¿Cómo termina La fierecilla domada? Resumen y polémica de la comedia de Shakespeare

Petruchio «doma» a la indomable Catalina en esta comedia de Shakespeare. El resumen, el famoso discurso final y por qué hoy se discute si la obra es machista.

La fierecilla domada termina con Catalina convertida en la esposa más obediente de Padua: en el banquete final, los maridos apuestan a ver qué mujer acude antes cuando la llaman, solo ella acude y pronuncia un largo discurso sobre por qué las esposas deben obedecer a sus maridos. Es una comedia de William Shakespeare, también traducida como La doma de la bravía, y una de sus obras más populares: es la quinta que más veces se ha traducido al español, solo por detrás de Romeo y Julieta, Hamlet, Macbeth y El rey Lear. Ese final es también la razón de que hoy se discuta tanto si la obra es machista.

Una obra dentro de otra obra

La comedia empieza con un prólogo curioso. Un noble bromista encuentra dormido a un calderero borracho, Christopher Sly, y le hace creer que en realidad es un señor; la historia de Catalina se representa después para entretenerlo. Ese marco recuerda al público desde el principio que lo que va a ver es teatro, un juego de disfraces y papeles.

Dos hermanas en Padua

La obra se basa en el carácter díscolo y malhumorado de Catalina Minola, que ahuyenta a golpes, no pocas veces, a los pretendientes que se interesan por ella. El problema es que su padre, el rico Bautista Minola, se niega a casar a su hija menor, Blanca, hasta que no haya casado a la mayor, para desconsuelo de los pretendientes de Blanca: Hortensio, Gremio y Lucencio. Por eso, cuando llega a la ciudad Petruchio, un joven ambicioso y despreocupado dispuesto a cortejar a Catalina, todos ven en él una esperanza.

La trama de Blanca está llena de disfraces. Lucencio, un joven de Pisa que ha ido a Padua a estudiar, se enamora de ella y se hace pasar por profesor de latín, mientras su criado Tranio se hace pasar por él; Hortensio, por su parte, se disfraza de profesor de música. Esta parte de la historia procede de una comedia italiana de Ludovico Ariosto, I Suppositi, publicada en 1551.

¿Cómo «doma» Petruchio a Catalina?

El primer encuentro entre Petruchio y Catalina es un desastre: ella se muestra muy arisca y él reacciona con una enorme ironía, fingiendo que todo lo duro que ella dice es amable. Al final, Petruchio anuncia la boda para dentro de una semana. En la ceremonia monta un escándalo, golpea al cura y se bebe el vino de la comunión, y después se lleva a Catalina a su casa contra su voluntad.

Allí empieza la «doma». Petruchio le niega la comida y la ropa con la excusa de que nada es bastante bueno para ella: la carne está demasiado hecha, el vestido no sienta bien, el sombrero no está de moda. La contradice en todo hasta que ella acepta todo lo que él diga, por absurdo que sea. De camino a Padua, Catalina llega a decir que el sol es la luna si así lo quiere su marido, y saluda a un anciano como si fuera una joven porque Petruchio lo dice.

El final

En Padua, Blanca se escapa en secreto con el verdadero Lucencio, los disfraces se descubren y los padres lo perdonan todo; Hortensio se casa con una viuda rica. En el banquete, los tres maridos discuten sobre qué esposa es más obediente y Petruchio propone la apuesta. Solo Catalina acude a la llamada, trae a las otras dos esposas y les da un sermón sobre la obediencia. La obra termina con los hombres maravillados de lo bien que Petruchio ha domado a la fiera.

¿De dónde salió la historia?

La crítica parece estar de acuerdo en algo: el argumento principal no es original de Shakespeare. El esquema básico se repite, con pequeñas variaciones, en textos de tradición oral o escrita de toda Europa, de Asia e incluso de la América precolombina. Uno de los más conocidos es el cuento número 35 de El conde Lucanor, de don Juan Manuel, «Lo que sucedió a un mancebo que casó con una muchacha muy rebelde». Aun así, hay diferencias de fondo, y lo más probable es que Shakespeare conociera la historia por la tradición, sin seguir ningún texto concreto.

¿Es una obra machista?

Para muchos lectores actuales, el final es difícil de aceptar. George Bernard Shaw dijo que el sometimiento de Catalina resultaba «del todo repugnante para la sensibilidad moderna». La incomodidad no es nueva: hacia 1611, el dramaturgo John Fletcher escribió una continuación, El premio de la mujer, o el domador domado, en la que la nueva esposa de Petruchio, tras la muerte de Catalina, consigue domarlo a él.

Otros creen que la obra critica lo que muestra. El director Conall Morrison, que la montó con la Royal Shakespeare Company en 2008, la ve como un cuento moral que dice «no seas así», con hombres que apuestan por sus mujeres como si fueran caballos de carreras. Al final, cómo suena el discurso de Catalina, sincero, irónico o roto, depende de cada actriz y de cada montaje. Entre sus versiones más famosas están el musical Kiss Me, Kate, la película de 1967 con Elizabeth Taylor y Richard Burton, y la comedia juvenil 10 razones para odiarte (1999).

Aprende español con La fierecilla domada

Expresión Significado Ejemplo
tener mal genio enfadarse con facilidad Catalina tiene muy mal genio.
no tener pelos en la lengua decir lo que se piensa sin miedo Catalina no tiene pelos en la lengua.
dar con la horma de su zapato encontrar a alguien igual de fuerte Catalina dio con la horma de su zapato.
llevar la contraria decir siempre lo opuesto Petruchio le lleva la contraria en todo.
salirse con la suya conseguir lo que uno quiere Al final, ¿quién se sale con la suya?

Practica: Escribe tres frases sobre una película que divide al público, usando «dar con la horma de su zapato» y «llevar la contraria».

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