cheong es la heroína, una muchacha que pone la salud y la felicidad de su padre por encima de su propia vida. El Ciego Sim (Sim Hakgyu o Sim-bongsa) es su padre, miembro de una familia noble empobrecida que la crió solo. La señora Gwak es su madre, que muere justo después de dar a luz.

Y luego está la madre de Bbaengdeok, una de las grandes villanas cómicas de la literatura coreana. Cuando Sim Cheong desaparece en el mar, esta mujer engaña al Ciego Sim para casarse con él y le roba el dinero; más tarde, camino del banquete de la emperatriz, se fuga con otro ciego, el Ciego Hwang, y deja a Sim abandonado. No aparece en todas las versiones, y eso dice mucho sobre cómo se construyó esta historia.

No es un libro, son decenas

Sim Cheong se conserva en copias manuscritas, en xilografías y en ediciones de tipos metálicos. Una colección completa publicada en 1997 reunió 83 textos distintos, incluidas grabaciones y libretos de pansori. Las ediciones xilográficas se dividen en tres grandes familias: las de Hannam y Songdong, impresas en Seúl, cercanas a la prosa corriente, y la de Jeonju o «Wanpan», escrita con un estilo rítmico, casi en verso.

Cada familia añade sus propios personajes: un ser celestial que baja a la tierra en la línea de Hannam, la madre de Bbaengdeok en la de Songdong y una noble bondadosa, la señora Jang, en la de Jeonju. La de Hannam se considera en general la más antigua. La bibliografía coreana añade otra sorpresa: en la familia de Hannam el padre ni siquiera se llama Sim Hakgyu, sino Sim Hyeon, y la historia transcurre en la China de los Ming. La versión más conocida hoy es la de Jeonju, más rica, que incluye el famoso momento en que todos los ciegos del banquete abren los ojos a la vez.

¿De dónde viene la historia?

Compiten varias teorías. Una sostiene que primero existió un relato popular sobre Sim Cheong que luego dio lugar al pansori y a las novelas. Otra afirma que la historia se armó a propósito con materiales antiguos de las crónicas medievales coreanas. Entre los candidatos están la historia de Jieun, una hija que se vendió para cuidar a su madre, recogida en el Samguk sagi; la leyenda fundacional del templo Gwaneumsa, sobre una joven llamada Won Hongjang que hizo una ofrenda por su padre y llegó a emperatriz; y el relato de Geotaji en el Samguk yusa, donde aparecen un estanque de dragón y un dragón que se transforma en flor. Un análisis encuentra tres tipos de relato bajo la superficie: historias de recuperación de la vista, de doncellas sacrificadas al agua y relatos heroicos.

Simcheongga: la historia cantada

Simcheongga es una de las cinco historias que sobreviven de la tradición del pansori, junto con Chunhyangga, Heungbuga, Jeokbyeokga y Sugungga. Trata de la vida difícil de la gente corriente a finales de Joseon y termina como una fantasía en la que los desfavorecidos superan sus penas con un final feliz espectacular. Figura en una lista de pansori escrita por Song Man-jae durante el reinado del rey Sunjo, y su riqueza artística se atribuye a los deoneum, los pasajes propios que los grandes cantores fueron añadiendo generación tras generación.

Entre todos los pansori, Simcheongga es conocido por su tono trágico y triste. Su clímax es el instante en que el Ciego Sim recupera la vista, una escena que exige un cantor maestro para resultar convincente; después, otros ciegos también se curan y la obra se cierra en un ambiente de fiesta. Si alguna vez asistes a una representación, ese es el pasaje que hay que esperar.

Cómo leerla hoy

A muchos lectores actuales les incomoda una historia que alaba a una adolescente por morir para pagar la promesa imprudente de su padre. Esa incomodidad no es nueva. Dentro del propio relato, el retrato del padre, un hombre ingenuo al que engaña la madre de Bbaengdeok y que despilfarra su dinero, se ha leído como una crítica discreta a la realidad y a las ideas de la época. El artículo coreano subraya además que la primera mitad muestra la dura realidad que empujó a una muchacha pobre, con un padre viudo y discapacitado, a una elección imposible. Leída así, Sim Cheong es menos un sermón sobre la obediencia que una historia sobre la desesperación de la gente y su deseo de un mundo que pudiera arreglarse.

Una historia que siempre vuelve

El relato se ha reescrito como narrativa y poesía modernas y se ha adaptado al cine, al changgeuk (ópera tradicional coreana), a la ópera, al musical, al ballet y a los libros infantiles. En 1912 Yi Hae-jo publicó por entregas en un periódico una versión moderna titulada Gangsangnyeon («Loto en el río»). El director Shin Sang-ok la llevó al cine dos veces: en Corea del Sur en 1972 y de nuevo en 1985, después de que él y su esposa fueran secuestrados por Corea del Norte. La película de animación Empress Chung (2005) y un ballet de Universal Ballet en 2019 continúan la tradición. También viajó pronto al extranjero: H. N. Allen publicó una versión en inglés en sus Korean Tales en 1889, y en 1895 apareció una traducción francesa.

Aprende con Sim Cheong: palabras en coreano

Coreano Significado Ejemplo
효녀 (hyonyeo) hija abnegada 심청은 효녀였다.
눈을 뜨다 abrir los ojos; recuperar la vista 아버지가 눈을 떴다.
약속하다 prometer 그는 쌀 삼백 석을 약속했다.
바다에 빠지다 caer al mar 심청은 바다에 빠졌다.
다시 만나다 volver a encontrarse 두 사람은 다시 만났다.

Practica: Escribe tres frases en coreano sobre una promesa que alguien te hizo, usando 약속하다 y 다시 만나다.

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